Yamal dejó una señal digital desafiante de cara al duelo decisivo por la vuelta de los cuartos de final de la Champions League. El futbolista juvenil actualizó su perfil en redes sociales y reemplazó su imagen por una foto de James sosteniendo el trofeo Larry O’Brien, en el momento en que los Cleveland Cavaliers se convirtieron en el primer equipo de la NBA en remontar una serie que estaba 3-1 abajo. Al asociarse con esa escena puntual, el extremo lanzó un mensaje claro: la eliminatoria todavía no está terminada, incluso con el marcador actual, y busca alimentarse de una de las grandes recuperaciones de “underdog” de la era moderna en el deporte.
“Es uno de los modelos a seguir que puede inspirarme para el partido de mañana”, dijo Yamal el lunes, cuando le preguntaron por el cambio. “Ojalá yo juegue tan bien como él. Tenemos muchos veteranos, chicos jóvenes… no soy el único”, agregó.
Para un club de la magnitud de los suyos, la Champions League sigue siendo el termómetro máximo del éxito. Una eliminación en cuartos sería considerada una falla importante para un equipo que intenta volver a imponer su dominio en el continente. La presión cae, tanto sobre los jugadores con experiencia como sobre las nuevas caras, para que el rendimiento colectivo esté a la altura de la misma determinación que mostraron los Cavaliers casi diez años atrás. En una temporada con altibajos, Yamal se transformó en una chispa poco habitual y su convicción contagiosa parece estar movilizando a la gente, mientras la plantilla se prepara para viajar al Metropolitano.
Los Blaugrana llegan a esta instancia en un escenario delicado tras una primera parte en casa que no terminó como esperaban. Atletico Madrid se impuso la semana pasada con un contundente 2-0, dejando a Barcelona con una tarea enorme por delante cuando visite la capital española. El equipo de Diego Simeone suele ser muy difícil de quebrar, sobre todo cuando mantiene una ventaja defendiendo con orden. De todos modos, Yamal todavía no piensa en rendirse. Junto con la actualización de su imagen, el joven atacante también marcó presencia con palabras: tomó las redes para dirigirse directamente a los hinchas del Spotify Camp Nou y dejó un mensaje contundente: “Esto no se acabó todavía, culés”.
La vuelta se juega el martes por la noche en Madrid. Barcelona necesitará mucho más que un gesto en redes para superar el bloque defensivo bien armado y rígido del entrenador del conjunto local. Sin embargo, canalizar esa mentalidad de “outsider” podría terminar siendo el impulso que el plantel necesita para encarar una noche clave.
