Cuando la pelota terminó en la red, Raúl Jiménez se arrodilló en el césped y cerró los ojos. Había convertido goles en otras ocasiones, pero ese tanto tuvo otro peso: fue el primero en una etapa nueva, un “yo” distinto, marcado por algo que no deja volver atrás. En ese instante, el fútbol se mezcló con la vida y todo se volvió más real que nunca.

Datos clave

  • Raúl Jiménez anotó el primer gol de su “versión” renovada tras el fallecimiento de su padre.
  • La emoción llegó pocos días después del duelo, mientras él estaba lejos, en Inglaterra.
  • Con 34 años, el delantero apunta a liderar a México en un Mundial disputado en casa.
  • En el Mundial, a lo largo de tres ediciones, jugó seis partidos para El Tri sin arrancar como titular; en cada uno de los últimos tres torneos llevó el número 9.
  • Tuvo su mejor año calendario con la selección: nueve goles en 14 encuentros, con anotaciones en la Nations League y en el Gold Cup.
  • Su contrato con Fulham finaliza en el verano, lo que abre incertidumbre para el club de cara al futuro.

Duelo, motivación y un gol que marcó un antes y un después

El mexicano no es ajeno a los cambios. A lo largo de su carrera atravesó varias etapas de crecimiento, pero esta fue la más difícil. Ese gol—en el que cerró los ojos y elevó los dedos hacia el cielo—llegó como la primera señal concreta desde la muerte de su padre, Raúl Jiménez Vega. El hecho ocurrió pocos días después del fallecimiento y, desde su lugar en Inglaterra, el futbolista sintió que todo terminaba de tomar forma emocionalmente.

Jiménez explicó que hay personas que cuidan y aman desde el primer momento, y que también son quienes sostienen las palabras incluso cuando el rendimiento no acompaña tanto. En su caso, su papá estuvo siempre apoyándolo y ocupó un lugar clave en su trayectoria, junto con el resto de su familia. Remarcó que, aunque necesitara viajar para los partidos o atravesara situaciones distintas, ellos estuvieron presentes, y que ese respaldo funciona como motivación extra.

Perder a un padre tiene múltiples dimensiones, pero el atacante puso el foco en una: la determinación. Dijo que, desde el adiós, sintió esa exigencia todos los días. Y también recordó que, desde que emprendió su camino desde México hacia Europa, una de sus principales fuerzas fue orgullo: hacerlo bien para que quienes lo ayudaron se sientan acompañados por sus logros. Para él, ese motor no cambió.

El Mundial en casa: el deseo de ser titular y la búsqueda de un nuevo impacto

En las próximas semanas, Jiménez se acerca a su gran momento. La idea es ayudar a conducir a México en un Mundial en territorio propio y, con eso, cambiar el rumbo del fútbol mexicano. A lo largo de los años fue dejado de lado varias veces, pero él insiste en estar vigente: sostiene que todavía es vital y que, para que El Tri llegue a su mejor versión en el verano, seguramente necesitarán algo especial de su centrodelantero de 34 años.

El delantero vive esa oportunidad con una intensidad distinta a la de otras ocasiones. No es que antes no jugara “para algo más grande”, pero ahora siente que lo que está en juego también tiene un significado más especial. En declaraciones, sostuvo que su padre estará orgulloso de lo que pueda lograr con la selección en el Mundial.

Con el paso del tiempo, Jiménez fue distintas versiones: surgió como promesa en Club América; atravesó etapas de aprendizaje en Atlético Madrid y Benfica; luego tuvo su etapa en la Premier League y también el capítulo de superación tras una lesión en la cabeza que pudo haber truncado su sueño. Su recorrido dejó una enseñanza clara: supo resistir, adaptarse y evolucionar. Pocas trayectorias incluyen tanto desafío sostenido y, aun así, final tan bien encaminado.

