“De Oranjezondag”, el programa de conversación que habitualmente conduce Hélène Hendriks, vivió un cimbronazo en las bambalinas. El domingo, la gestión de SBS6 resolvió dejar a Hendriks al margen y convocar a Thomas van Groningen como reemplazo de último momento, movimiento que dejó a la conductora visiblemente molesta.
El trasfondo del cambio de conductora
En el podcast “Groeten uit Grolloo”, Johan Derksen contó cómo se dio la decisión. Explicó que Hendriks había sido apartada de manera inesperada, pese a que, en su momento, Talpa la había visto como la figura ideal para ese tipo de grandes eventos. “Hélène estaba a cargo de un show enorme, grabado por partes”, señaló Derksen, y agregó que la programación contemplaba para la noche del domingo la grabación de un tramo, pero ese segmento finalmente no se concretó.
Derksen también detalló que la conductora se comunicó con los responsables del canal para intentar destrabar la situación. Según su relato, Hendriks ofreció tomar ella misma la conducción de “De Oranjezondag”, pero desde la producción le respondieron con un “no”: “Thomas van Groningen ya está haciendo eso”.
La reacción de Hendriks, siempre de acuerdo con lo que transmitió Derksen, fue inmediata. “Se la veía enojada, como diciendo: ‘es mi programa’”, afirmó. Además, le sorprendió que, precisamente, van Groningen fuera elegido como sustituto.
Las críticas de Derksen: firmeza interna y decisión equivocada
Para Derksen, el problema no se limita al reemplazo en sí, sino también a la manera en que Hendriks manejó la situación dentro del canal. “No fue lo suficientemente contundente como para plantarse frente a un tipo así y decirle: ‘un momento, este es mi programa’”, sostuvo.
Incluso, el conductor sugirió que Hendriks debería haber escalado el conflicto: le recomendó llamar a “De Mol” y negarse a aceptar la determinación. Sin embargo, remarcó su frustración al señalar que ese llamado no se llegó a concretar.
Derksen cerró el diagnóstico apuntando hacia arriba en la estructura. “Hay un montón de jefes por encima de De Mol, y cada uno con su propio ego también; les gusta tomar decisiones de vez en cuando”, sentenció, dejando claro que el conflicto tendría origen en niveles superiores.
En esa misma línea, el periodista cuestionó la elección de van Groningen como reemplazo. “La gente quiere a Hélène, no a Thomas, porque no encaja con el programa”, argumentó. Consideró que Hendriks sería mucho más compatible con el tono y el estilo de “De Oranjezondag”.
El foco final: el rol de Thomas van Groningen
Por último, Derksen apuntó directamente contra Thomas van Groningen y su forma de conducir. “Thomas empieza a llenarse un poco de sí mismo, se convierte en un payaso y no para, se extiende demasiado”, criticó. Y agregó un detalle puntual sobre el ritmo del programa: “Sus preguntas suelen durar más que la respuesta del invitado”.
De cara a lo que viene, Derksen remarcó que el presentador debe cuidar no pasarse de la línea, especialmente con el aumento de minutos en pantalla. “Tiene que controlar cuánto se mete y cómo conduce, porque su tiempo en pantalla sigue creciendo”, concluyó.
