El episodio de preocupación llegó apenas después de que Sunderland se pusiera en ventaja: Nordi Mukiele abrió el marcador con un remate que terminó desviándose y dejando sin reacción al arquero Antonin Kinsky. En ese momento, cuando Tottenham intentaba recuperar una pelota suelta con urgencia, Cristian Romero pareció recibir un empujón de parte del delantero Brian Brobbey, quien venía desde Sunderland. La acción le hizo perder la pisada al defensor argentino y lo terminó llevando a un choque con su propio guardameta, Antonin Kinsky.
La gravedad del impacto se notó enseguida. En la cancha, Noah Sadiki, mediocampista de Sunderland, levantó los brazos y gesticuló con desesperación para que el cuerpo médico ingresara rápidamente. Mientras tanto, varios futbolistas de Tottenham permanecieron en el piso, necesitados de asistencia. En el Stadium of Light, el silencio se apoderó del sector visitante mientras los médicos atendían a ambos jugadores durante varios minutos. En paralelo, se preparó a Brandon Austin como alternativa: el arquero suplente fue acercado inicialmente por si Kinsky no podía seguir.
Romero no pudo continuar y dejó una imagen impactante
Aunque Kinsky, finalmente, logró retomar el partido tras que le colocaran una venda protectora en la cabeza, la situación fue mucho más angustiante para Romero. El campeón del Mundo se mostró visiblemente afectado, tardó en recomponerse y, con ayuda, pudo ponerse de pie. Sin embargo, no llegó a estar en condiciones de continuar y, mientras caminaba hacia la línea de cal, no intentó disimular la bronca y el desconsuelo por la lesión.
La escena del defensor, que normalmente se caracteriza por su dureza y temple, conmovió a la gente que viajó hasta Sunderland: se lo vio con lágrimas. Además, el episodio funciona como una nueva alarma física en un período corto, ya que esta sería la segunda gran preocupación por lesión de Romero en las últimas semanas. El antecedente inmediato fue una salida por una conmoción en un compromiso de alta tensión de Champions League frente a Atlético de Madrid el mes pasado.
VAR y De Zerbi: el golpe antes del festejo
Como si el mal trago no fuera suficiente para el visitante, el estreno de De Zerbi en el encuentro quedó también marcado por una intervención que terminó siendo frustrante para Tottenham. Antes de que estallara la lesión, el equipo de Londres creyó encontrar un respiro cuando el árbitro Rob Jones sancionó penal tras entender que Randal Kolo Muani había sido derribado por Omar Alderete y Luke O’Nien.
Pero la decisión se revirtió. Luego de una recomendación para revisar la jugada en el monitor ubicado en el costado del campo, Jones optó por cambiar su dictamen y anuló la pena máxima, generando un enojo inmediato en el banco de Spurs.
El gol de Mukiele y el escenario complicado para Tottenham
Después de todo ese tramo de tensión, el partido terminó inclinándose por el gol de Mukiele a los 61 minutos. El tanto tuvo un componente clave: el remate se desvió de manera importante y terminó descolocando a Kinsky, sellando el 1-0 definitivo. Con este resultado, Tottenham quedó hundido en la 18.ª posición y quedó en una zona de peligro real de descenso. El panorama se vuelve todavía más delicado si Romero termina siendo baja por un período considerable, dada la incertidumbre que deja su salida.
Ahora, Tottenham deberá enfocarse en lo inmediato: el próximo compromiso será de local ante el ex club de De Zerbi, Brighton, el sábado venidero. El equipo llega con la urgencia de recuperar terreno, ya que en este momento quedó a dos puntos de la zona de salvación.
