Por fin llegó una victoria que deja sensaciones positivas. La selección de Estados Unidos había sumado dos triunfos en amistosos hacia el cierre de 2025, pero después, en los partidos de marzo, mostró flaquezas que dejaron demasiadas dudas.

Sin embargo, el domingo no admite discusión: el combinado estadounidense convirtió tres goles y Senegal marcó dos. Es cierto que hubo muchas variantes y que, en distintos momentos, se notó cierta búsqueda o “audición” para definir titulares. Aun así, fue de esas noches que se parecen mucho a lo que se espera de un equipo de verdad. Y si sos hincha de EE.UU., hay varios motivos para ilusionarte. Primero, Christian Pulisic volvió a parecerse a su versión de siempre: anotó por primera vez en el año calendario y mostró esa chispa, movilidad y aceleración que lo caracterizan. Segundo, el equipo se mostró más protagonista y con más intención, llevándole el partido a un rival que, en teoría, tendrá credenciales para complicar en la fase de grupos.

Y quizás lo más relevante: todo eso ocurrió sin contar con el mejor central del plantel. En síntesis, fue una tarde prolija para trabajar con convicción. Ahora bien, ¿qué lectura real deja este resultado? ¿Estas victorias “significan algo” de cara al Mundial? Porque la fase de grupos arranca en 11 días y la pregunta inevitable es si el equipo está listo para el nivel de exigencia que se viene. En este contexto, el análisis continúa en otra edición de The Rondo.

Lecturas tras el triunfo

  1. Estados Unidos supo levantarse de errores: ante rivales grandes, suele descomponerse anímicamente después de encajar. Esta vez, tras permitir ocasiones y hasta un tercer gol que casi complica el trámite, el equipo siguió y mantuvo el carácter, con la salvedad de algún desajuste puntual. Esa capacidad de reponerse es una buena señal.

  2. En ataque, el equipo mostró una seguridad notable: fuera del triunfo 5-1 sobre Uruguay de noviembre pasado, este fue el rendimiento ofensivo más sólido bajo la conducción de Mauricio Pochettino. Hubo un funcionamiento más libre, con confianza y hasta insistencia constante en varios pasajes. Para un plantel que necesitaba recuperar la credibilidad frente a su gente, el momento no podía ser mejor.

  3. El equipo puede jugar: contra una selección senegalesa de buen nivel, Estados Unidos dominó grandes tramos y convirtió tres goles, en un partido que incluso pudo haber terminado con un marcador más abultado. La determinación para pelear arriba siempre aparece en el programa, pero antes faltaba la calidad para atacar con claridad. Aunque el debate sobre el “talento” persiste, no hay dudas de que este grupo tiene recursos reales para lastimar.

  4. Fue un resultado con un objetivo claro: Pochettino había dicho antes del partido que su meta era que todos regresaran a Atlanta en buenas condiciones. Se cumplió, pero lo más importante era que el resultado acompañara. Senegal no estuvo en su mejor versión, sí; pero igual hay que ganarle al rival que se te presenta. Alemania aparece como el examen más duro, aunque este triunfo es el camino correcto hacia ese compromiso.

  5. EE.UU. necesitaba impulso: especialmente después de dos presentaciones flojas en marzo. El equipo lo encontró en Charlotte y, más importante aún, se vieron actuaciones firmes de casi todas las piezas clave, desde Pulisic hasta Balogun. El punto ahora es cómo responderán contra Alemania: no necesariamente hace falta ganar, pero no pueden terminar humillados.

  6. Para los jugadores, el golpe anímico es enorme: les da confianza para una segunda semana intensa de preparación. Pochettino tiene por delante el desafío de mantener energía y, al mismo tiempo, corregir los momentos que salieron mal. Por encima de todo, el fanático necesitaba ver señales de vida, algo que impulse la asistencia y el entusiasmo de cara al verano. En general, fue un mensaje grande tanto para adentro como para quienes miran desde afuera.

Competencia por puestos y debates internos

Surge un interrogante central si Pochettino decide apostar por un esquema de tres defensores (3-4-3): el tercer lugar en la zaga. Alex Freeman tuvo una buena actuación como opción de cobertura para Sergino Dest. Si Chris Richards y Tim Ream llegan totalmente en condiciones, dos de esas tres plazas parecen aseguradas; en ese escenario, Freeman podría ser candidato a ocupar la restante, sobre todo considerando el perfil ofensivo de Dest.

También aparece el debate en el arco. Matt Turner no perdió su lugar como número 1 sin motivo: ya tiene experiencia y un recorrido importante (vivió un Mundial, pasó por Arsenal y también tuvo etapas en Nottingham Forest y Crystal Palace). El hecho de que respondiera con solidez y atajara momentos clave suma a su favor, y su experiencia puede pesar demasiado para que Pochettino lo deje afuera.

