El partido del cierre de temporada se convirtió en un escenario de tensión y violencia en las tribunas, con enfrentamientos entre sectores rivales que obligaron a intervenir a las autoridades locales para intentar recomponer el orden antes del pitido inicial.
Datos clave
- Hubo agresiones con pirotecnia y proyectiles durante el cruce entre facciones en el entorno del estadio.
- Al arribo, el micro de Juventus fue alcanzado por misiles, elevando aún más la temperatura del clima previo.
- Un hincha bianconero terminó internado con lesiones graves en la cabeza y requirió cirugía.
- El inicio del partido se reprogramó para las 21:51 (hora local), con una demora cercana a los 70 minutos.
- La protesta de los ultras incluyó el abandono de ubicaciones en la tribuna visitante cuando se confirmó que el juego empezaría.
- El resultado en la pelea por Europa dejó a Como clasificado y mantuvo a Juventus sin margen para superarlo por criterios de enfrentamientos directos.
Violencia en el entorno del estadio y preocupación por la continuidad
El clima en las tribunas se volvió hostil cuando, al encontrarse los grupos, se registraron incidentes con fuegos artificiales, botellas y piedras. La situación escaló tanto que, cuando el plantel de Juventus llegó al recinto, el ómnibus del equipo terminó siendo blanco de proyectiles, en una noche que en principio estaba pensada como una celebración del fútbol italiano.
En el plano médico, un simpatizante de Juventus fue trasladado a un hospital por lesiones serias y debió ser operado en la zona de la cabeza. La información que circuló en torno al caso indicó que habría sido “golpeado con un objeto contundente”. Con esa gravedad y el nivel de descontrol del prepartido, creció la incertidumbre sobre si el encuentro debía o no disputarse bajo un contexto tan volátil.
Demora, protestas y el nuevo horario del partido
La reprogramación tuvo un efecto directo: mientras el resto de los equipos que peleaban por ubicaciones de arriba en la tabla comenzaron sus compromisos, tanto Torino como Juventus permanecieron en sus respectivos vestuarios, a la espera de que la situación se normalizara.
Finalmente, se resolvió que el partido se jugara con un nuevo arranque a las 21:51 (hora local). Esa determinación no fue aceptada de manera unánime, especialmente por los ultras bianconeros. Los sectores más duros de Juventus reclamaron la suspensión total del encuentro, argumentando el respeto hacia el hincha herido y también como protesta por fallas de seguridad que habrían permitido que la violencia se produjera.
Cuando se confirmó que el juego efectivamente comenzaría, una parte importante de los hinchas de Juventus que estaban en la grada visitante optó por retirarse de sus asientos, en señal visible de disconformidad. De esa forma, varios tramos del sector visitante quedaron vacíos cuando el partido se puso en marcha, casi 70 minutos después de lo que estaba previsto originalmente.
Consecuencias deportivas en la carrera por Champions
La demora también trajo consecuencias deportivas en la lucha por los puestos de acceso a la Champions. El conjunto dirigido por Luciano Spalletti, Juventus, se encontró con un panorama ya definido antes de disputar su compromiso: Como aseguró la cuarta y última plaza de clasificación al ganar como visitante a Cremonese.
En paralelo, Milan dejó escapar puntos clave: cayó 2-1 ante Cagliari. Con ese escenario, Como no podía ser superado por Juventus en la clasificación, incluso si los bianconeros lograban un resultado favorable ante Torino, debido a que los enfrentamientos directos favorecían a Como.
