José Mourinho concedió una entrevista y dejó varias frases con carga futbolera, pero también con mirada política y hasta guiños personales. En primer lugar, el entrenador del Benfica se refirió al Mundial y al potencial de Portugal, destacando una generación que, para él, está lista para pelear por todo.
Portugal y el Mundial: “pueden ganar cualquier cosa”
Mourinho sostuvo que la selección portuguesa “puede llegar a lo máximo” y subrayó que cuenta con “una camada increíble” de futbolistas. En esa misma línea, recordó que el equipo se coronó en la Nations League hace un año y, además, puso el foco en el antecedente de la Eurocopa: “Portugal ya ganó la Euro en 2016”, dijo, y remarcó que, a su entender, el plantel actual es “técnicamente superior” a aquel.
El portugués también admitió que existen otros candidatos fuertes, mencionando a Brasil y Argentina por el trabajo de Carlo Ancelotti y la potencia del fútbol sudamericano, pero cerró con convicción: “Portugal puede ganar este Mundial”.
La política alrededor del torneo: “una cosa es la política, otra el deporte”
En el tramo político del debate, Mourinho se refirió al contexto que rodea al Mundial. Gianni Infantino, presidente de FIFA, confirmó la participación de Irán, pero las voces que reclaman la exclusión de la delegación iraní no se apagaron. En ese marco, Paolo Zampolli, enviado especial vinculado a Donald Trump, insistió públicamente en que Italia debería ser designada como reemplazo si las tensiones en Medio Oriente continuaran escalando.
Más allá del ruido, Mourinho marcó una frontera clara: “Una cosa es la política y otra el deporte”. Y agregó, con énfasis en lo deportivo: “Los jugadores de Irán que ya lograron clasificar para el Mundial, aunque el torneo sea amplio, merecen estar y jugarlo”.
Elegancia en el fútbol, Zidane y Materazzi
Luego, la charla derivó hacia cuestiones más futboleras y personales. Cuando le preguntaron por el jugador que mejor representa la elegancia sobre el campo, Mourinho tardó apenas en responder: “El primer nombre que me viene a la cabeza es Zinedine Zidane”.
El DT amplió el concepto y dejó una frase bien emotiva: “Marco Materazzi quizá se enoje conmigo por decir esto, pero ver a Zizou era puro disfrute, era belleza”.
Ese guiño llega en un contexto de tensión histórica: las relaciones entre Zidane y Materazzi vienen frías desde aquel célebre cabezazo en la final del Mundial de 2006.
“Casi”: la predicción sobre Zaniolo y el guiño a Roma
Mourinho también habló sobre su reputación como un estratega táctico. En el ida y vuelta, apareció el nombre de Nicolo Zaniolo, ex delantero de Roma, que alguna vez afirmó que el entrenador portugués podía anticipar con una precisión casi exacta qué iba a pasar en un partido.
“Casi”, respondió Mourinho, sin negar del todo la idea. Y entonces tiró un ejemplo que quedó como muestra de su “olfato”: “Yo predije que Zaniolo iba a marcar el gol ganador en la final de la Conference League entre mi Roma y Feyenoord, y lo hizo”.
Roma en el corazón: “aunque sea el Sahara”
Con el correr de la entrevista, se coló una pregunta sobre su ciudad preferida como entrenador. Aun después de su paso posterior por Benfica, Mourinho dejó en claro que su vínculo emocional con la capital italiana seguía intacto. “Lo más importante es estar con la gente que quiero. Puede ser incluso el Sahara”, contestó. Y remató con una definición personal: “Para mí, Roma es la ciudad más linda del mundo”.
El regreso a Real Madrid: “control total” y decisión en refuerzos
Finalmente, se habló del futuro y de una posible vuelta de Mourinho a un club que ya lo tuvo como entrenador: Real Madrid. La vuelta estaría encaminándose. Según la información difundida, el portugués—que dirigió al conjunto madrileño entre 2010 y 2013—aparece como el principal candidato para ocupar el banco si se concreta el cambio.
Sin embargo, Mourinho no sería un DT que acepte condiciones “a medias”. Aunque estaría abierto a la mudanza, antes de firmar exigiría “control total” y además “una participación importante en las decisiones de refuerzos”. Con esas dos premisas, el objetivo sería cerrar su regreso al Bernabéu.
