Sin haber logrado todavía coronarse, Croacia dejó claro en los últimos años que no es un rival al que se pueda subestimar en un Mundial. Tras un tramo clasificatorio impecable, el equipo que conduce Zlatko Dalić llega con la ilusión de repetir una campaña profunda en Estados Unidos, Canadá y México, con un Grupo L que incluye a Inglaterra. La base del plantel se sostiene en la experiencia, sobre todo en mediocampo, y en la expectativa de que Luka Modrić vuelva a marcar el ritmo en el nivel más alto.

Camino al Mundial y el valor de su consistencia

Los croatas venían de terminar dentro de los tres primeros puestos en los dos torneos anteriores, y después armó una fase de clasificación invicta: ganó siete de los ocho partidos y se metió en la definición del Mundial en el escenario que comparten Estados Unidos, Canadá y México.

El contexto actual tiene matices: en los últimos años se fueron algunos jugadores importantes por retiro internacional, y ciertas figuras consolidadas ya están más cerca del final de su mejor etapa. Aun así, con Modrić —referencia histórica y “legendario” por su trayectoria— demostrando que todavía tiene nivel para jugar en la élite, Croacia no solo promete ser un examen duro, sino también un equipo que puede incomodar a cualquiera en el camino.

En el Grupo L, además de enfrentarse a Inglaterra, Croacia se medirá con Ghana y Panamá. La lectura es clara: con esa combinación de rivales, el conjunto croata llega con confianza para intentar otra vez meterse en la fase decisiva, donde suele aparecer su carácter competitivo.

Arquero y defensa: experiencia europea y variantes para el torneo

En la portería se espera el ingreso de Dominik Livaković como titular. El arquero de Croacia viene de una actuación destacada en el Mundial de 2022, donde fue protagonista en la definición por penales ante Japón y Brasil, con atajadas que permitieron a su equipo avanzar hasta semifinales.

La competencia por detrás, en cambio, es menos nutrida en experiencia. Dominik Kotarski, Ivor Pandur e Ivica Ivusic aparecen como alternativas, pero entre los tres suman apenas nueve presencias internacionales, un dato que deja a Croacia con una estructura más firme en su figura principal bajo los tres palos.

En el fondo, el equipo tiene piezas con recorrido en las ligas más fuertes de Europa. Josko Gvardiol es el nombre que se impone como referencia y se prevé que juegue por fuera como lateral por el carril correspondiente. Junto a él, Duje Caleta-Car y Josip Stanišić aportan solidez para sostener la línea defensiva.

  • Livaković: esperado como arquero titular, con protagonismo en penales en 2022.

  • Gvardiol: se proyecta como marcador por la banda, con rol importante también en acciones de riesgo a balón parado.

  • Caleta-Car y Stanišić: respaldo para armar una defensa con experiencia.

Si se necesita rotación o profundidad, el plantel tiene opciones. Borna Sosa, de Crystal Palace, y Luka Vuskovic, juvenil con presente en Tottenham (actualmente cedido en Hamburgo), aparecen como candidatos para entrar en el listado final de 26 jugadores.

Mediocampo, ataque y el gran desafío: encontrar un nueve que no se “rompa”

La identidad de Croacia históricamente se sostiene en el mediocampo, y en esa zona el equipo mantiene un núcleo de jerarquía. Marcelo Brozović e Ivan Rakitic ya no están en el plantel, pero Modrić sigue siendo el faro en la creación y en la lectura del partido. Además, Andrej Kramarić suma experiencia: supera las 100 convocatorias internacionales.

En cuanto a minutos y funcionamiento, Mario Pašalić viene de rendir muy bien en Atalanta y se espera que tenga oportunidades en Norteamérica. Lo mismo se prevé para Mateo Kovačić, veterano de la zona media, aunque llega después de una temporada golpeada por lesiones en Manchester City.

El sector donde Croacia podría mostrar más dudas durante el verano es el ataque. Ivan Perišić sigue demostrando que puede aportar cuando se lo necesita, pero Dalić tuvo que rotar la posición de delantero centro en las últimas ventanas internacionales. La razón es simple: nadie terminó de quedarse con el lugar de manera indiscutible.

Ante Budimir podría terminar siendo la alternativa por su experiencia general, aunque no aparece como un goleador determinante con la camiseta de Croacia. Petar Musa, Igor Matanović, Franjo Ivanović y Mislav Oršić también comparten ese perfil: en la mayoría de los casos son jugadores todavía jóvenes y con margen de crecimiento. La excepción es Oršić, que con 33 años se ubica como uno de los más “hechos” dentro del plantel.

Qué necesita Croacia para volver a ser sorpresa

Si el objetivo es armar otra historia parecida a la de una carrera que termina en semifinales, el equipo necesitará que sus figuras con recorrido vuelvan a estar a la altura cuando más aprieta el torneo. Modrić, aun con 40 años, no dio señales de bajar estándares en AC Milan. En la misma línea, Kovačić será clave como socio en la mitad de la cancha, pese a las dificultades físicas de su última campaña.

Perišić tiene un historial especial en Mundiales cuando se trata de convertir. Y Gvardiol, además de sostener el orden defensivo, será una pieza para aportar peligro en jugadas de balón parado.

Croacia mostró en torneos previos una capacidad de aguante que le permitió sostenerse en etapas largas, y por eso el arquero vuelve a ser un elemento decisivo: Livaković seguramente se entusiasme con la posibilidad de atajar nuevamente, sobre todo si el guion obliga a ir a una definición por penales en fases eliminatorias.

En defensa y mediocampo, el núcleo central parece bastante definido. El punto de conversación, más que nada, pasa por cómo Dalić acomoda a varios jugadores con “pensamiento” y capacidad táctica en un mismo once inicial. A la vez, el DT también ajustó el centro del ataque en los últimos microciclos, aunque todavía no apareció el candidato que convenza de forma definitiva.

En el fondo, Croacia dependerá de que sus referentes en defensa y mediocampo sostengan la estructura que necesita para competir con autoridad. Y, arriba, Budimir podría terminar con la responsabilidad principal de convertir, en un esquema donde el equipo busca equilibrio para que el torneo no lo encuentre sin rumbo.

Once inicial estimado de Croacia (4-2-3-1)

Livaković; Gvardiol, Caleta-Car, Šutalo, Stanišić; Modrić, Kovačić; Pašalić, Kramarić, Perišić; Budimir.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.