La fiesta se vivía mucho antes del pitazo inicial en Selhurst Park: los hinchas de Arsenal se amontonaban desde horas antes para recibir al micro del plantel, en una previa cargada de emoción y color. Y aunque el título ya estaba asegurado desde la semana anterior, Mikel Arteta y su equipo no bajaron la intensidad: mantuvieron el enfoque para que la vuelta con la copa tuviera como antesala una victoria en la cancha.

El partido comenzó a inclinarse con un gol de Gabriel Jesus a los 42 minutos. Luego, apenas arrancado el complemento, Noni Madueke estiró la ventaja con el segundo tanto que terminó resultando clave para sostener la celebración. Jean-Philippe Mateta alcanzó a descontar sobre el final para las “Águilas”, pero no alcanzó para empañar la noche de Arsenal. Cuando terminó el encuentro, Martin Ødegaard alzó el trofeo frente a los hinchas visitantes que coparon cada rincón del estadio.

La ceremonia y lo que dijo Arteta

Además de la copa en sí, hubo un momento especial reservado para el DT: los jugadores se encargaron de tirar a Mikel Arteta al aire repetidas veces, en un festejo que hizo estallar de alegría a la gente en las tribunas. En la ceremonia, el español dejó sus sensaciones tras el partido, y expresó con entusiasmo: “Fue hermoso. Mirá la alegría de toda la gente, que hace tanto tiempo estaba esperando esto. Tuvimos momentos difíciles por el camino, pero todo vale la pena cuando ves esa reacción. Ahora toca disfrutar y sacarse el ‘sombrero de entrenador’. Creo que mostramos una conexión increíble, con compromiso y valentía. Todo lo que nos rodeó alimentó el deseo de lograrlo. Tenemos un nivel de pertenencia enorme: en los momentos duros es cuando realmente se ve a la gente. Tienen valores increíbles y conocen el fútbol mejor que cualquiera. Se comprometieron con el proyecto que nosotros entregamos, y fueron fundamentales”.

Max Dowman, historia para el futuro

Mientras las figuras de mayor experiencia se llevaban las miradas, el capítulo histórico lo escribió Max Dowman. Con apenas 16 años, Arteta le dio la titularidad en Selhurst Park, transformándolo en el jugador más joven de la historia de la Premier League en arrancar un partido: lo hizo con 16 años y 144 días. Fue una señal clara de lo que el club viene construyendo hacia adelante, aun en el marco del festejo por el primer título desde la era “Invincibles” de 2003-04.

La preocupación por Madueke y el objetivo europeo

La tarde no fue perfecta para los campeones en el plano deportivo. Madueke, autor del segundo gol que terminó siendo decisivo, tuvo que ser reemplazado sobre el final del encuentro por una molestia que aparentó ser en el isquiotibial (señales compatibles con una lesión en el bíceps femoral). Ahora se abre un período de carrera contra el tiempo para ver si llega en condiciones al partido clave de la próxima semana: la final de la Champions League.

De todos modos, al momento de salir del campo no se lo vio con un sufrimiento extremo ni con señales de una complicación inmediata, aunque el cuerpo técnico deberá monitorearlo de cerca para confirmar el alcance real de la lesión.

Con el campeonato local ya conquistado, Arsenal no tiene margen para detenerse: el foco completo apunta a la final de la Champions League contra Paris Saint-Germain, programada para la próxima semana. Arteta buscará darle al club su primera Copa de Europa, en el partido que se jugará en Budapest, con la idea de cerrar un doblete histórico.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.