La noche se le dio vuelta de la peor manera a Liverpool: Hugo Ekitike se lesionó de forma repentina mientras encaraba a toda velocidad, cayó sin que mediara contacto y el partido se le cortó en el peor momento. El delantero, que había llegado desde Eintracht Frankfurt por 95 millones de euros el último verano, recibió asistencia prolongada sobre el césped antes de ser retirado en camilla.
Tras el encuentro, el entrenador Arne Slot fue directo al diagnóstico. “Hugo, todos vimos en el video y en los clips que no tiene buena pinta”, sostuvo. Luego explicó el contexto de la alineación y el plan de minutos: “En los 88 minutos —antes de hoy— jugamos con Florian [Wirtz], Alex y Hugo. Para este partido sumamos alrededor de 27 más, y me sorprendería que agreguemos más minutos esta temporada. Lo positivo es que Alex volvió”.
El defensor Ibrahima Konaté acompañó el mismo tono de preocupación. Manifestó que estaba rezando por su compañero en una situación que calificó como “muy seria”.
La salida de Ekitike fue forzada por el golpe físico, pero el cambio de Isak al descanso fue una decisión táctica ya prevista. El sueco, que venía de una lesión larga en pierna y tobillo, encaró su primer titularidad en cuatro meses; aun así, le costó entrar en ritmo y apenas registró cinco toques antes de que Slot lo reemplazara al llegar el entretiempo.
Slot justificó el motivo por el cual no buscó estirar a Isak más allá de los 45 minutos. “No creo que haya sido realista”, explicó. “Antes del partido dije que si se llega al alargue y él disputa la segunda parte, hay solo dos minutos entre el final del tiempo reglamentario y el comienzo del alargue, que se estira media hora. Como ya habíamos tenido que hacer el primer cambio en la primera parte, no quería hacer el segundo ajuste cinco minutos después de la reanudación. Por eso lo saqué al descanso”.
A pesar de la baja incidencia del delantero en el juego, Slot salió a respaldar su rendimiento y su estado físico. “Estuvo dos veces cerca de convertir, y por eso jugás con un nueve de ese nivel”, remarcó el DT. “Es bueno que vuelva. Estaba listo; si yo pensara que no lo estaba, no lo hubiera puesto. Si comparamos lo de hoy con lo de la semana pasada, creo que es justo decir que estaba completamente preparado para jugar, porque si no no podrías haber hecho un primer tiempo como el que hicimos”.
La caída 2-0 frente al campeón francés significó el final del camino europeo de Liverpool. Con la posibilidad de que Ekitike quede descartado por el resto de la temporada, la responsabilidad goleadora vuelve a recaer con fuerza en Isak y en el resto de los atacantes de “los Rojos”. Slot igualmente se mostró esperanzado con que el regreso del sueco en condiciones pueda compensar la pérdida del francés, aunque la principal preocupación para el cuerpo médico sigue siendo la gravedad de la lesión del delantero. A partir de ahora, el club realizará nuevas evaluaciones para determinar el alcance del daño. Mientras tanto, el clima interno es sombrío: Liverpool debe digerir una eliminación continental y, además, la baja de uno de sus futbolistas más caros.
