El triunfo de Newcastle en la Carabao Cup la temporada pasada pareció darle a Eddie Howe un respaldo casi incondicional en St. James’ Park. Pero el escenario cambió con fuerza: el equipo marcha 14° en la tabla, quedó afuera de Europa y también se despidió de las dos copas domésticas, en un contexto que volvió a encender dudas sobre si el entrenador es el hombre indicado para sostener el proyecto más allá del verano.
Datos clave
- Newcastle está 14° en la Premier League, sin participación europea y eliminado de la Carabao Cup y la FA Cup.
- Tras caer con Bournemouth el sábado, los hinchas despidieron el partido con silbidos al final.
- Howe admitió que el plantel afrontará una renovación grande, con varios futbolistas que buscan salir.
- El año calendario viene siendo complicado: en la tabla de forma de 2026, el equipo ocupa el 17° lugar.
- En lo reciente, sufrió su tercer tropiezo consecutivo 2-1 en la liga, esta vez ante Bournemouth, y perdió 8 de sus últimos 11 encuentros del torneo.
- Hay incertidumbre además por el rumbo de los dueños y por ajustes en prioridades, con impacto potencial en el mercado.
Mal momento en liga y eliminación en el resto de los frentes
Durante un tiempo, la mirada más repetida en la hinchada fue que Newcastle no podía competir al nivel esperado pese al respaldo saudí, en parte por las limitaciones que imponen la Premier League y las reglas financieras de la UEFA. Sin embargo, los resultados negativos fueron inclinando la balanza contra Howe. El sábado, tras el último revés ante Bournemouth, los silbidos acompañaron el pitazo final.
De acuerdo con lo que el propio DT dejó entrever, el plantel se encamina hacia una renovación de gran magnitud: hay jugadores clave que quieren cambiar de aire. A eso se suma la duda sobre el futuro del entrenador y la noticia de que los propietarios están reordenando sus prioridades con un ajuste de gastos. Todo junto pinta un verano de cambios profundos en Tyneside.
La campaña también viene golpeada en el tramo más reciente. En la tabla de forma correspondiente a 2026, Newcastle está 17°, apenas por encima de la zona de descenso: suma dos puntos más que Wolves, cuyo descenso ya quedó confirmado en la realidad.
El sábado se consumó además una racha que preocupa: fue la tercera caída consecutiva en el campeonato, todas por 2-1, esta vez ante Bournemouth. En total, el equipo perdió 8 de sus últimos 11 partidos de liga, incluyendo el clásico ante Sunderland. Y, para sumar presión, Tottenham —uno de los equipos que pelea por no descender— es el único que exhibe un registro todavía peor desde que arrancó el año.
Como si fuera poco, la temporada no les dio respiro en las copas. El camino en la FA Cup y la defensa de la Carabao Cup terminaron de manera directa frente a Manchester City. En Champions League, los sueños europeos también se cortaron con crudeza: Barcelona los dejó fuera con una goleada global que incluyó un 7-2 en la vuelta de los octavos disputada en Camp Nou.
El contraste con el pasado de Howe y el debate sobre su futuro
A lo largo de su etapa, Howe contó con el acompañamiento masivo de la gente de St. James’ Park incluso en períodos de altibajos. En ese sentido, acumuló crédito por haber evitado el descenso, logró clasificar dos veces a la Champions y, además, terminó con una espera de 70 años sin grandes trofeos al vencer a Liverpool en Wembley en 2025. Pero, en este momento, la sensación es distinta.
La confianza en que puede revertir el rumbo se fue apagando con cada derrota. Los silbidos del fin de semana reflejaron ese quiebre. Aunque Newcastle todavía está a tiro de quienes están fuera del top 5, la forma del equipo y la cantidad de rivales por encima hacen que el objetivo europeo se vea cada vez más lejano.
En el podcast The Rest is Football, Alan Shearer —leyenda del club— dejó un mensaje con tono crítico y de incertidumbre. Planteó que, aunque es difícil saber qué pasará con Howe, le generó dudas la reacción posterior al partido: se preguntó si el entrenador querrá intentar otra vez, si tendrá la oportunidad de volver a intentarlo y si Newcastle terminará necesitando vender piezas importantes. En ese marco, expresó que no se imagina a Howe dirigiendo al equipo la próxima temporada y que, al observar su entrevista, no le pareció que haya “lucha” suficiente.
Por otra parte, no está claro cómo se tomará la decisión de continuidad. Informes indican que, por el momento, Howe estaría a salvo y que su situación no se revisaría hasta el final de la temporada. El dato de fondo es que Newcastle se encamina hacia su peor final en la liga desde el descenso de 2015-16.
Antes de la caída ante Bournemouth, el entrenador había insistido en que “el fuego” para el trabajo seguía encendido “muy, muy fuerte”. Pero el discurso pareció cambiar tras otro resultado que dejó al equipo golpeado. En la conferencia posterior al partido, señaló que ocho derrotas en 11 no alcanzan. También remarcó que ganar es la solución más simple, aunque es difícil ejecutarla; sostuvo que el momento no les acompaña y que esa falta se nota en las jugadas decisivas. Además, criticó que no hubo acciones suficientes cerca del arco y que no defendieron con el nivel requerido, insistiendo en que lo que ocurre es “sistémico” y que siente que repite lo mismo una y otra vez, lo que le genera una enorme frustración.
Sobre los silbidos, Howe reconoció la decepción y se refirió al compromiso de la gente. En diálogo con Match of the Day de la BBC, sostuvo que es frustrante no responderle a la hinchada y que esa es la decepción máxima cuando entiende que están fallando a quienes se acercan a apoyarlos. También dejó claro que si los críticos apuntan contra el equipo, hay que aceptarlo como parte de la realidad futbolera en la que están.
