Endrick fue una pieza clave en el 2-1 y dejó su sello en el partido: abrió el marcador y luego asistió para el segundo tanto, encarrilando una victoria que tiene consecuencias enormes en la pelea por la Ligue 1. Con este resultado, Lens quedó a solo un punto de los líderes del torneo, el PSG, aunque con un partido más disputado. En ese contexto, la presión sobre el equipo de Luis Enrique crece a pasos agigantados, con la obligación de volver a encontrar sensaciones cuanto antes para no caer en un tramo final que suele ser determinante.
Ahora bien, más allá del gol, a Achraf Hakimi lo terminó molestando otra escena: la celebración de Endrick, que se extendió durante casi quince segundos frente a la gente del Parque de los Príncipes. El futbolista marroquí fue visto encarando al joven sobre el césped después de la larga fiesta. Hakimi justificó por qué sintió la necesidad de salir a marcarle el camino en plena cancha, señalando que el objetivo era evitar que el foco se desviara y que la actitud no terminara generando desorden con la hinchada.
En esa línea, Hakimi amplió su lectura del momento y pidió que Endrick centre su energía en su rendimiento, más que en confrontar o provocar al rival. El defensor, que supo vestir la camiseta del Real Madrid en el pasado, reconoció la capacidad evidente del delantero, pero sostuvo que la celebración cruzó un límite en términos de respeto profesional dentro de la intensidad típica de un choque de Ligue 1. “Que juegue al fútbol, sobre todo porque es un jugador con talento. Pero cuando hace cosas que no tienen que ver con el fútbol, me puede molestar, especialmente si nosotros estábamos perdiendo”, explicó.
El PSG, de todas formas, no tiene tiempo para lamentarse: el calendario aprieta con un nuevo compromiso en pocos días. El miércoles deberá afrontar un partido reprogramado ante Nantes, y Luis Enrique podría verse obligado a rotar por el desgaste físico acumulado tras el cruce con Lyon. Hakimi, que viene siendo titular fijo en el once inicial, podría descansar en función de la administración de minutos de cara al cierre de la temporada, cuando cada punto vale oro. Recuperar la ventaja de cuatro unidades en la cima aparece como una necesidad para calmar los nervios de la gente del Parc des Princes, que viene de una jornada que no fue la ideal.