De cara al torneo, Jiménez ya tiene un lugar asegurado en la historia de El Tri. Está ubicado como el décimo futbolista con más partidos en el ranking histórico y podría acercarse al octavo puesto este verano. También figura tercero en la lista de goleadores, con ocho menos que el máximo anotador histórico, Javier Hernández, y dos por detrás de Jared Borgetti. Además, cosechó casi todos los premios en el ámbito de CONCACAF, sumó un Oro Olímpico y fue elegido Jugador de la Temporada en Wolves en 2019-20. En Inglaterra tuvo un tramo largo antes de reinventarse en Fulham durante los últimos dos años.

Pero también hubo momentos oscuros: la lesión en la cabeza fue un quiebre que cambió su vida para siempre. A eso se sumaron dudas dentro y fuera del campo: cómo iba a responder luego de la lesión, si podría volver a ser el jugador de antes y si podría sostenerse frente al recambio de figuras mexicanas que empezaban a crecer. Para él, cada una de esas preguntas importó, porque formaron parte de su proceso.

Al mirar hacia atrás, habló de gratitud y de la idea de que todo ocurre por algún motivo. Dijo que no cambiaría nada de lo vivido, tanto lo positivo como lo negativo. Enfatizó que la persistencia y la resiliencia son rasgos que lo caracterizaron siempre y que quiere mantener. Además, con 34 años, remarcó que no pretende retroceder: quiere dar pasos adelante, buscar lo mejor para el equipo y también para sí, aportar con el mejor nivel posible y no rendirse.

Récord con la selección, gran año y foco total en el inicio del Mundial

Con la selección, México suele haber estado mejor cuando Jiménez es parte del plan, por eso se espera que vuelva a ser figura en el verano. En su historial hay un dato llamativo: en tres Copas del Mundo disputó seis partidos con El Tri, pero no arrancó como titular en ninguna. En los últimos tres torneos, incluso, usó el número 9, pero sin transformarse en el centro de la jugada desde el arranque. Esa dinámica podría alterarse este año.

A sus 34, el delantero viene de su mejor año calendario como jugador de la selección: convirtió nueve goles en 14 partidos. Entre esos tantos se destacaron dos en las semifinales y el final de la CONCACAF Nations League. Luego sumó una anotación más para que México ganara el Gold Cup ante la selección de Estados Unidos. También convirtió en amistosos de otoño contra Corea del Sur, que llegaba clasificada al Mundial, y frente a Paraguay. A esa racha se le suma el momento goleador con Fulham: lleva 10 tantos en lo que va del año.

Jiménez ve esos goles como piezas para el gran objetivo de su carrera. Considera que está encaminado para ser titular por primera vez en la máxima competencia del fútbol y, además, que puede ser una cara visible de El Tri en un Mundial en casa. No lo toma solo como una carga: también lo siente como una emoción. Son oportunidades que no llegan seguido.

En esa línea, remarcó que quieren recordar el Mundial no únicamente por el hecho de jugarlo en el país, sino por lo que representa en términos de historia. La intención es pelear en cada partido, dar lo mejor desde el arranque del primer encuentro: el inicio está marcado contra Sudáfrica el 11 de junio. También sostuvo que todos quieren soñar con ser campeones, pero para lograrlo hay que estar en la cancha y jugar cada juego. No importa el rival: sea Sudáfrica, o en algún momento Inglaterra, o España, el mensaje es el mismo. México debe demostrar preparación y carácter para competir con los mejores del planeta.

La atención será global, pero el entorno de Jiménez también mira desde México. Cuando piensa en el Mundial, no solo se imagina a los miles en el estadio para el primer partido ante Sudáfrica, ni a los fanáticos siguiéndolo desde Guadalajara y Monterrey. Su mente se va a lugares más personales: cómo se vive esa noche en la infancia, con la familia reunida frente al televisor y la ilusión lista para explotar en celebración.

También imagina bares y restaurantes llenos con el barrio y la comunidad, con amigos o sin ellos, unidos detrás de tres colores. Ve los recuerdos que se van a fabricar y esos instantes que pueden convertir la previa en un capítulo inolvidable. Por eso piensa en cómo puede formar parte de esos momentos.

