Bélgica encarará el Mundial 2026 con la etiqueta de “tapado” con chances reales de conquistar el certamen completo. Los Red Devils cuentan con piezas de primer nivel y, aunque la historia reciente no terminó de coronar el camino, la ilusión aparece por encima del promedio.
En los últimos años, la selección belga tuvo futbolistas de los mejores del mundo. Sin embargo, la llamada Generación Dorada quedó marcada por no haber llegado a la gloria en un gran torneo, quedándose a las puertas en momentos decisivos.
Históricamente, Bélgica participó en 13 ediciones de la Copa del Mundo. Solo se ausentó en los torneos comprendidos entre 1958 y 1966, además de las de 1974, 1978, 2006 y 2010. A su vez, no tomó parte del Mundial de 1950.
El mejor resultado belga se dio en 2018. Ese equipo, con un estilo impulsado por Kevin De Bruyne, llegó hasta las semifinales y luego terminó tercero, tras vencer a Inglaterra en el partido por el tercer puesto. La pregunta ahora es si el equipo puede dar dos pasos más: llegar a la final y levantar el trofeo en 2026.
En el arco, Bélgica posee a uno de los porteros más destacados del planeta: Thibaut Courtois. El arquero del Real Madrid acumula más de 100 partidos con la camiseta de su selección y, además, ganó el Guante de Oro en el Mundial, cuando los Red Devils finalizaron terceros, después de una serie de actuaciones excepcionales.
Courtois tendrá competencia y respaldo, con Matz Sels como sostén desde Nottingham Forest. También aparece Senne Lammens, que se transformó en uno de los arqueros más sobresalientes de la Premier League desde su llegada a Manchester United. Ese tridente es el que, en principio, apunta a estar en el torneo, aunque Maarten Vandevoordt, guardameta de RB Leipzig, buscará dar el golpe y desplazar a alguno, especialmente a Sels o Lammens. De todas maneras, resulta poco probable que logre sacar a Courtois del rol central.
Además, hay una opción que puede aparecer como comodín: Mike Penders, actualmente cedido desde Chelsea a Strasbourg.
En defensa, Bélgica viene atravesando un recambio en los últimos años. Figuras como Jan Vertonghen y Toby Alderweireld se retiraron del fútbol, pero el seleccionado mantiene alternativas con experiencia. Entre ellas se mencionan Thomas Meunier y Timothy Castagne, futbolistas que ya estuvieron en torneos anteriores.
Ese mix podría completarse con nombres más jóvenes. Se destacan Koni De Winter, de 23 años, y Zeno Debast, de 22, como parte de las cartas nuevas que aspiran a ganarse un lugar.
Wout Faes, de AS Monaco, también aparece como una alternativa interesante dentro del abanico defensivo.
En el mediocampo, Bélgica tiene un caudal de talento notable. Su eje combina perfiles como Youri Tielemans y Axel Witsel, y se suma Kevin De Bruyne, que sigue siendo uno de los mejores futbolistas de la zona de creación, incluso con 34 años.
Este podría ser el último gran torneo del volante antes de cerrar su etapa como jugador internacional, pero el recambio ya asoma con fuerza. Se menciona a Nathan De Cat, una promesa de 17 años que todavía no debutó con la selección mayor en Bélgica, aunque su nivel lo posiciona como un jugador con potencial para subirse al Mundial y dejar huella en el escenario más exigente.
También hay lugar para el soporte de futbolistas curtidos, como Hans Vanaken, capaz de aportar en el transcurso del certamen.
En ataque, el plantel belga tiene variantes muy interesantes. No solo cuenta con un nueve de perfil físico y goleador como Romelu Lukaku, sino que además dispone de talento y desequilibrio por afuera. Ahí aparecen Jeremy Doku, de Manchester City, y Leandro Trossard, de Arsenal. Aun así, existe una duda sobre Lukaku, ya que en la actualidad está atravesando una molestia en el tendón del músculo posterior (hamstring).
El banco también ofrece opciones de gol. Lois Openda y Michy Batshuayi son nombres con experiencia para definir en el área, mientras que Charles De Ketelaere y Alexis Saelemaekers pueden desequilibrar y también aparecer con capacidad de convertir.
Por delante, Bélgica muestra velocidad y recursos en todas las líneas ofensivas.
Kevin de Bruyne es, por trayectoria y nivel, uno de los mejores jugadores del fútbol mundial, y buscará dejar una marca en el Mundial antes de dar por finalizada su carrera. Romelu Lukaku, por su parte, es un delantero de elite, con capacidad de romper redes en cualquier circunstancia.
En el arco, el conjunto belga tiene alternativas sólidas, aunque Thibaut Courtois aparece como el candidato casi seguro para arrancar como titular.
Si bien no se asoma un defensor claramente “estrella” dentro del grupo, la apuesta pasa por el potencial de Jeremy Doku y Leandro Trossard. La idea es que sus habilidades para encarar, con gambetas y desborde, compensen esa falta de un nombre dominante en la última línea.
En cuanto al rol de arquero, Courtois es prácticamente seguro que defienda el arco de Bélgica en el Mundial.
En la línea defensiva, se espera que Meunier y Castagne ordenen y controlen el fondo, mientras que De Bruyne y Tielemans intentarán encontrar espacios para romper la estructura rival.
Con un nivel ofensivo realmente alto, Doku y Trossard podrían acomodarse detrás de Lukaku—si logra demostrar que está en condiciones—y generar problemas serios para prácticamente cualquier defensa con la que se cruce Bélgica en el Mundial 2026.
Formación titular estimada de Bélgica (4-3-3): Courtois; Meunier, Mechele, Theate, Castagne; Tielemans, De Bruyne, Witsel; Trossard, Lukaku, Doku.
