El camino de Brighton hasta este punto tuvo un recorrido largo y cargado de altibajos. En la instancia de dieciseisavos, en febrero, superó 2-1 a West Ham cuando “Las Gaviotas” atravesaban un momento de irregularidad en el juego, además de estar golpeadas por una noticia durísima fuera de la cancha. Más tarde, en abril, el 2-0 ante Arsenal en cuartos de final quedó como el punto más alto de esta campaña copera, no solo por el resultado en sí, sino por lo que provocó la sorpresa y el impulso que generó. Pero el recuerdo que también se instaló fuerte fue el triunfo en semifinales ante Liverpool, después de ir perdiendo 0-2: fue una remontada igualmente inolvidable.

Ahora llega un nuevo examen, y de los más difíciles. Este domingo, bajo el arco de Wembley, Brighton se medirá con Man City, el campeón de la Women’s Super League. Los cruces entre ambos vienen siendo cerrados desde que Dario Vidosic tomó el mando en la costa sur a comienzos de la temporada pasada: en los cuatro partidos se resolvieron por un solo gol. Por eso, ver qué sucede en un mano a mano único, como una final, promete ser especialmente atrapante.

Es cierto que City parte como favorito, al menos en el papel, pero no será un camino sencillo. Brighton tiene motivos para soñar con dar el golpe y, de hecho, viene mostrando señales de carácter que invitan a creer en una nueva sorpresa.

La temporada de Brighton, sin embargo, fue especialmente dura. A fines de enero se conoció el fallecimiento de Rado Vidosic, padre de Dario y también entrenador de mujeres y menores en el club. La pérdida golpeó con fuerza al cuerpo técnico, pero también dejó secuelas en el plantel. Tras el deceso, Vidosic viajó a Australia para acompañar a su familia durante un tiempo, y el equipo, como era esperable, sufrió en el período inmediato: solo ganó uno de los cinco partidos siguientes.

Maisie Symonds, capitana de 23 años, describió el momento la semana pasada con una claridad que retrata lo vivido: dijo que fue un tiempo “muy, muy difícil” para todas las personas del club, especialmente porque Dario no estaba presente y porque recibieron la noticia del fallecimiento de Rado, alguien que era muy querido por los jugadores. Symonds remarcó que, pese a que el equipo jugaba bien, no conseguía sumar como quería: “íbamos construyendo, poniendo energía en cada partido y saliendo con las manos vacías”. En su relato, la salida fue la unión: “nos aferramos entre nosotros como grupo” y “tuvimos que tomar cada día como venía”, entendiendo que sostenerse era lo primero.

Ese compañerismo se notó con fuerza en los últimos dos meses. Brighton perdió apenas uno de sus últimos siete partidos, y aun esa derrota llegó en la última fecha de la WSL, cuando ya no había nada en juego. Este grupo atravesó momentos muy exigentes, y llegar a Wembley es una oportunidad que seguramente van a disfrutar. Y cuando el partido se complique, saben que pueden apoyarse en el otro para mantenerse firmes.

Symonds también dejó en claro el sentido de la cita: “no se me ocurre una mejor manera de honrar a Rado que ir a jugar a Wembley y jugar como él hubiera querido que juguemos”.

En el tramo final de la temporada, Brighton cosechó resultados enormes. La clasificación en la FA Cup ante Arsenal en cuartos fue clave, mientras que el 1-1 frente a los mismos Gunners en la liga del mes siguiente resultó todavía más meritorio por cómo el equipo cambió piezas en el once inicial y aun así preservó fluidez. Pero el antecedente más relevante, y el más determinante de cara a la final de este domingo, es la victoria 3-2 ante Man City a fines de abril.

Si City ganaba ese compromiso, probablemente habría tenido la chance de levantar el título de la WSL la semana siguiente en casa, con un triunfo sobre Liverpool. Sin embargo, Brighton se metió en la pelea y actuó como “aguafiestas”: logró un resultado que dejó la definición del torneo en duda por un tiempo. Y luego, diez días después, volvió a ayudar al tomar puntos contra Arsenal, en una demostración de que no se conforma con hacer su parte, sino que también empuja el destino del resto.

