El amistoso de la Selección de Estados Unidos ante Senegal del domingo, aunque figure como “prueba” de cara al Mundial, en la práctica no cambia el destino del equipo en la competencia. No suma puntos, no define clasificaciones y, aun así, tiene un valor enorme: será la primera vez que el USMNT muestre sobre el campo al plantel que irá al Mundial. En ese marco, más allá del resultado, la gran pregunta es cómo se ve el equipo: qué idea sostiene el entrenador y qué señales deja sobre roles clave, desde el mediocampo hasta el debate de arquero.

Por qué este amistoso importa (aunque no cuente)

Este partido tiene una particularidad: será el debut “real” del grupo de 26 jugadores que integrará la lista mundialista. Esos futbolistas vienen trabajando con la selección durante años, pero esta será la primera vez que se vea reunida, de manera conjunta, la formación específica que competirá en el torneo. Ahí radica la importancia: sirve para observar el funcionamiento, pero también para que los protagonistas midan sensaciones en un escenario competitivo.

Además, el amistoso llega con un condimento psicológico. Pulisic, una de las figuras del equipo, viene con un dato que pesa en la conversación pública: no convierte con la camiseta de Estados Unidos desde 2024 y, más allá del contexto, tampoco registra goles para ningún equipo desde 2025. Es una sequía que, para un jugador que en el tramo previo venía con intensidad goleadora, puede afectar la confianza. No obstante, en un Mundial el “formato” que manda cambia: la evaluación se hace en el torneo y no en el historial reciente.

En ese sentido, el duelo ante Senegal aparece como una oportunidad concreta para cortar la racha. Y el motivo es doble: una anotación ayudaría a levantar el ánimo del grupo y, en particular, a Pulisic, que además deberá encarar el próximo amistoso contra Alemania, un compromiso que no promete ser sencillo. El gol no es obligatorio para que el plan funcione, pero sí puede contribuir a que el delantero o mediapunta llegue al Mundial con más tranquilidad y menos ruido externo.

El duelo de arqueros: Freese vs Turner, con una señal al Mundial

Otro tema que se instala con fuerza es la competencia en el arco. Matt Freese y Matt Turner están concentrados y ambos llegan con argumentos para ser titulares. Turner fue el nombre elegido en el último Mundial, mientras que Freese viene ganando terreno en el último año. En términos de rendimiento, Freese hizo buenas campañas en la MLS, mientras que Turner tuvo actuaciones destacadas. El punto clave es que, aunque solo uno jugará este amistoso, el elegido del domingo funcionará como un indicio claro de a quién ve Pochettino como primera opción.

La situación se concentra en que el “pool” de arqueros se redujo a tres, pero para este XI únicamente puede haber uno. Es decir: no hay lugar para especulaciones infinitas. El entrenador tomará una decisión, y aunque no sea una garantía absoluta, habrá una lectura directa sobre la preferencia de cara al torneo.

Freese, consultado sobre el escenario, remarcó que no es la primera vez que no tiene certeza de quién jugará. En su relato, habló de cómo maneja la presión desde la experiencia, entendiendo que la clave no es solo competir, sino sostener confianza, hambre y responsabilidad colectiva: su foco está en hacer su trabajo cuando le toque, llegar con seguridad y contribuir al éxito del equipo. También mencionó que su confianza se apoya en el esfuerzo acumulado durante años, con la misma idea de que cuando aparezca la oportunidad, estará preparado.

En cuanto al historial reciente con la selección, Freese arrancó prácticamente todos los partidos desde el inicio del último verano: estuvo presente en todos menos en dos. Por eso, en el papel, llega como el “incumbente”. Turner, en cambio, tuvo sus únicas titularidades con Estados Unidos en derrotas amplias ante Suiza y Bélgica. En esos resultados, la responsabilidad no se puede atribuir únicamente a su actuación, pero el contexto mediático y la percepción externa sostienen que se encuentra “alcanzando” a Freese. Y, según su manera de encarar la competencia, Turner también lo asume con esa lógica: entrenar como si tuviera chances, trabajar al máximo y aceptar la decisión final del DT con tranquilidad, sabiendo que dio todo.

