Al menos hasta el cierre de temporada, Alassane Kleindienst mantiene encendido el objetivo de volver a ritmo para llegar a tiempo al gran desafío: la Copa del Mundo. El delantero, que arrastra una lesión de menisco de larga data, habló de su recuperación y admitió que la chance de estar no es la más favorable, pero tampoco está descartada. Mientras Borussia Mönchengladbach pelea por no meterse en la zona caliente, él observa desde afuera y se concentra en sumar minutos en el tramo final del calendario.
Una recuperación a contrarreloj: el menisco y el foco en el tramo final
Kleindienst contó que se levanta cada día con un plan claro: trabajar para mejorar su forma pensando en el Mundial. En esa línea, marcó que mientras no le confirmen que queda afuera, sería “poco inteligente” resignar el objetivo. A la vez, bajó el optimismo con realismo: las posibilidades “no son grandes”, aunque remarcó que “no son cero”.
El antecedente clave es la lesión: sufrió una afectación de menisco de carácter prolongado casi un año atrás. Hoy su horizonte está puesto en regresar en los “últimos dos partidos” de la temporada. Además, dejó un deseo particular: jugar en el partido final como local. Ese matiz importa porque, para un futbolista que viene de estar afuera, el regreso ideal no solo es deportivo sino también emocional: volver a competir en su estadio.
El costo de mirar desde afuera: Gladbach en la pelea por la permanencia
Con el delantero ausente, Kleindienst reconoció lo difícil que es no poder aportar en cancha. Dijo que estar en las tribunas y no poder ayudar “es lo más duro” de la situación. Incluso fue directo al expresar que no le agrada ese rol: prefiere ponerse los botines y meterse en el juego cuanto antes. En términos deportivos, ese tipo de lesiones suelen cortar la continuidad: entrenar sin competir desgasta el ritmo y obliga a que el regreso sea especialmente medido.
En el plano estrictamente clasificatorio, Borussia Mönchengladbach aparece ubicado en el 13° puesto. Allí, el equipo mantiene una ventaja mínima de al menos cinco puntos sobre la zona de promoción por descenso. Ese contexto le da aire al plantel, pero al mismo tiempo revela que no es una recta tranquila: hay presión latente y cada partido pesa, sobre todo cuando falta un atacante que puede alterar partidos.
Relación con Nagelsmann y la ventana del Mundial: “quizá pase ese momento especial”
A pesar de la inactividad por la lesión, Kleindienst sostuvo que sigue en contacto con el entrenador de la selección, Julian Nagelsmann. Relató que el DT le escribió una vez para preguntarle cómo venía la recuperación. El delantero también se refirió a lo que implicaría su eventual regreso para el rol en el equipo: conoce qué función cumpliría si llegara a tiempo. Con esa información sobre la mesa, no cerró la puerta: “tal vez haya ese momento especial”.
El Mundial al que apunta está programado para desarrollarse en Estados Unidos, México y Canadá, con fechas del 11 de junio al 19 de julio. En ese marco, el tramo final de temporada se vuelve determinante: los últimos dos partidos que menciona Kleindienst funcionan como termómetro para su recuperación y, sobre todo, como plataforma para que el cuerpo técnico evalúe si puede competir al máximo nivel.