El apoyo de millones, el peso de las expectativas y el “quinto partido”

Con ese enfoque, se asoció con Modelo antes del Mundial para poner en valor escenas que ocurren lejos del estadio pero que pesan igual. Aunque habrá miles de hinchas en las calles y en las tribunas en el verano, Jiménez considera que su momento vale más por su dimensión: no cuenta solo en miles, sino en millones.

Explicó que para ellos es un impulso extra. Comentó que, desde que se enteró de la campaña y de que querían que participe, escuchó el objetivo y se alineó con ese mensaje. Reconoció que todos desean estar en el estadio apoyando los 90 minutos o los 98 que termine jugando el equipo, pero no siempre es posible. Aun así, dijo que no importa dónde esté la gente: en casa, en restaurantes, con la familia, o donde sea, hay muchos que acompañan y dejan lo mejor desde la distancia.

Para él, el respaldo no se limita a quienes están en la cancha: se siente también desde las casas, frente al televisor, viendo el partido. Y ese apoyo se traduce en cada compromiso.

Luego apareció la pregunta clave: hasta dónde puede llevar ese sostén y cuáles son las expectativas. Jiménez sabe que la presión sobre México será altísima. El país se involucra demasiado—según señalan algunos—y en esta edición no falta esperanza de que la pasión lleve a El Tri más lejos que antes.

Durante años, el éxito de México en el Mundial se definió por una idea: el quinto partido. El de octavos de final siempre fue el techo que se buscó superar, con una insistencia intensa por elevarlo. En algunos momentos, la desesperación llegó a instalarse solo con intentar alcanzar ese quinto juego.

Esta vez, sin embargo, el contexto cambia un poco: al ampliarse el torneo aparece una ronda de 32, por lo que el “quinto partido” cae dentro de la fase que antes era octavos. Los detalles varían, pero la intención sigue siendo la misma: ir lejos.

Jiménez también carga con la incertidumbre. En su caso, el futuro parece abierto tanto en el club como con la selección. Con 34 años, podría ser su último Mundial, y sueña con que sea uno especial para su país. Además, su contrato con Fulham termina este verano, así que para el otoño puede estar en cualquier parte del mundo.

Semanas antes del torneo, admite que no puede evitar pensar en el porvenir, aunque no se detiene en especificaciones: lo que mira es el panorama general. Dijo que siempre hay espacio para mejorar y que no se puede poner techo a lo que se quiere conseguir. En su caso, quiere seguir haciendo cosas buenas en Europa. No importa el destino: si es la Premier League u otro lado, se define como alguien que siempre busca más, tanto como futbolista como como persona. Por eso, prefiere ir paso a paso.

Por ahora, su foco sigue intacto, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar en Craven Cottage una temporada más. Señaló que nunca se sabe qué puede traer el futuro, pero que necesitan ir mirando día a día. Indicó que terminará su vínculo en junio, aunque no descartó una extensión. También admitió que puede buscar otros horizontes, dependiendo de lo que pase después, pero que su objetivo constante es mejorar como jugador y como persona, con la experiencia acumulada como respaldo.

Últimas sensaciones: honrar a su padre y salir a jugar con el corazón

Jiménez vivió muchas cosas a lo largo de su carrera. Hace pocas semanas atravesó algo nuevo: una pérdida enorme e irreparable. Este verano, en contraste, puede traer una alegría igual de grande, de esas que llegan por una oportunidad única. Son los vaivenes del futbolista profesional, pero también los vaivenes de la vida.

En todo ese recorrido, se aferra a una idea central: hacer sentir orgullosos a los demás. Cuando salga al campo frente a su gente, no pensará solo en los miles de México que dirán presente en las tribunas o en los millones de seguidores que miran desde sus hogares. También tendrá en la cabeza a una persona en particular, a quien desea honrar en el escenario más grande.

“Obviamente yo quería que estuviera conmigo en el estadio”, dijo. “Pero no importa que no esté ahora, porque sabemos que está en un lugar mejor. Va a estar mirando el partido desde allí”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.