Con la cinta de capitán sobre los hombros en la Selección que se coronó campeona del mundo en Qatar, Lionel Messi suele hablar del presente albiceleste con cautela. A medida que se acerca el Mundial de 2026, el ocho veces ganador del Balón de Oro entiende que Argentina no necesariamente llega como el principal candidato a repetir la gesta, y plantea que el contexto competitivo es más exigente de lo que parece a simple vista.
La visión de Messi sobre el escenario previo al Mundial
En una entrevista brindada al periodista argentino Pollo Álvarez, Messi dejó en claro que, en su lectura, hay selecciones que ya vienen con un trabajo más aceitado y con planteles con mayor profundidad para sostener exigencias a lo largo del torneo. En esa línea, marcó que existen favoritos que llegan “en mejor forma”, por lo que pidió no sobrevalorar el momento de la Argentina actual.
Los candidatos que el capitán ve con ventajas
Dentro de su lista de equipos que, según su criterio, pueden complicar el camino a la final, hay nombres que llaman la atención por el peso histórico y por el nivel de plantilla.
- Portugal: Messi remarca especialmente a la selección lusa, asociándola a la calidad técnica que ofrece el plantel de Roberto Martínez.
- Francia: el campeón del mundo de 2022 aparece como otra amenaza constante, con una base capaz de sostener el rendimiento por varios ciclos.
- España: además de la actualidad, Messi subraya el “linaje” futbolístico del equipo, aun cuando no esté atravesando su mejor versión.
- Brasil: en la misma línea, sostiene que su selección siempre tiene credenciales para pelear el torneo, más allá de altibajos previos.
Portugal y Francia: el foco del análisis
Cuando Messi pone a Portugal en el radar, lo hace resaltando el nivel de competencia que supone el equipo de Cristiano Ronaldo y compañía. En ese sentido, describió a los ganadores de la Eurocopa 2016 como una escuadra “muy competitiva”, sugiriendo que el equilibrio del plantel y la profundidad en todas las posiciones los convierten en una estructura más terminada que la Argentina de este presente.
Con Francia, el mensaje también es directo. Messi mantiene la cautela por el poder del equipo de Kylian Mbappé, al que identifica como un rival con capacidad de sostener un rendimiento alto durante varias ediciones. Además, reconoció la jerarquía que aportan jugadores como Ousmane Dembélé y Michael Olise, en una plantilla que, para él, vuelve a estar “muy fuerte” de cara al torneo.
Brasil y España: el argumento histórico
Más allá de los dos equipos que más desarrolló en términos de forma reciente, Messi insistió en que los grandes del fútbol internacional no pueden quedar fuera del análisis. En particular, mencionó a Brasil y España como selecciones con la experiencia y el nivel como para llegar lejos, incluso si atraviesan períodos que no siempre se ven de la mejor manera durante la preparación previa al gran evento de verano.
En su evaluación, admitió que ambas selecciones han tenido momentos de irregularidad, pero remarcó que su calidad las mantiene como rivales permanentes en el escenario global. “España y Brasil, que aunque no estuvieron en su mejor momento por un tiempo, siempre son candidatos”, sostuvo.
El Mundial 2026 y el posible “cruce” entre leyendas
En el plano simbólico, el Mundial 2026 aparece como el tramo final más probable para el escenario de Messi y Cristiano Ronaldo en el gran escenario internacional. Mientras el capitán intenta bajar la expectativa alrededor de Argentina, el imaginario de muchos hinchas mantiene vivo el deseo de que la Copa del Mundo termine ofreciendo un duelo entre ambas figuras.
De cara al torneo, la Argentina llega con un objetivo claro: intentar convertirse en una de las pocas selecciones que pudieron defender el título con éxito. Sin embargo, la lectura de Messi desplaza parte de la presión hacia los rivales que, en su criterio, están mejor posicionados: Portugal, Francia, España y Brasil.
Así, el mensaje final del capitán es que la carrera por la “mayor” copa del fútbol mundial no pasa únicamente por repetir lo hecho en Qatar, sino por entender que otros equipos estarían hoy un paso adelante en forma y preparación, y que eso cambia el mapa de favoritos antes del inicio del Mundial en Norteamérica.
