Advertencia: el texto trae muchas cifras, pero son clave para entender la magnitud del desembolso reciente de Tottenham Hotspur. En los últimos tres años, los Spurs sumaron €726 millones en refuerzos, una inversión que solo superan Chelsea y Manchester City. Si se descuenta lo ingresado por ventas, el gasto neto queda en €466 millones, ubicándose segundo en el ranking y quedando apenas por detrás de Arsenal. Solo el último verano, Tottenham estiró la billetera con un gasto de €266 millones.

Ese nivel de inversión armó una de las plantillas más caras del planeta. De acuerdo con Transfermarkt, el valor total de los futbolistas de Tottenham hoy alcanza €803 millones, un número que los deja en el noveno lugar a nivel global. En Europa, los únicos que aparecen por delante son Bayern Munich, con €969 millones.

Pese a semejante estructura, el club está a un paso de perder la categoría en la Premier League. Transfermarkt señala que el equipo con mayor valor de plantilla que alguna vez bajó de la élite fue Leicester City en 2022/23. Sin embargo, en aquel momento el plantel de los Foxes estaba valuado en £444 millones, es decir, menos de la mitad del total actual de Tottenham. Y el contraste no es menor: Leicester había sido campeón en 2016 y, con el correr del tiempo, terminó descendiendo hasta la tercera división.

Con cinco fechas por jugar, Tottenham está a dos puntos de la zona de permanencia que ocupa el 17° puesto, actualmente West Ham United. La distancia se siente grande, porque la remontada exige resultados sostenidos. El último triunfo en Premier League llegó el 28 de diciembre, cuando Tottenham venció 1-0 a Crystal Palace. Desde ese partido, el equipo encadenó 15 encuentros sin ganar y, además, atravesó dos cambios de entrenador.

En febrero se produjo la salida del danés Thomas Frank. Su reemplazo fue el croata Igor Tudor, que duró apenas 44 días antes de dejarle el banco a un italiano: Roberto De Zerbi. En el segundo encuentro de De Zerbi, Tottenham igualó 2-2 con Brighton & Hove Albion el sábado, y todo indicaba que podía cortar la racha. Pero un error en el tiempo de descuento del defensor austríaco Kevin Danso le regaló a Brighton el empate. Después, Danso recibió ataques racistas en redes sociales, por lo que el club emitió un comunicado condenando esos abusos.

Si este sábado Tottenham no logra vencer a Wolves, el equipo igualará un récord histórico de 91 años que se remonta a 1935, sumando así 16 partidos consecutivos sin ganar. El calendario no ofrece respiro: antes de pensar en la salvación, el equipo enfrentará a un rival que ya descendió (Wolves, señalado como el más débil de los restantes). Luego vendrán Chelsea, Aston Villa, Leeds United y, en la última fecha, Everton.

En la previa, De Zerbi busca sostener el ánimo. “Este equipo puede ganar cinco partidos seguidos”, aseguró, intentando instalar calma y optimismo con una consigna: llegar con buena actitud al día a día. “Tienen que venir a entrenar con una sonrisa, si no pueden irse directo a casa”, dijo. Y agregó que no quiere energía negativa: “No tengo tiempo para gente negativa, jugadores tristes o asistentes quejándose. No me gusta la gente que llora y piensa en negativo”.

Tottenham quizá no sea de los clubes más laureados de Inglaterra, pero hace tiempo que se mantiene dentro del grupo de los grandes. Los Spurs ganaron la liga en 1951 y 1961. Además, como uno de los seis integrantes fundadores de la Premier League, que comenzó en 1992, el club nunca perdió la categoría. En los últimos 13 años, terminó en la zona alta (top 6) en 10 ocasiones: fue subcampeón en 2017, llegó a la final de Champions League en 2019 y el último mayo celebró la Europa League, su cuarto título continental y el primero desde 2008.

Aun con ese recorrido, el entrenador Ange Postecoglou fue cesado luego de un mal tramo doméstico que empujó al equipo hasta el 17° puesto, con la gloria europea quedando como prioridad casi excluyente. Antes de ese quiebre, hubo una nueva tanda de refuerzos y la etapa inicial bajo Frank ilusionó: a mediados de octubre, el equipo estaba tercero en la tabla.

La salida inesperada de Daniel Levy en septiembre también terminó de sacudir al entorno y le dio energía a las tribunas. En su lugar llegaron Peter Charrington y Vinai Venkatesham, dos nombres con menor exposición pública. Con el avance del otoño, el rendimiento local bajó, aunque Tottenham siguió siendo competitivo en Champions League. En enero, el equipo superó con comodidad a Borussia Dortmund y Eintracht Frankfurt para cerrar su grupo en cuarto lugar.

Más tarde, el camino europeo se cortó en octavos de final frente a Atlético Madrid. La serie se recuerda especialmente por una decisión llamativa de Tudor con el arquero Antonin Kinsky. En el partido de ida, Tudor eligió sorpresivamente al portero que figuraba como alternativa para que arrancara el encuentro. Sin embargo, lo sacó después de apenas 17 minutos, cuando el marcador ya estaba 0-3, tras errores visibles.

Por un lado, el equipo arrancó bien y tuvo resultados sólidos en la fase de grupos de Champions League. Por el otro, desde el cambio de año se instaló un desplome histórico en Premier League. A primera vista cuesta entender cómo pueden coexistir ambos escenarios. Sin embargo, los problemas de fondo aparecen con claridad.

Los movimientos constantes de entrenadores dejaron al plantel caro, pero armado por piezas, sin una estructura que se sostenga o un orden claro en el funcionamiento. Además, la salida del capitán de larga data Heung-Min Son el último verano generó un vacío de liderazgo que terminó afectando la estabilidad y la capacidad de reacción del equipo. En los últimos 32 partidos de liga en los que Tottenham cayó en desventaja, los Spurs no lograron ganar ni uno solo.

Las lesiones profundizaron la crisis. Daniel Kulusevski y James Maddison, dos de los futbolistas más importantes del plantel, no llegaron a jugar todavía esta temporada. También estuvieron afuera por meses Lucas Bergvall y Dominic Solanke. Mohammed Kudus se mantuvo lesionado desde principios de enero, y todo indica que el capitán Cristian Romero no podrá estar en lo que queda del campeonato.

Varios fichajes no cumplieron con las expectativas. Entre ellos figuran los ex Bayern Munich Joao Palhinha y Mathys Tel. Palhinha, actualmente cedido, arrancó con un golpe: convirtió un gol espectacular de bicicleta. Pero Tottenham no activará la opción de compra de €30 millones, de modo que el portugués regresará a Bayern en el verano. En lo financiero, los alemanes del Bayern también sufren el impacto del escenario; y en lo personal, Harry Kane seguramente se ve afectado por el descenso que atraviesa su club de toda la vida.

Otro caso que no terminó de responder fue Xavi Simons. El extremo no alcanzó el nivel prometido, aunque sí consiguió dos puntos en el empate 2-2 ante Brighton del fin de semana. El director deportivo Max Eberl, el director Christoph Freund y el entrenador Vincent Kompany habían mostrado la intención de llevar a Simons a Bayern el último verano. Sin embargo, el presidente Uli Hoeneß no dio el visto bueno para liberar el presupuesto y, como señal simbólica, se mencionó una especie de “rebanada de apple pie” como consuelo. Ahí apareció Tottenham: el club se lo llevó por €65 millones, un récord para la institución, y por ahora esa inversión todavía no se tradujo en resultados que terminen de justificarla.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.