El Chelsea tocó fondo el martes por la noche en la Premier League: encadenó su quinta derrota consecutiva en el campeonato y, además, no pudo convertir ni un solo gol. Se trata del peor tramo del club en la máxima categoría desde 1912, el año del hundimiento del Titanic. Con este resultado, los “Blues” cayeron hasta el séptimo puesto y quedaron a siete puntos de las ubicaciones que clasifican a la Champions League, aunque todavía tienen un partido más jugado que el Liverpool, que marcha quinto.

En la visita, el clima se volvió hostil: desde el sector de los hinchas se lanzaron cánticos de tono ofensivo dirigidos contra el propio entrenador. Mauricio Rosenior, quien llegó en enero para reemplazar a Enzo Maresca, reconoció que fue la noche más complicada de su carrera profesional. La derrota, además, se dio con un golpe extra: Brighton pasó a superar al Chelsea en la tabla y se instaló en el sexto lugar, fortaleciendo sus credenciales europeas de la mano de Fabian Hurzeler.

Tras el pitazo final, Rosenior se mostró visiblemente afectado y realizó una evaluación dura sobre la entrega del plantel. “Es, sin dudas, inaceptable en todos los aspectos. Inaceptable también por la actitud”, expresó, consultado si era el peor partido desde que está al mando. Luego agregó: “Sigo saliendo a defender a los jugadores, pero lo de esta noche no tiene defensa. La forma en que recibimos los goles, la cantidad de duelos que perdimos y la falta de intensidad del equipo. Tiene que cambiar drásticamente ahora”.

El DT continuó con un análisis directo y sostuvo que faltó el espíritu necesario para representar al Chelsea, incluso en el once inicial. “No estuvo la profesionalidad. Es una noche muy difícil. No solo aquí, en este gran club de fútbol, sino en mi carrera. Hay cosas que vi hoy que no quiero volver a ver”, añadió.

El desafío para el Chelsea se complicó todavía más por el aumento de la lista de lesionados, que le quitó al equipo a jugadores clave para generar juego como Cole Palmer, además de Estevao y Joao Pedro. En ausencia de ellos, el equipo se mostró sin ideas claras y con dificultades para responder al plan de Brighton, basado en una intensidad alta. Los goles de Ferdi Kadioglu, Jack Hinshelwood y Danny Welbeck le dieron un matiz al marcador, pero el resultado reflejó con precisión la superioridad de “Las Gaviotas” durante la noche.

Rosenior evitó tomar el tema de las ausencias como excusa por la falta de pelea de los futbolistas que sí salieron a la cancha. “Tenemos que mirarnos al espejo; yo también tengo que mirarme al espejo”, admitió. “Pero no puedo seguir saliendo a defender cosas que estamos viendo. En general, faltaron actitud, espíritu y determinación, salvo quizá tres o cuatro jugadores del once”.

Con el correr de los partidos, el panorama se vuelve cada vez más serio: el Chelsea ya encara con la posibilidad muy real de no jugar la Champions League la próxima temporada. Un escenario así tendría consecuencias grandes tanto a nivel económico como deportivo. Restan apenas cuatro fechas de Premier League y el margen para equivocarse prácticamente desapareció. Además, el equipo de Rosenior perdió siete de los últimos ocho encuentros en todas las competencias, una racha que incluyó la eliminación europea a manos de Paris Saint-Germain.

Ahora el foco debe cambiar rápido hacia la FA Cup, que aparece como la última oportunidad para rescatar algo de una campaña muy amarga. Este domingo, el Chelsea tendrá un cruce de semifinales ante Leeds, un partido que puede terminar de definir el futuro inmediato del entrenador. “Hablé en profundidad sobre qué necesita pasar en este club, con independencia de quién sea el técnico, para que estemos donde tenemos que estar”, concluyó Rosenior. “No se trata de mí. Se trata de este club de fútbol”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.