Konsa reveló el apodo que el príncipe Guillermo le habría dedicado en honor a su forma de jugar. El futuro rey, hincha de toda la vida de Aston Villa, se convirtió en una presencia habitual alrededor del plantel, y en Villa remarcan el interés del heredero por el estilo sereno y ordenado del defensor central.
En diálogo con The Telegraph, Konsa contó cómo fueron sus encuentros con el miembro de la realeza. El zaguero reconoció que no tiene certeza sobre cuán profundo es el conocimiento futbolístico del príncipe en términos tácticos, pero sí valoró especialmente el gesto de aprobación. “Desde que llegué, él nos muestra un apoyo increíble. Entra al vestuario y nos trata con muchísimo respeto”, sostuvo. Luego agregó, con una anécdota que se le quedó grabada: “No sé tanto sobre su conocimiento del fútbol, pero una vez me llamó ‘Rolls-Royce’. Me lo quedé pensando, y está bueno”.
Si bien los futbolistas de Villa están acostumbrados a la presión del fútbol de Premier League, el hecho de recibir al heredero británico introduce una intensidad distinta. Konsa explicó que, muchas veces, el impacto real de la situación recién se termina de dimensionar cuando el partido concluye y el plantel vuelve a su vida cotidiana.
“Es raro: el día del partido, cuando él entra, te concentrás en el juego y estás en el momento. No te das cuenta de lo grande que es que venga a saludar a todos y a estrecharte la mano”, detalló el defensor. “A veces te enredás en lo que pasa y después te vas a casa y pensás: ‘caramba, le di la mano, y encima sabe mi nombre’. Tener su apoyo es brillante, no solo para el club, sino también para los jugadores”.
Con un plantel que mezcla perfiles de distintas procedencias, no todos los integrantes del plantel tenían claro, de entrada, el peso simbólico de la visita. Prince William fue visto celebrando con entusiasmo en Villa Park durante la semifinal ante Nottingham Forest, cuando Aston Villa se impuso, pero para algunos futbolistas extranjeros hizo falta una explicación rápida en el vestuario sobre quién era exactamente la figura que iba a saludar.
Konsa remarcó que esas visitas también funcionaron como una especie de aprendizaje para varios compañeros. “Algunos no sabían quién era antes, porque vienen de distintos países. Entonces, para ellos enterarse, conocerlo y saber quién es, eso es importante”, agregó. En ese contexto, se espera ahora que el príncipe Guillermo viaje a Turquía para comprobar si Villa logra quedarse con su primera gran pieza de plata desde 1996.
Para Aston Villa, el desafío no podría ser mayor: buscarán replicar el legado del equipo histórico de 1982. Además, hay un dato llamativo en la coincidencia temporal. Prince William nació apenas unas semanas después del triunfo europeo del club sobre Bayern Munich en Rotterdam. Y el último trofeo que el club había levantado, antes de la actualidad, fue la League Cup de 1996: en ese momento, el príncipe tenía apenas 13 años.