El mediocampo y la defensa sin Richards: las piezas que pueden cambiar la lectura

Más allá de arqueros y delanteros, el amistoso servirá para observar el sector más discutido: el mediocampo. La lista del USMNT para ese rol muestra pocos “centrales” definidos: Tyler Adams, Sebastian Berhalter, Weston McKennie y Cristian Roldan. Esa cifra, en apariencia, es reducida y por eso se convirtió en un punto de conversación desde que se conoció la nómina. Sin embargo, el enfoque de Pochettino no necesariamente interpreta esa situación como una debilidad, sino como una cuestión de equilibrio y calidad en el plantel.

El DT explicó que el objetivo no es sumar un mediocampista de contención más, porque en su lectura Adams, Berhalter o Roldan pueden ocupar ese espacio si el equipo decide jugar con un solo jugador como ancla. Bajo esa idea, el plan pasa por ser competitivos y sostener más posesión que el rival. En otras palabras: no se trata de cantidad por encima de todo, sino de cómo se organiza la tenencia y la salida.

La gran incógnita será cómo se traduce eso sobre el césped. Pueden aparecer varios escenarios: Adams como eje con McKennie y, adelante, un jugador como Malik Tillman o Gio Reyna; Adams sosteniendo el equilibrio con Berhalter o Roldan moviéndose y McKennie avanzando; o incluso una modificación más agresiva que empuje a Pulisic a un costado o lo mantenga como número 10, ya sea en solitario o dentro de una sociedad de creadores. Aunque el amistoso no será definitivo, sí puede dejar pistas sobre lo que el entrenador quiere ver.

El otro elemento que condiciona la lectura del equipo es la defensa, porque Chris Richards no llega en condiciones de jugar. El zaguero arribó al centro de entrenamientos el viernes antes de las 9:30, pero no entrenó con el resto. En su lugar, fue evaluado médicamente por el cuerpo técnico de la selección. Richards arrastra una lesión de tobillo: no pudo jugar el partido final de Crystal Palace en la Premier League ante Arsenal y su participación también se limitó en la final de la Conference League, donde quedó en el banco. La expectativa es que esté listo para el verano, pero por ahora el riesgo aconseja cautela.

La ausencia de Richards vuelve más difícil proyectar el equipo defensivo, sobre todo porque, si llega en óptimas condiciones, suele ser un candidato fuerte para arrancar. Sin él, aparecen alternativas: Tim Ream puede ser titular por varios motivos, entre ellos que el partido se juega en el estadio de Charlotte, su casa. También podrían entrar Mark McKenzie, Auston Trusty y Miles Robinson. Incluso existe la opción de Alex Freeman o Joe Scally, dos futbolistas cuya polivalencia puede ser especialmente valiosa durante el torneo, por la flexibilidad táctica que permiten.

Senegal como examen: plantel de jerarquía y estilo para medir al USMNT

Senegal llega con credenciales recientes: fue el campeón de la última Copa Africana de Naciones, lo que marca una base de nivel y una mentalidad de equipo que se siente capaz de competir con cualquiera. Ese antecedente pesa en la previa, porque el conjunto africano buscará imponerse al USMNT el domingo, con herramientas suficientes para complicar desde varias zonas.

En el ataque, el equipo tiene nombres de peso como Sadio Mané, Ismaila Sarr, Nicolas Jackson e Iliman Ndiaye. En el medio, Idrissa Gueye y Pape Matar Sarr aportan experiencia de Premier League. Y en defensa, Kalidou Koulibaly acumuló años entre los mejores centrales del mundo, mientras que en el arco Edouard Mendy también suma trayectoria a nivel máximo. En conjunto, el duelo funciona como un test exigente para el USMNT.

Mark McKenzie, uno de los defensores del plantel, remarcó la idea de que Senegal no ganó el torneo continental “por casualidad”, y que eso refleja la capacidad y la calidad del grupo. A la vez, insistió en que Estados Unidos utilizará el amistoso como prueba, pero sin descuidar el ajuste fino: la selección necesita afinar detalles y asegurar que la idea que quiere llevar al Mundial llegue con el mejor nivel posible. El mensaje final fue claro: respeto por el rival, pero también confianza en que el USMNT posee calidad suficiente para encarar el partido con su propia identidad.

El amistoso, entonces, no solo sirve para ver “cómo juega” el equipo estadounidense con el plantel mundialista ya definido. También permite medir de qué manera el USMNT se para frente a un rival con perfil parecido al que encontrará en el grupo. Senegal, por nombres y por recursos, se asemeja a los desafíos que aparecen en la fase inicial: rivales que pueden competir y que cuentan con futbolistas que saben lo que es este tipo de partidos. El domingo, el equipo de Estados Unidos tendrá una primera respuesta en el campo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.