Con el peso enorme del partido encima, el equipo de Liam Rosenior mostró casi nula urgencia y, apenas a los tres minutos, terminó golpeado: Brighton aprovechó un descuido en la cobertura de un córner y Ferdi Kadioglu definió desde el área para poner el 1-0. El gol tempranero no cambió el panorama de Chelsea, que siguió sin reacción y apenas logró un remate en una primera mitad floja, sin ideas.

El golpe inicial y la sentencia de Brighton

Tras el descanso, Chelsea mejoró un poco en intención, pero el segundo tanto de Brighton tuvo un aire de inevitabilidad. Llegó en el minuto 56: Giorginio Rutter dejó mano a mano a Jack Hinshelwood en una jugada bien trabajada y el lateral encaró con comodidad para completar el 2-0 con un cierre sencillo. Desde ese momento, el camino del equipo azul quedó sin retorno, y la noche se terminó de romper en tiempo agregado: Danny Welbeck entró desde el banco y puso el 3-0 definitivo.

Calificaciones del plantel de Chelsea en el Amex

  • Robert Sánchez (4/10): atajó un par de situaciones importantes en el arranque, pero después cometió un pase malísimo, sin presión real, dentro del área que debería haber terminado en gol.
  • Malo Gusto (4/10): no aportó en ataque y, además, hizo un intento torpe por quitarle la pelota a Kaoru Mitoma; el japonés lo dejó atrás y avanzó directo por el carril central, reflejando la falta de carácter en su duelo.
  • Trevoh Chalobah (5/10): apareció con una intervención enorme sobre la línea para impedir el 2-0 tras el yerro de Sánchez, y en el segundo tiempo buscó sumar iniciativa.
  • Wesley Fofana (3/10): estuvo desordenado durante el primer tiempo; no sorprendió que fuera reemplazado al descanso luego de recibir una amarilla justo antes del entretiempo por tirar de la camiseta de Giorginio Rutter en un gesto de frustración.
  • Jorrel Hato (5/10): de los pocos con actitud; ganó algunos duelos, se metió en tackles y, además, mantuvo la posesión con criterio.
  • Pedro Neto (4/10): por su estilo activo parecía que podía generar algo, pero no logró concretar ninguna acción determinante.
  • Moises Caicedo (3/10): actuación para el olvido de un mediocampista de 100 millones; aunque recuperó y ganó algo de posesión, en el segundo gol de Brighton fue superado con una facilidad incómoda por Rutter.
  • Romeo Lavia (4/10): arrancó en un partido que fue poco común para él, por su historial de lesiones; mientras mantuvo pases simples, estuvo correcto, pero terminó siendo espectador la mayor parte del encuentro y fue sustituido a los 72 minutos.
  • Marc Cucurella (4/10): fue ubicado más arriba, como extremo por izquierda, pero vivió una noche miserable; al igual que Sánchez y Caicedo, fue silbado cada vez que tocó la pelota y pasó gran parte del juego quejándose de todo.
  • Enzo Fernandez (3/10): recuperó el brazalete de capitán al volver al once tras una suspensión reciente, un detalle que terminó reflejando el clima que atraviesa el club; no se lo vio comprometido con el partido y, en esa línea, apenas aportó un pase de impacto en toda la noche.
  • Liam Delap (3/10): con João Pedro todavía apartado por lesión, volvió a ser el punta de referencia; puso voluntad, pero quedó a la vista que todavía no está a la altura del máximo nivel. Fue reemplazado cuando restaban 18 minutos, aunque el equipo necesitaba un gol.
  • Alejandro Garnacho (4/10): ingresó al descanso y ocupó la punta por izquierda, en su habitual rol, pero como suele ocurrir, no terminó de inclinar la balanza.
  • Marc Guiu (5/10): tomó la posición de delantero cerca de los últimos 20 minutos; se lo vio algo más vivo que Delap.
  • Dario Essugo (N/A): reemplazó a Lavia dentro de una doble sustitución junto con la entrada de Guiu.
  • Josh Acheampong (N/A): entró en tiempo de descuento por Malo Gusto, por motivos que no cambiaron el destino del partido.

La lectura sobre el DT y el momento del equipo

Liam Rosenior (2/10): el presente parece tener los días contados. Aunque no sería el único responsable del clima negativo del club, sí empeoró una situación ya complicada: cortó las chances de clasificar a la Champions League. Su esquema 4-4-1-1 fue un fracaso rotundo y dejó la sensación de que perdió la sintonía del vestuario, si es que alguna vez la tuvo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.