Convocar una lista para un Mundial es un proceso minucioso, casi quirúrgico. Cuando se termina de cerrar el plantel, suele asomarse con claridad qué priorizó el entrenador: qué decisiones tomó, qué puestos miró con lupa y qué partes del plan mantuvo más en reserva. En el caso de la selección masculina de Estados Unidos, ese rompecabezas ya tiene respuesta: Mauricio Pochettino dio a conocer oficialmente su lista el martes, aunque días antes ya había señales informales de quiénes iban a estar.

En total, el DT tiene 26 jugadores para el Mundial. Con el camino recorrido por este grupo, ahora esos nombres son los encargados de competir en el máximo torneo del fútbol americano, en la edición más grande de la historia reciente del certamen en el continente. Todavía existe un margen mínimo por si aparece una lesión antes de tiempo, pero, en líneas generales, esta es la base que Pochettino considera la mejor que podía armar.

La defensa: tres centrales, pero con matices

Durante buena parte del otoño, el dibujo del equipo parecía inclinarse por una línea de tres defensores en el centro. Sin embargo, en marzo apareció una señal diferente, sobre todo en el partido ante Bélgica, donde se vio un giro táctico. A partir de ahí, se volvió bastante evidente que Estados Unidos jugará con tres zagueros centrales sobre el campo.

La duda que queda es inmediata y concreta: ¿cuáles serán esos tres? Porque Pochettino ya había advertido antes que la táctica no es una etiqueta rígida. Lo que el mundo intenta definir como un “sistema” puede terminar siendo otra cosa según el momento del partido. En esa lógica, aunque el equipo muestre tres centrales cuando no tiene la pelota, cuando sí la tiene uno de esos defensores se abrirá hacia un costado. Y si el planteo “parece” de laterales en la salida, en realidad habrá un ajuste defensivo que puede llevar a que, cuando toque defender, se sumen efectivos para completar una tercera línea.

En simple: no todo es tan lineal como parece. Aun así, la cantidad de futbolistas defensivos dentro de la lista hace que el plan se vea más directo que en convocatorias anteriores.

Por qué la lista tiene tantos defensores: el papel de Chris Richards

Hay un motivo adicional que explica la apuesta por tantos hombres de la retaguardia: Chris Richards. La lesión reciente del zaguero genera una preocupación lógica en el cuerpo técnico, sobre todo si el equipo necesita sostener tres defensores en cancha en cualquier tramo del partido.

Si Richards llega a quedar afuera por varios encuentros, no habría un reemplazo “natural” que lo copie al pie de la letra. Entonces, la elección de llevar alternativas en el plantel apunta a poder intentar distintas soluciones en el momento, con más margen de maniobra. Dicho en términos futboleros: mejor tener opciones antes que improvisar cuando el problema ya esté instalado.

Este enfoque también se entiende por un dato que aparece en el armado: hay pocos mediocampistas. Y esa carencia, al mismo tiempo, es un mensaje en sí mismo.

El calendario del Mundial y la apuesta por una base en el medio

Una ventaja importante del Mundial para los entrenadores es el cronograma. Con el campo expandido, la fase de grupos se juega con una separación de una semana entre partidos. Ese espacio le da aire a los cuerpos técnicos para repetir una alineación preferida sin quedar atados por el cansancio o por el poco descanso que suele aparecer en torneos más apretados.

En ese contexto, surge una lectura: si tuvieras figuras europeas en el mediocampo y quisieras ponerlas cada dos partidos sin desgastarlas hasta el límite, sería viable. Y la pregunta se vuelve casi inevitable: ¿no es eso lo que busca Pochettino?

El DT llevó cuatro mediocampistas centrales. Aunque es posible que Sebastian Berhalter y Cristian Roldan tengan minutos e incluso un rol relevante, la balanza está inclinada hacia dos nombres: Tyler Adams y Weston McKennie. No solo aparecen como primeras opciones, sino que además el armado del plantel sugiere que el cuerpo técnico confía mucho en ellos.

Adams y McKennie no son “parches”: son jugadores de primer nivel y con características complementarias, capaces de influir en el desarrollo del partido de maneras que se potencian entre sí.

La otra cara: pocos reemplazos si algo sale mal

Ahora bien, cuando se deja afuera a piezas como Tanner Tessmann, Aidan Morris e incluso Yunus Musah, el mensaje se vuelve bastante claro. Estados Unidos sería, en gran parte, un equipo sostenido sobre el eje de Adams y McKennie. Y si ese plan se cae por cualquier motivo —una lesión o una suspensión— hay poca cobertura, poca “red” para un escenario pesadilla.