En paralelo, Malik Tillman tiene un talento claro, pero su temporada de club no fue la mejor, algo que podría jugarle en contra. Aun así, su perfil es el de un mediapunta de corte ofensivo: combina participación en la creación y capacidad para asistir, y también logra replegar en ciertos momentos. La pregunta es si este partido le abre más minutos el fin de semana siguiente.

En el área, Ricardo Pepi sería titular “fijo” en un año cualquiera, pero compite con Folarin Balogun. Pepi también mostró cosas el domingo: se lo reconoce por su habilidad para generar para otros, una faceta muchas veces subestimada, y también por su finalización. Si lo llaman en verano, ya dejó claro que está listo para aprovechar la oportunidad.

Llega el capítulo inevitable sobre Gio Reyna. El jugador suele aparecer y desaparecer según el momento del partido, y para él este fue un tramo de 45 minutos complicado. No fue un mal desempeño, pero su impacto parece haber quedado corto. Entonces, el interrogante es si Reyna debería ser titular. Lo que sí dejó el partido es una posible dupla de “10” con Pulisic y Malik Tillman, y Reyna estuvo dentro de esa conversación, pero sin aportar ventajas suficientes para inclinar la balanza.

En defensa, Miles Robinson cometió un error que los defensores con experiencia no pueden permitirse. Puede resultar duro señalarlo por una sola jugada, pero en el Mundial eso es exactamente lo que define destinos. Se abre la chance de que Alex Freeman o Joe Scally, normalmente como laterales derecho, hayan tomado el lugar del jugador de FC Cincinnati tras lo ocurrido el domingo.

Y si antes existía preocupación por una defensa sin Chris Richards, ahora hay que redoblarla. Los dos goles de Senegal fueron evitables en gran medida, especialmente el segundo, que nació de un error de Robinson. Aunque el dominio ofensivo de Estados Unidos fue claro, el equipo tuvo demasiados momentos nerviosos en el fondo, algo que los mejores del mundo castigan con facilidad. Esos detalles deberán corregirse; el problema es cuánto se puede “limpiar” si Richards no está plenamente disponible.

Balogun vs Pepi: el debate de la delantera

En la pelea por el nueve, la conversación se inclinó hacia Balogun, aunque Pepi logró un buen argumento. Una crítica frecuente es que Balogun funciona más como “cazador de área” que como un delantero integral. Sin embargo, en este partido se vio más: tareas de sostén, retención y pases con criterio, y eso abre la posibilidad de que, si Pochettino necesita volcarse con todo en el tramo final, incluso puedan jugar juntos.

Desde otra mirada, lo más difícil en el fútbol es marcar y por eso, Balogun conserva la etiqueta de mejor alternativa para el rol de número 1. Pese a dos goles anulados por fuera de juego muy cerca, no se dejó frenar y logró convertir contra Senegal. La entrega de Pepi y su pasión son innegables, pero Balogun tiene ese filo clínico que, hoy por hoy, lo pone por delante.

El consenso final vuelve con matices: probablemente Balogun, pero sin que sea una decisión sencilla. Balogun aporta una presencia más dinámica, y su llegada al campamento está en un nivel de forma muy alto. Pepi también llega en buen estado, aunque el “feeling” del momento sugiere que Balogun ofrece otro escalón en cuanto a impacto dentro del juego. Como siempre, en el puesto de delantero todo puede cambiar rápido.

Pulisic: gol, asistencia y críticas por decisión

No parece una cuestión de rendimiento global, pero igual hubo señales de que todavía no está en su punto más fino. Sí, convirtió y además dio una asistencia. Pero Pulisic, en ciertos pasajes, se mostró casi demasiado directo: está bien que tome iniciativa con la pelota, pero se lo vio intentando entrar en zonas congestionadas, perdiendo el balón en algunas secuencias y no siempre encontrando el pase correcto. Este era un partido para retomar ritmo, pero contra rivales más fuertes deberá ser más preciso y más limpio en las decisiones.

La lectura es que el domingo marcó un reset para Pulisic: podría necesitar un escenario como el de la temporada caótica del AC Milan para cerrar el ruido y reordenarse. Si bien se consideró que sus dificultades tenían que ver con molestias arrastradas, también se imagina el clima interno de un club con roces entre figuras y con un desenlace que dejó afuera de la Champions pese a que había aspiraciones antes. Contra Senegal, Pulisic fue letal y el reinicio que trae el Mundial podría ser exactamente lo que necesita.

La conclusión final sobre su figura llega con tranquilidad: no hay que alarmarse. Pochettino, que sí mostró preocupación, terminó teniendo un domingo perfecto para lo que busca en el equipo, y el gol coronó el trabajo. “Trabajo bien hecho”, y como dijo el propio Pulisic, ahora el foco puede dejar de estar en el cuestionamiento permanente.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.