Real Madrid recibirá a Girona este viernes en el estadio Santiago Bernabéu, por la fecha 31 de la temporada 2025-2026 de La Liga.

Datos clave

  • El Merengue llega con 69 unidades en la segunda posición, buscando sostener la presión sobre el líder.
  • El último partido dejó una sorpresa: Real Madrid cayó ante Mallorca y eso le permitió a Barcelona estirar la ventaja a siete puntos.
  • Jude Bellingham tiene previsto volver a la titularidad 67 días después de su última aparición.
  • Ante Girona, Bellingham registra un rendimiento muy alto: cuatro goles en cuatro partidos.
  • Álvaro Arbeloa destacó que su regreso, tanto para este encuentro como para los próximos compromisos, puede ser inmediato.

El contexto de La Liga y la exigencia en el Bernabéu

Real Madrid llega a la 31° fecha ubicado segundo, con un total de 22 triunfos, tres empates y cinco derrotas. La idea del equipo es no aflojar el ritmo y seguir insistiendo en la cima de la tabla, en un tramo que se vuelve cada vez más decisivo.

Sin embargo, el escenario cambió en la última jornada: el conjunto sufrió un golpe inesperado a manos de Mallorca. Ese resultado le dio aire a Barcelona, que ahora manda con una diferencia de siete puntos. Por eso, sumar de a tres esta noche aparece como una necesidad imperiosa para el equipo de la capital.

La vuelta de Bellingham: aviso tras su gran presentación y un dilema táctico

En el plano futbolístico, la gran noticia pasa por el regreso de Jude Bellingham. El volante inglés tendría previsto retornar a la alineación inicial 67 días después de su última participación, impulsado por el impacto que dejó en su actuación reciente frente a Bayern Múnich.

Girona, además, aparece como un rival especialmente favorable para él. Bellingham acumula cuatro goles en la misma cantidad de enfrentamientos contra el equipo catalán, una cifra que coincide con la que también logró ante Barcelona y Sevilla, aunque con la particularidad de que en Girona el dato se sostiene en un muestreo más corto y, por lo tanto, con una efectividad aún más llamativa.

Álvaro Arbeloa se mostró convencido de que el mediocampista puede marcar una diferencia rápida. En su lectura, lo que hizo en el choque ante Bayern funcionó como una prueba final para terminar de asegurar su presencia desde el arranque. También remarcó que su aporte no se limita a este partido, sino que puede ser clave en los compromisos que vienen.

La actuación contra el conjunto bávaro dejó señales claras del salto que dio el jugador en lo físico y lo técnico: se lo vio ágil, con criterio para moverse y decidir, y con destaque en duelos aéreos. A eso se sumó un dato que terminó de convencer al cuerpo técnico: un 94% de efectividad en pases, como muestra de su disponibilidad y lectura para sostener el juego.

Además, su camino previo al regreso completo ya venía en escalada. Había disputado 16 minutos contra Atlético Madrid y luego acumuló 31 minutos frente a Mallorca, hasta llegar al nivel que mostró ante Bayern, que fue el punto de inflexión para consolidar su vuelta en plenitud.

En ese sentido, el retorno se interpreta como doblemente positivo: por un lado, llega en un momento crucial de la campaña; por otro, el historial goleador ante Girona alimenta la expectativa de recuperar su mejor versión cuando más se necesita.

Ahora bien, la vuelta también abre un problema de selección para Arbeloa. Durante su ausencia, varios mediocampistas tuvieron un rendimiento destacado. En particular, se mencionan Arda Güler, Fede Valverde y el volante de perfil más defensivo Aurélien Tchouaméni. Por eso, el entrenador deberá encontrar el equilibrio correcto en la zona media.

Arbeloa lo definió como un “problema feliz”, aunque dejó en claro que Bellingham seguirá siendo indispensable. La cuestión será cómo encajarlo mejor dentro del sistema que mejor rinde con el plantel disponible.

Lesiones, recuperación y el tramo final con la mira en recuperar ritmo

El recorrido de la temporada de Bellingham estuvo marcado por interrupciones físicas. El punto de partida fue un inconveniente en el hombro que requirió cirugía tras el Mundial de Clubes, lo que alteró su preparación y su llegada al arranque del ciclo con ritmo de competencia.

Si bien en distintos momentos se vio destellos de su jerarquía, especialmente entre octubre y diciembre, cuando convirtió cinco goles y aportó cuatro asistencias, después llegó un nuevo golpe: una lesión en el isquiotibial en el partido frente a Rayo Vallecano lo dejó fuera durante nueve encuentros.

En total, Bellingham se perdió 13 partidos, un número que naturalmente impacta en la continuidad y en el ritmo. No obstante, comenzó una recuperación progresiva que fue elevando su nivel hasta encontrar su mejor exhibición en el regreso futbolístico que dejó huella ante Bayern Múnich.

Con este presente, el volante está en condiciones de recuperar su lugar en la formación inicial y liderar la recta final con el objetivo de acompañar al equipo en los tramos más decisivos del torneo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.