La realidad es que los planes de Mundial no sobreviven a una catástrofe perfecta, pero sí se puede intentar reducir riesgos. Por eso, el razonamiento de Pochettino es consistente con la idea de usar a sus mejores jugadores lo más seguido posible, especialmente en el mediocampo. ¿Podría haber cambiado algo si Johnny Cardoso estuviera sano? ¿O si Morris y Tessmann hubieran mostrado un nivel más alto en marzo ante rivales de elite? La respuesta queda abierta, pero el hecho es que Adams y McKennie cuentan con la confianza del DT.

Arquero: Freese aparece como candidato, con una competencia “apenas” abierta

En el arco hubo rumores, pero el desenlace terminó siendo el más esperable: Pochettino se movió con la lógica del grupo base y dejó el debate central alrededor de quién será titular. Matt Freese viene siendo el hombre de referencia durante el último año y, por mérito propio, no mostró señales que alteren esa condición.

Además, el DT tampoco dejó indicios claros de que Freese estuviera en riesgo de perder el lugar. Lo más probable es que Freese comience el debut de Estados Unidos ante Paraguay, aunque la puerta no está cerrada del todo.

Esa puerta se llama Matt Turner. El arquero que fue titular en el Mundial 2022 está en la lista y llega con un presente que lo reposicionó: esta temporada fue, por lejos, el mejor guardameta de la MLS. Ese buen momento le aportó la confianza que le había faltado después de varios años en bancos en Inglaterra.

Sus últimas dos apariciones con la selección terminaron con muchos goles en el marcador. Más allá de que, en gran parte, no haya sido culpa directa suya, el dato sirve como argumento para quienes quieren discutir la titularidad. De todas formas, con el Mundial cada vez más cerca, lo que se viene es una definición: puede haber o no competencia real por el número 1, pero el tema seguramente se convertirá en una de las historias a seguir mientras Estados Unidos termine de ordenar su esquema inicial.

Los delanteros: tres titulares en Europa, sin sorpresas

En ataque no hubo vueltas raras. Estados Unidos tiene tres delanteros que vienen marcando con regularidad en el fútbol europeo: Folarin Balogun, Ricardo Pepi y Haji Wright. Los tres están en la convocatoria, sin sorpresa en la elección, porque el rendimiento sostuvo la decisión.

Claro que no siempre funciona así. Pepi fue una ausencia recordada en 2022, y Landon Donovan se quedó afuera en 2014. En el fútbol, este es el puesto que puede llevar a decisiones “ciega” si aparece un delantero con una racha tardía que cambia el panorama. En esta oportunidad, ese escenario no se dio.

La explicación es bastante directa: la dupla/tridente de Estados Unidos no dejó que pasara. Los tres siguieron convirtiendo y mantuvieron el ritmo. No apareció un “comodín” con forma repentina que obligara a alterar el plan. Y encima, una lesión también terminó de ajustar la lista: la baja de Patrick Agyemang redujo de cuatro opciones a tres, dejando prácticamente cerrada la nómina de delanteros.

Ahora, esos tres disputarán minutos durante el Mundial. El camino, en realidad, parecía ir hacia allí desde el principio.

Convocados con sorpresa controlada: Zendejas y Reyna, más decisiones de contexto

En la mayoría de las convocatorias de un Mundial siempre hay algún elemento inesperado. Acá, hubo algunas señales que llamaron la atención, aunque no fueron del todo una ruptura con lo que se venía viendo. Alejandro Zendejas fue uno de esos nombres. Gio Reyna también puede considerarse una inclusión “sorpresiva”, aunque en los últimos meses estuvo involucrado con el equipo.

Por eso, más que un golpe de efecto, la presencia de ambos en los 26 termina pareciendo una confirmación: si venían dentro del radar, no era tan extraño verlos finalmente en la lista final.

En cuanto a inclusiones realmente inesperadas, no hubo grandes giros. Noahkai Banks no tuvo un “cambio de rumbo” hacia la convocatoria. Tampoco aparecieron nuevos casos de doble nacionalidad que irrumpieran de golpe.

De todos modos, hubo jóvenes a los que se les dijo que el momento puede ser “para otra vez”. Figuras como Zavier Gozo, Adri Mehmeti y Julian Hall quedaron afuera, con el mensaje claro de que su oportunidad podría llegar más adelante.

En esta línea, no se repitió la historia de Tim Ream entrando tarde para salvar la situación, como ocurrió en 2022. Eso sí: Ream sigue vinculado al grupo, aunque no fue el mismo caso de última hora.

Drama sí, pero previsible: la lógica de elegir escenarios

En definitiva, más allá de que hubo tensión y alguna que otra sorpresa, el “drama” fue, en buena medida, de esos que podían anticiparse. La selección terminó siendo un ejercicio de decisión entre perfiles consolidados y escenarios que el cuerpo técnico ya había contemplado, aun cuando a algunos les pueda resultar chocante el resultado final.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.