Brighton jugó un partido brillante para vencer al campeón anunciado, aprovechando espacios detrás de los laterales y presionando con inteligencia e intensidad para desordenar a los líderes. Esa presión fue destacada por la arquera de City, Khiara Keating, como una de las fortalezas de “Las Gaviotas” en la previa de la final. Además, la punta Lauren Hemp describió al rival del domingo como “un equipo muy difícil de vencer”.

La futbolista inglesa amplió la idea: dijo que City juega muy bien, pero también tiene mentalidad. En los duelos, cuesta pasarles, porque son equipos físicos y además cuentan con individualidades de gran nivel: Fran Kirby aparece como una de las referencias. Hemp reconoció que la conoce de la selección y remarcó que para City “es enorme” por el peso que tiene dentro del plan.

La final del domingo no será igual a aquel cruce de abril. City ya aprendió de la derrota y buscará cerrar mejor algunos caminos que le permitieron a Brighton disfrutar. Pero también hay un factor determinante: ser una final cambia bastante el contexto psicológico. Aun así, el antecedente le deja confianza a Brighton, que puede volver a incomodar a un gigante y pelear por otra hazaña.

Antes de ese pico de forma, Brighton venía de una racha complicada: dos victorias en siete partidos. Entre esos resultados hubo una caída en un partido decepcionante ante West Ham, que estaba metido en la zona de descenso, además de un empate sin goles frente a Liverpool, otro equipo que también buscaba alejarse del peligro. En ese marco, la clasificación ante Arsenal por la vía copera fue, sin dudas, un momento bisagra en la campaña.

Durante varias semanas, el equipo venía dando buenas sensaciones pero sin traducirlas en resultados. Y frente a los Gunners consiguió ambas cosas. Fran Kirby contó que el encaje del proyecto empieza a tomar forma: explicó que se estaba ordenando el estilo que quieren sostener, el modo de jugar y la cultura del plantel. Y lo dijo después del partido siguiente, cuando ya habían superado el cruce frente a Man City.

Symonds señaló que el impulso real se encendió tras el partido con Arsenal. Indicó que siempre sintieron que tenían momentum y que esa energía la tenían puesta en la FA Cup. Según su mirada, el modo en que ejecutaron el plan, el hecho de poder ganarle y meterse en semifinales no fue solamente una inyección de energía: también fue una confirmación de que podían vencer a cualquiera.

En su análisis, el grupo empezó a creer incluso más de lo que imaginaba. Symonds remarcó que, de alguna manera, demostraron que podían hacerlo. Y sostuvo que a partir de ese punto el final de la temporada se volvió “mucho más emocionante”, porque sintieron que en la primera parte del año habían estado por debajo de su rendimiento, que no habían alcanzado el nivel esperado, y entonces esa percepción cambió.

Con ese recorrido, Brighton fue encontrando un ritmo: sensaciones de juego, confianza y una forma de ganar que puede trasladar a la final del domingo, llevando consigo la convicción de que también se puede imponer ante lo mejor.

Es cierto que el plantel de Brighton no tiene el mismo brillo mediático que algunos rivales, pero dentro del equipo hay nombres capaces de dar un paso adelante y marcar la diferencia en Wembley. La llegada y el trabajo de reclutamiento bajo Vidosic fue especialmente positivo: cada incorporación parece encajar de manera natural en el sistema y en la forma de jugar que propone el entrenador, un indicio de que todos están en la misma sintonía en el club. Eso ayuda a que varios futbolistas estén en un nivel alto, aporten de manera constante y hayan contribuido a llegar hasta acá.

Tras la lesión de Michelle Agyemang por ruptura de ligamento cruzado anterior en octubre, el peso goleador lo tuvo que tomar en gran parte Kiko Seike, y lo hizo con gran efectividad: convirtió 11 goles en 25 partidos. Madison Haley, por su lado, resulta vital para la presión del equipo: incomoda a los rivales todo el tiempo, toma buenas decisiones al recuperar la pelota y además muestra capacidad para aparecer en partidos grandes. La calidad de Kirby es conocida por su trayectoria con Chelsea y la selección, y el modo en que Symonds asumió el rol de capitana en su primera temporada también fue muy convincente.

