Un choque fuerte entre dos futbolistas de Tottenham marcó el partido ante Sunderland, un encuentro que terminó con victoria 1-0 para el local y con el equipo londinense metiéndose aún más en la zona baja de la tabla.
El choque entre Romero y Kinski en plena carrera
Tottenham llegaba al compromiso ya con presión encima: Sunderland se puso en ventaja con un gol de Nordi Mokele, poniéndose 1-0 arriba. Cuando el partido transcurría, Bryan Robey pareció tocar a Cristian Romero mientras ambos iban a disputar una pelota en la zona de recuperación, y eso derivó en un impacto directo contra Antonin Kinski, que también venía en carrera para hacerse del balón.
Enseguida, Noah Sadki, de Sunderland, pidió atención médica de manera inmediata. Tras un tratamiento prolongado sobre el césped, Romero tuvo que abandonar el campo visiblemente afectado, con lágrimas en los ojos.
Con la situación encendida, Brandon Austin fue preparado como alternativa para reemplazar a Kinski, en un contexto de preocupación por la condición del arquero checo. Sin embargo, Kinski superó la evaluación por golpe en la cabeza y regresó al juego con una venda.
Para Romero, el golpe también tuvo un componente especialmente duro: el defensor ya había sido reemplazado el mes pasado en el duelo contra Atlético Madrid por preocupaciones vinculadas a conmoción. Esta nueva escena activó esa memoria reciente y el impacto emocional se notó desde la salida al banco.
Mientras Romero se retiraba, los hinchas le dedicaron palabras de aliento en medio de la conmoción del momento, acompañando la salida del jugador claramente abatido.
Los mensajes de la gente: preocupación y empatía
Uno de los simpatizantes escribió en la red social X: “Su equipo ya está metido en la zona de descenso y ahora sufrió una lesión fea; no podés evitar sentir pena por él”.
Otro aficionado sumó: “La verdad no estaba listo para ver a Romero llorar… me rompió”.
El gol de Sunderland, el rol del VAR y la tabla para Tottenham
La tarde no fue sencilla para Tottenham también desde lo arbitral. En el desarrollo del partido, el equipo visitante recibió una pena máxima, pero el Video Assistant Referee (VAR) revisó la jugada y terminó anulando la decisión original.
En esa secuencia, Kolo Muani había parecido ser derribado dentro del área por Omar Alderte y Luke O’Neill. Tras chequear en el monitor, el árbitro Rob Jones corrigió lo que había señalado inicialmente y revirtió la sanción.
Con el correr de los minutos, el golpe definitivo llegó a los 61’: el tanto de Mokele, aunque con una desviación importante, resultó decisivo para Sunderland. El local terminó sosteniendo la ventaja y se quedó con el triunfo por 1-0.
Este resultado dejó a Spurs en el 18° lugar, con 30 puntos, bien metido en la zona de descenso. La derrota además lo deja en una posición de riesgo real, con el mismo puntaje que lo ubica en el fondo de la clasificación.
