El partido de ida en el Parque de los Príncipes fue un carrusel de goles y cambios tácticos. Harry Kane y Michael Olise marcaron para el conjunto visitante, pero PSG castigó fallas defensivas de Bayern y llegó al descanso arriba 3-2 gracias a los tantos de Khvicha Kvaratskhelia, Joao Neves y Ousmane Dembélé.
Tras el descanso, los campeones franceses parecieron cerrar el trámite: Kvaratskhelia y Dembélé convirtieron nuevamente y estiraron la ventaja hasta el 5-2. Sin embargo, Dayot Upamecano descontó con un cabezazo tras una pelota parada y Luis Díaz se sumó al festival para dejar la diferencia en un solo gol. Así, el cruce de vuelta en el Allianz Arena quedó planteado como una eliminatoria de altísima tensión.
La previa y el condicionante para Kompany
Aunque la primera parte de la serie en París terminó siendo un clásico, para Vincent Kompany fue una experiencia especialmente amarga: tuvo que presenciar el encuentro desde las gradas por una sanción. El DT de Bayern también quedó inhabilitado para moverse en la zona técnica luego de acumular tres tarjetas amarillas, por lo que Aaron Danks, su asistente, fue quien dirigió al equipo desde el banco.
Declaraciones de Kompany
Con la sanción ya cumplida, el entrenador reconoció que no fue una situación ideal el hecho de no poder estar cerca de sus futbolistas en un duelo tan decisivo. En diálogo con Prime Video, expresó: “No es divertido. Si no vuelve a pasar, con eso me alcanza. No puedo tomar decisiones a 80 metros de distancia. Pero sí valoré la respuesta de los jugadores, desde arriba en las tribunas”.
De cara a la vuelta, Kompany se mostró entusiasmado con la posibilidad de comandar al plantel desde el frente el próximo miércoles. Además, pidió a la gente de Bayern que vuelva a generar el clima intimidante que les permitió dejar atrás a Real Madrid en la ronda anterior, y aseguró que sus dirigidos van a dejar todo en el campo.
“La atmósfera en el Allianz Arena la próxima semana va a ser una locura. Sabemos que tenemos que ganar. Vamos a dar absolutamente todo, todo de verdad, incluso si tuviéramos que morir en la cancha. Creemos”, sostuvo. Y agregó: “Contra Madrid hubo un fuego increíble. Necesitamos como mínimo eso, y hasta más. Eso es lo que puedo pedir. Yo iría al estadio para un partido así, pero no para estar en silencio”.
Lectura del resultado y confianza para la revancha
La resiliencia se volvió una marca registrada de Kompany en Múnich: Bayern no se quebró pese a la presión y demostró capacidad de reacción incluso cuando parecía todo cuesta arriba. El entrenador remarcó lo atípico de lo que ocurrió y, al mismo tiempo, sostuvo una mirada positiva hacia el partido de vuelta. “Normalmente, si en una semifinal te hacen cinco goles, quedás eliminado. Pero nosotros metimos cuatro y aún podíamos haber ampliado. Con el 5-2 iba a ser muy difícil, pero ahora básicamente es como si fuera un 1-0”, concluyó.
