Arsenal dio un paso en falso clave en la pelea por el título de la Premier League: en el Emirates, el equipo de Mikel Arteta cayó 1-2 de manera inesperada ante AFC Bournemouth, que llegaba en el 13° lugar. Con este resultado, la distancia entre los líderes y Manchester City se estira a nueve puntos, aunque el conjunto celeste todavía conserva dos partidos pendientes. El primero de esos compromisos será el domingo, visitando a Chelsea. En el partido del sábado, las bajas pesaron: el local no contó con Bukayo Saka ni Martin Ødegaard, mientras que en Bournemouth también faltó Justin Kluivert, además de Jurriën Timber del lado de Arsenal.

La previa: bajas, rotación y un Arsenal incompleto

El duelo tuvo un contexto particular desde el arranque. Arsenal y Bournemouth presentaron ausencias importantes: Jurriën Timber (Arsenal) y Justin Kluivert (Bournemouth) quedaron fuera por lesión. En los Gunners, además, tampoco estuvieron Bukayo Saka y Martin Ødegaard. En cuanto a la formación, Myles Lewis-Skelly tuvo su primer titularidad en la Premier League desde fines de diciembre, marcando una modificación en el equipo para afrontar una cancha exigente y un calendario de alta intensidad.

Desarrollo del partido: gol temprano, empate desde el punto y sentencia a 15 minutos

El partido se definió en momentos puntuales. El primer aviso con claridad llegó cuando Adrien Truffert envió un centro que se desvió en William Saliba y terminó habilitando a Eli Junior Kroupi, que resolvió con un toque en el palo más lejano para poner el 0-1.

Arsenal le costó reaccionar de inmediato. Kai Havertz tuvo una chance con un cabezazo tras un córner de Declan Rice que se fue apenas por arriba, pero, más allá de esa aproximación, el local no logró generar peligro sostenido.

Cuando el cronómetro rondaba la media hora, apareció la jugada que cambió el rumbo: Ryan Christie manejó la pelota con la mano dentro del área y el árbitro sancionó penal para Arsenal. Viktor Gyökeres tomó la responsabilidad y empató el encuentro 1-1.

Tras el empate, el equipo de Arteta siguió sin encender del todo. Evanilson y Alex Scott mantuvieron a Bournemouth cerca del control del partido, complicando a los Gunners. Poco después del descanso, el DT buscó modificar la dinámica con cambios: ingresaron Eberechi Eze, Leandro Trossard y Max Dowman.

El tramo final mostró otra cara de Arsenal y llegaron señales de peligro. Declan Rice tuvo un remate que se fue muy cerca, saliendo apenas por encima tras un desvío de Djordje Petrovic. Además, un gol de Gyökeres fue anulado por fuera de juego, un golpe anímico para el local cuando parecía que podía pasar al frente.

Sin embargo, Bournemouth encontró una vía para volver a dañar el marcador. Con 15 minutos por jugar, Scott —favorecido por un rebote— hizo el 1-2. En ese momento, el partido se volvió cuesta arriba: el líder necesitaba una reacción inmediata para evitar que el golpe se convirtiera en definitivo.

El impacto del resultado: chances desperdiciadas y una baja que puede pesar

Arsenal se fue con todo en busca del empate, pero no logró concretar. Gyökeres desperdició oportunidades y, en un tramo determinante, el ingreso de Gabriel Jesus terminó siendo negativo: su participación quedó marcada por el costo de no encontrar el gol cuando el partido ofrecía espacios.

Como si fuera poco, el final dejó una consecuencia adicional para el equipo de Arteta. Gyökeres recibió una tarjeta amarilla, lo que lo deja suspendido para el choque de la semana próxima que puede ser decisivo ante Manchester City. Con el líder herido en lo anímico y con una pieza clave fuera en el próximo examen, el margen para fallar se achica todavía más en una carrera que ahora tiene a City a dos partidos de ponerse al día.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.