Una nación con menos de cuatro millones de habitantes ya se las arregló para ir muy por encima de su peso a la hora de producir ídolos deportivos. En el tenis, Goran Ivanisevic y Marin Cilic se convirtieron en ganadores de Grand Slam. Y en la NBA, Toni Kukoc compartió vestuario con Michael Jordan en aquel mítico plantel de los Chicago Bulls que supo celebrar tres títulos de Finales.
En el fútbol, antes de que Modric y compañía ocuparan el foco, hubo figuras como Davor Suker, Zvonimir Boban y Robert Prosinecki: estrellas que brillaron con fuerza en clubes de la talla de Real Madrid, Barcelona y AC Milan.
Ese listón, lejos de bajar, fue empujado hacia arriba por los referentes de la era moderna. El Mundial volvió a colocar a una selección capaz de desafiar tendencias y romper pronósticos, llegando a la final con una identidad muy propia. Y dentro de esa historia, el premio individual de Luka Modric al Balón de Oro reforzó el mensaje de que Croacia puede tocar el máximo nivel, en un contexto donde el duopolio Cristiano Ronaldo–Lionel Messi parecía imponer su ley.
Modric llega con 40 años todavía vigente y, a la espera de volver a ser parte del gran evento de FIFA, la pregunta que queda flotando es si Croacia volverá a parir un jugador capaz de escalar a alturas similares. Cuando ese interrogante se lo consultaron a Ivan Perisic, el extremo que ya acumula 153 partidos con la selección y que habló en el marco de una alianza con MACKAGE, dejó claro el orgullo por el camino recorrido: “Croacia siempre tuvo muchísimo talento, especialmente en el fútbol. Para un país con menos de cuatro millones de personas, lo que logramos a lo largo de los años es realmente especial”.
“El Balón de Oro de Luka le recordó al mundo que Croacia puede llegar al nivel más alto de excelencia. Siento firmemente que habrá muchos más logros para nuestro país en el futuro y ojalá se traduzcan también en más alegrías futbolísticas”.
Esas alegrías, precisamente, podrían comenzar a vislumbrarse en las próximas semanas, porque el Mundial de 2026 arrancará el 11 de junio. Consultado por el clima dentro del plantel de Zlatko Dalic de cara a otro gran torneo, Perisic —actualmente en PSV y con un nuevo título de la Eredivisie bajo el brazo— se mostró entusiasmado y con la cabeza en el objetivo: “¡Me siento con ganas y enfocado! Cada Mundial es indescriptible porque uno siente el respaldo y las expectativas altísimas de todo el país”.
“Claro que también es mucha presión, pero es el mejor motor. Y siempre es un honor representar a Croacia en el escenario mundial. Además, llegar a Estados Unidos con la colección cápsula de MACKAGE vuelve la experiencia todavía más especial”.
MACKAGE, por su parte, se unió con Croacia para presentar una indumentaria que toma inspiración de uno de los diseños más icónicos del deporte global. Sobre el significado de esos colores como símbolo de pertenencia, Perisic —de 37 años y con debut internacional en 2011— explicó: “Cada vez que veo los colores croatas siento un orgullo enorme. Y creo que todo el equipo siente lo mismo”.
“Llevar estos colores dentro y fuera de la cancha es siempre un gran honor. No es para cualquiera ponerse la camiseta de tu país como parte del trabajo, así que se vive como un privilegio. La cápsula de MACKAGE representó a Croacia de una manera refinada y con sobriedad, a través de la paleta de color y de detalles pequeños. Es sutil, pero a la vez es un homenaje muy potente a nuestra nación”.
En su rol de vestidor oficial de Croacia fuera de la cancha, MACKAGE construye un paralelismo entre dos fuerzas formadas por la misma idea de precisión: un país de menos de cuatro millones de habitantes que se mantiene entre los mejores del mundo en fútbol, y una marca que ganó reconocimiento global apoyándose en la artesanía. La herencia croata en el deporte se sostiene en la disciplina, la exigencia y la búsqueda constante de la excelencia; esos mismos principios son los que guían el enfoque de MACKAGE en el diseño y en la confección. Y esa identidad compartida se resume en el lema de la marca: AESTHETICS THAT PROTECT.
La colección cápsula está pensada tanto para hombres como para mujeres y para todas las estaciones. Toma de manera sutil la herencia croata mediante los colores nacionales: rojo, blanco y azul marino. A lo largo de distintas prendas —incluyendo camperas técnicas, tejido tipo knit, polos y secciones de abajo— el conjunto propone diseños versátiles, con elementos modulares como bibs y capuchas removibles.
En lo estrictamente futbolero, Croacia comenzará la campaña del Mundial 2026 cuando enfrente a Inglaterra el 17 de junio en el AT&T Stadium, el estadio asociado al equipo de los Dallas Cowboys de la NFL, en Texas. Luego tendrá otros dos compromisos de la fase de grupos: ante Panamá y frente a Ghana, dentro de su Grupo L. La idea es clara: que el equipo también crezca en lo futbolístico, mientras que en el plano estético y la presencia pública sostienen ese objetivo de captar más miradas para Modric y compañía, dentro y fuera de la cancha.
