Marcus Rashford sigue siendo duda en Barcelona de cara al segundo capítulo de la serie de cuartos de final de la Champions League ante Atlético Madrid, un partido que se juega el martes y que, por el 2-0 en contra de la ida en el Camp Nou, aparece como una obligación de ganar para el equipo catalán. En este contexto, la gran pregunta es si Hansi Flick apuesta por el arranque del inglés o si su irregularidad —ese perfil que algunos describen como “moodiness” técnica— termina llevándolo al banco.

El escenario: Barcelona necesita dar vuelta la serie

La llave quedó muy cuesta arriba para Barcelona tras la derrota 2-0 en el primer partido disputado en casa. Con ese resultado, la presión se trasladó de inmediato al cuerpo técnico y al plantel, porque en el Metropolitano no hay margen para la especulación: ganar es el mínimo para sostener la temporada en la máxima competencia europea.

Rashford y el dilema de Flick: rendimiento, momentos y credibilidad

El foco de la discusión pasa por Rashford, cuya producción en el club catalán ha sido señalada como irregular. Por un lado, mantiene a la hinchada con la expectativa intacta cada vez que toma la pelota: su capacidad para generar peligro con esfuerzos que no se detienen y su participación en partidos como la victoria 4-0 sobre Espanyol, donde convirtió. También sobresalen sus ejecuciones a balón parado, incluyendo esos tiros libres de mucha potencia que pueden cambiar un partido de golpe.

Pero, al mismo tiempo, aparece la frustración: el delantero suele desperdiciar ocasiones con una facilidad que contrasta con su determinación para ir a buscar la jugada. Esa imagen se vio en situaciones recientes de uno contra uno, con Dmitrovic y con Musso como protagonistas en el lado rival, donde Rashford no pudo convertir.

Señales que preocupan: no solo fallar, también no llegar a tiempo

El problema no se limita a las chances perdidas. En momentos decisivos, también se le reprocha no siempre estar en el lugar indicado o no acompañar con la intensidad que el partido exige. Un ejemplo señalado fue la final de la Supercopa de España, en la que no siguió a un jugador de Real Madrid, situación que terminó generando reclamos desde el banco o desde sus propios compañeros por la falta de cobertura.

Ese tipo de escenas instala una duda adicional sobre el “enganche” mental del atacante con el proyecto de Flick: no alcanza con ser determinante en ráfagas si en las instancias calientes el equipo queda expuesto.

Números y el “pero” de fondo: goles y asistencias que no siempre inclinan

Desde su llegada a Barcelona en el verano de 2025, Rashford logró reencauzar su carrera. En ese período, acumuló 12 goles y 13 asistencias en 41 apariciones, recuperando protagonismo y volviendo a ser una pieza que el equipo puede usar para atacar con velocidad y profundidad.

Dentro del plantel, solo una combinación de nombres supera su aporte directo en goles y asistencias: Rafeina, Lamine Yamal y Fermin López.

  • Rashford lleva 12 goles y 13 asistencias en 41 partidos desde que arribó en el verano de 2025.
  • Solo Rafeina, Lamine Yamal y Fermin López registran más contribuciones de gol que él.

Sin embargo, hay una traba importante en el análisis: varias de esas anotaciones y asistencias no habrían terminado por mover el resultado en los partidos grandes, lo que abre la sospecha de que, en ciertos encuentros clave, el impacto del delantero se diluye cuando el equipo más necesita una aparición determinante.

La competencia interna y el ajuste táctico: qué puede cambiar Flick

La continuidad de Rashford en el once no se decide en soledad: el momento del equipo también empuja a Flick a replantear su estructura. En particular, aparecen como factores que presionan al DT los rendimientos de Gavi, el buen estado físico de Dani Olmo y Ferran López, además del regreso de Frenkie de Jong.

En ese marco, se menciona un posible cambio táctico: sumar cuatro mediocampistas para ganar control y firmeza defensiva. El costo de ese ajuste sería dejar a Rashford en el banco y reorientar el ataque hacia el carril derecho, donde opera Yamal. El riesgo, según el planteo, es desequilibrar la zona izquierda, afectando la armonía del equipo.

  • Gavi está atravesando un gran momento, presionando por continuidad y roles.
  • Dani Olmo y Ferran López llegan con excelente condición física.
  • El retorno de Frenkie de Jong vuelve a abrir opciones en el medio.
  • Un esquema con cuatro mediocampistas aportaría control y solidez defensiva, pero podría dejar a Rashford en el banco.

El mensaje final: si no responde en el Metropolitano, podría complicarse su futuro

Flick, en general, ha mostrado confianza en Rashford en distintas oportunidades, especialmente cuando Raphinha no está disponible. Pero el viaje del miércoles al Metropolitano es otra historia: es la prueba de fuego que define su lugar en el equipo.

Rashford deberá demostrar que pertenece a los partidos grandes y que puede ser una apuesta sostenida en el proyecto. Si no logra responder en el momento clave, el escenario que se dibuja es el regreso a Manchester cuando finalice su préstamo, dejando la continuidad en Barcelona como una incógnita abierta.

  1. Flick le dio confianza en el pasado, sobre todo cuando no jugó Raphinha.
  2. El Metropolitano funciona como examen decisivo: si no impacta, se complica su continuidad.
  3. Si no se sostiene la apuesta, existe la posibilidad de volver a Manchester al vencer su préstamo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.