Javier Tebas dejó entrever un giro importante en la estrategia internacional de La Liga al poner sobre la mesa la posibilidad de disputar partidos de máxima categoría en Marruecos. El directivo entiende que el país del norte de África aparece como una alternativa más conveniente a viejas propuestas de llevar el fútbol español al exterior, por una cuestión de logística y, también, por el peso cultural que tienen allí clubes como Real Madrid y Barcelona. En ese sentido, el planteo apunta a que la cercanía geográfica y la misma pasión futbolera de la región vuelven a Marruecos un destino “natural” para la expansión del torneo.
En diálogo con MAP, Tebas remarcó que la idea ya no se queda en lo meramente hipotético. “Sí, con la cantidad de gente que sigue la liga española en Marruecos, creo que sería más fácil jugar allí, sobre todo porque las restricciones vinculadas al viaje son menores”, explicó. Y, para graficar que se piensa en términos concretos, incluso mencionó un escenario específico: “También podríamos considerar un partido en el nuevo estadio de Casablanca. ¿Por qué no?”
El movimiento hacia Marruecos llega después de un período complicado para La Liga, con resistencias judiciales y fricciones internas por intentos previos de organizar encuentros en Norteamérica. Tebas venía atravesando un tramo difícil tras una resolución judicial relevante, donde se consideró totalmente legal la protesta de los futbolistas frente a un partido que estaba previsto en Miami, desestimando su postura de que ese tipo de acciones podía interpretarse como una huelga ilegal.
Ese revés legal se produjo luego de una maniobra polémica: el plan de trasladar un cruce entre Villarreal y Barcelona al otro lado del Atlántico, que finalmente se cayó por el rechazo de los propios jugadores y también de la RFEF, la Federación Española de Fútbol. Con la decisión de la instancia correspondiente que dio por válida la pausa de 15 segundos de los futbolistas al inicio de los partidos, interpretada como una manifestación vinculada a la libertad de expresión, Tebas parece buscar nuevos territorios donde la expansión genere menos roce y, a la vez, resulte más sencilla desde el punto de vista operativo.
Además, el momento de estas conversaciones no es casualidad: España y Marruecos serán coanfitriones del Mundial 2030, junto con Portugal. Esa alianza deportiva y política entre los países, según el enfoque del propio Tebas, funciona como marco ideal para que La Liga busque una presencia física en el Reino. El presidente de la liga también subrayó la relevancia del área MENA y sostuvo: “Nuestra expansión en la región de Medio Oriente y África del Norte es muy importante. Hay una pasión increíble por La Liga en toda la zona, desde Irak hasta Marruecos”.
Y agregó un dato que busca dimensionar el objetivo: “De acuerdo con nuestros datos, la base de fanáticos incluso es mayor que la del fútbol inglés de la Premier League. Siempre existieron vínculos fuertes, cercanía y un buen entendimiento entre España y Marruecos en el ámbito deportivo, especialmente en el fútbol”.
Por ahora, no hay confirmación oficial de ningún encuentro incorporado al calendario en Marruecos. Sin embargo, la intención que se desprende desde la oficina de La Liga es clara: llevar partidos de carácter oficial al país sería un hito para el fútbol europeo, transformando el Mediterráneo en un puente y no en una barrera para el crecimiento internacional del torneo doméstico español. Para Tebas, el objetivo pasa por asegurar la expansión comercial de La Liga luego de varios años de batallas legales y contratiempos administrativos, intentando que el terreno sea más favorable en esta nueva etapa.