Pero hay futbolistas que tal vez no estén en el once inicial del domingo y que igual pueden pesar. Fuka Tsunoda, por ejemplo, fue la jugadora destacada del 1-1 frente a Arsenal: anotó en un partido donde apenas era su segundo comienzo en el torneo de liga y lo hizo con un gol y una actuación de alto nivel. Ese dato sirve como muestra de la profundidad del plantel, algo que también se explica por el trabajo inteligente de incorporación.

Symonds explicó esa idea sobre el recambio con una lectura muy del día a día del club: dijo que entran siete chicas y que se ve exactamente el mismo tipo de patrones, el mismo estilo de juego, incluso en las que no vienen jugando con tanta regularidad, porque así entrenan cada jornada. Y remarcó que esa es la manera que Vidosic quiere: lo que se está formando, según su mirada, ya no es solo una idea táctica, sino una cultura que se vuelve más fuerte con el correr de los partidos.

Ahora bien, Brighton no solo tiene calidad ofensiva. El estilo de Vidosic suele asociarse con un juego de libre circulación, pero el entrenador también trabajó para mejorar el aspecto defensivo. El equipo recibió solo 28 goles en 22 partidos de WSL esta temporada, mientras que el año anterior había encajado 41.

En la línea de fondo aparece un equilibrio interesante: combinación de experiencia y juventud. Moeka Minami, por ejemplo, ya ganó el torneo asiático con Japón a comienzos de este año. Y también hay un recorte de talento joven, con Charlize Rule, australiana de 23 años, como una de las que brindó chispa en las últimas semanas. Esa base se apoya frente a Chiamaka Nnadozie, arquera que fue considerada la mejor en la WSL en la pasada temporada. Nnadozie, nacida en Nigeria, es madura más allá de sus 25 años y se perfila como una pieza clave para el domingo.

Es probable que Brighton no tenga figuras con la misma fama que Khadija Shaw, Vivianne Miedema o Alex Greenwood, pero sí cuenta con futbolistas capaces de definir una final tanto en ataque como en defensa.

Kirby, por ejemplo, aportó mucho en lo tangible: dio dos asistencias en el triunfo 2-0 ante Man City, sumó otras dos asistencias en el cuarto de final de la FA Cup contra Arsenal, y además registró un gol y una asistencia en la ronda anterior, cuando Brighton superó a West Ham 2-1. Pero, además de los números, su peso se siente en liderazgo y en la cultura del grupo, cosas que no se miden con estadísticas y que, en instancias como esta, suelen valer oro.

Cuando Vidosic habla de Kirby, lo hace destacando exactamente eso. El entrenador reconoció de manera reiterada el rol de la inglesa para que el equipo diera el siguiente paso: Brighton busca metas importantes, primero con la ambición de llegar a hitos que Kirby ayudó a lograr en un proyecto joven de Chelsea, y luego con la intención de consolidar, ganar terreno y dominar.

“Ella nos ayuda mucho, no solo dentro de la cancha, sino también en liderazgo, experiencia y su calma. Eso ayuda a las jugadoras más jóvenes y al resto que está cerca. Ella marca el camino con el ejemplo. Se nota cuando no está: hay una diferencia leve. No podemos negar su calidad ni lo que aporta”, dijo Vidosic a comienzos de año.

Ese impacto puede ser fundamental este domingo. Muchas de las futbolistas de Brighton nunca jugaron en Wembley ni en una escena con esa magnitud, y para varias también será estreno una final de estas características. Por eso, Kirby seguramente será una referencia para sostener al equipo: liderazgo, experiencia y también capacidad para cambiar el partido. Si “Las Gaviotas” vuelven a sorprender a Man City, es muy probable que Kirby tenga un rol protagónico.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.