En Old Trafford le dejaron las cosas claras a Bruno Fernandes: el portugués sigue siendo una pieza clave dentro de los planes del Manchester United. Aunque cumplirá 32 años en septiembre, continúa siendo la figura más influyente del equipo y aparece como uno de los principales candidatos a los premios PFA y FWA Jugador del Año. Ahora bien, el poder no está del todo del lado de los Diablos Rojos: su contrato incluye una cláusula de rescisión de 65 millones de euros (56,3 millones de libras), que se considera vigente hasta la primera quincena de julio. El vínculo tiene fecha de cierre en 2027, con opción de extenderlo por un año más, pero el factor determinante para el jugador sería su ambición por seguir en la cima con objetivos realmente grandes.
El pedido de Fernandes: garantías para pelear por lo máximo
Dentro de su entorno se entiende que Fernandes quiere certezas sobre el rumbo del club. La idea que le transmite a la dirigencia es bastante directa: pretende competir por la Premier League y por la Champions League. Tras seis temporadas en Manchester sin un intento serio por títulos, el volante mira con cautela la posibilidad de que sus últimos años en su pico futbolístico se consuman en una escuadra destinada, apenas, a pelear por terminar entre los cuatro primeros.
En esa línea, se remarca que Fernandes ya había buscado una clase de compromisos similares antes de extender su contrato en 2022 y también en 2024. En ambas ocasiones, la respuesta del mercado no habría estado a la altura de lo esperado, con incorporaciones que no terminaron de reflejar un salto competitivo real.
La ventana y el plan del club: reconstrucción en el medio
El Manchester United ya movió piezas en el ataque durante el último verano, pero este mercado tendría otro foco: rearmar el mediocampo y construir bases más sólidas para que el equipo empuje a Fernandes a un nivel todavía superior. La situación del plantel abre interrogantes importantes: se espera la salida de Casemiro y, además, no está definido de forma permanente el futuro de Manuel Ugarte. Con ese panorama, el club podría buscar hasta tres futbolistas para el centro del campo, con el objetivo de aportar la solidez defensiva que el portugués necesita para que el equipo funcione como quiere.
En esa búsqueda, para el rol de “No.6” aparecen como candidatos principales Elliot Anderson, de Nottingham Forest, y Aurélien Tchouaméni, de Real Madrid. También se mencionan alternativas desde Brighton, con Carlos Baleba entre los nombres que estarían bajo consideración dentro de un abanico de mediocampistas.
Sin bajón físico y con números de élite
Más allá de la edad, Fernandes no muestra señales claras de declive físico. De hecho, volvió recientemente de una lesión en el isquiotibial y lo hizo en apenas 17 días, un plazo que habría sorprendido incluso al cuerpo médico. En lo futbolístico, además, mantiene su lugar entre los mejores de Europa en términos de impacto: el lunes, en la victoria de United por 2-1 sobre Brentford, volvió a ser decisivo y anotó la que sería su asistencia número 19 en la Premier League de la temporada.
Incluso hay un cálculo que ilusiona a la gente de Old Trafford: si Fernandes convierte dos asistencias más en los últimos cuatro partidos de liga del equipo, alcanzaría el récord compartido de 20 en una campaña que hoy pertenecen a Kevin De Bruyne y Thierry Henry.