El entrenador amplió su postura al señalar que, por el tamaño global del club, existe una atención mediática enorme y que, al final, el negocio es ganar. Indicó que entiende el enojo de los demás y que su motivación interna no cambia con el resultado: quiere ayudar a que los futbolistas crezcan, desarrollen y buscar armar un equipo ganador.
Transferencias que no rindieron y posible ola de salidas
El panorama de Howe no mejora por el rendimiento de buena parte de las incorporaciones ofensivas de alto costo. Tras la salida conflictiva de Alexander Isak el verano pasado, el DT tuvo participación fuerte en el reclutamiento para reemplazarlo. Sin embargo, Nick Woltemade, Yoane Wissa y Anthony Elanga —tres apuestas que sumaron un gasto conjunto de 180 millones de libras (243 millones de dólares)— no justificaron, por el momento, las cifras.
Woltemade arrancó con un nivel destacado y parecía llamado a ser el reemplazo ideal de Isak, pero desde el inicio de 2026 su rendimiento cayó de forma marcada. Sus últimos goles en liga llegaron en diciembre, cuando anotó un doblete ante Chelsea. En el caso de Wissa, se perdió gran parte de la primera mitad del campeonato por una lesión de rodilla y le cuesta recuperar su mejor versión; además, todavía no convirtió en el plano local durante 2026. En algunos tramos, el peso del ataque lo llevaron Anthony Gordon y William Osula.
Elanga, por su lado, no encuentra la regularidad que lo hacía peligroso en Nottingham Forest en 2024-25. En lo que va de esta etapa, no logró marcar y solo sumó una asistencia en liga durante la recta final de la temporada. Jacob Ramsey, un mediocampista con llegada que también puede jugar por afuera, es otra contratación de verano de 2025 que no la está pasando bien: su adaptación se vio condicionada por una molestia en el tobillo.
El problema no sería únicamente de los refuerzos que llegan. En el entorno del club se instala la idea de que se viene una salida masiva de los futbolistas más importantes. En la previa del partido ante Bournemouth, Howe pareció admitirlo. Dijo que hay varios jugadores que quedan con contrato y que, en el caso de algunos nombres grandes, tal vez estén viviendo sus últimos meses como parte del club. También mencionó la posibilidad de salidas durante el verano y la “evolución natural” que se da en cualquier institución futbolera.
En esa misma línea, explicó que entiende por qué aparece la expresión “fin de ciclo”, aunque el dibujo exacto de ese “qué” es una incógnita: casi imposible anticipar ventanas de transferencias y afirmar que pasará una cosa u otra. Según su experiencia, en cada mercado es difícil de pronosticar porque los factores que mueven el fútbol son muy impredecibles.
Esas palabras no alcanzaron para enfriar la preocupación en St. James’ Park. A medida que la temporada llega a su cierre, los interrogantes crecen sobre el compromiso de los protagonistas que podrían irse. En una pregunta sobre si el plantel comparte ese “fuego” que había mencionado en su conferencia del sábado, Howe se quedó en silencio durante siete segundos, lo cual dejó una señal evidente.
Los jugadores que aparecen como más probables en esa lista de posibles salidas son Sandro Tonali, Bruno Guimaraes, Tino Livramento y Anthony Gordon. Además, ya está confirmada la salida de Kieran Trippier, que entra en los últimos meses de su vínculo. También se menciona que Fabian Schar, que es un defensor de larga trayectoria en el club, podría seguir el mismo camino. Incluso, se informó que Woltemade o Wissa podrían ser movidos después de apenas una temporada.
Tonali viene sonando con fuerza para Arsenal y Manchester United durante meses. Guimaraes sería un objetivo para el segundo y se sabe que Pep Guardiola lo admira en el contexto de Manchester City. En el caso de Livramento, también aparece en la mira de Gunners y City y se estima que podría marcharse.
Gordon es el nombre que más reciente genera ruido sobre un posible adiós: se habla de que Bayern Múnich estaría interesado en el extremo inglés valuado en 75 millones de libras (101 millones de dólares) para competir en el sector izquierdo con Luis Díaz. Se indicó que el futbolista de 25 años estaría abierto a salir. En esta etapa temprana, Woltemade solo estaría vinculado de manera más difusa con un cambio a Bayern o a Chelsea.
Economía, reglas y el contexto de los dueños
El movimiento de jugadores que podría darse en Newcastle buscaría sostener el gasto de verano y equilibrar las cuentas, en el marco de los requerimientos de Profit and Sustainability Rules (PSR) de la Premier League. Pero la situación actual se mezcla con otra capa: la incertidumbre que rodea a los dueños, el Public Investment Fund (PIF) de Arabia Saudita, que ajusta el bolsillo por el conflicto en Irán y por otros factores económicos, además del Mundial 2034.
La semana anterior, el presidente y gobernador del fondo Yasir Al-Rumayyan reveló que el PIF está revisando “algunas operaciones e inversiones”. En paralelo, el organismo vendió un 70% de participación en el todopoderoso Al-Hilal de la Saudi Pro League por 276 millones de libras (373 millones de dólares). También se comenta que prepara una decisión llamativa: retirar financiación para LIV Golf, una liga rebelde costosa lanzada en 2022 para competir con el PGA Tour.
De todos modos, se informó que el PIF mantiene “compromiso total” con Newcastle y que el club no se vería afectado por esa reorientación de prioridades. Aun así, queda por ver si los recortes terminan “filtrándose” hacia la actividad del mercado de pases. En un verano que, por definición, ya promete ser movido en St. James’ Park, todo indica que en Tyneside todavía puede venir más turbulencia.
