En una charla en exclusiva con GOAL, el histórico entrenador alemán, ex Liverpool, quedó en el centro de la escena cuando le plantearon una ronda de comparaciones rápidas entre grandes del fútbol y figuras emblemáticas de los deportes estadounidenses. La consigna era simple: elegir a uno y hacerlo sin dudar.
Datos clave
- Entre New York Knicks y Manchester United, Klopp se inclinó por los Knicks.
- A la hora de comparar su plantel de Liverpool campeón de Champions con los Chicago Bulls de los 90, eligió a su equipo.
- En el debate del “GOAT” lo acorralaron con Lionel Messi y Michael Jordan.
- Para evitar descartar a cualquiera de los dos, dio una respuesta mezclando nombres: “Michael Messi. Lionel Jordan.”
La elección ante Knicks vs. United
A pesar de que Manchester United ostenta un historial enorme en Inglaterra —con múltiples títulos locales y un lugar destacado dentro de la historia del fútbol—, la reacción del entrenador fue clara: su afinidad siguió del lado de Merseyside. En esa comparación, la balanza se inclinó por la franquicia de la NBA, en una decisión que, para los hinchas de Liverpool, sonó como un guiño, mientras que en el otro bando de la ciudad podía interpretarse como un golpe con intención.
La etapa de Klopp en Anfield estuvo marcada por una rivalidad intensa contra los Red Devils, y en esa sintonía eligió a los Knicks sin rodeos. El mensaje, más allá del resultado de la “elección”, pareció tener un componente calculado, casi irónico: una forma de dejar asentada su mirada respecto de sus antiguos rivales de Premier League.
La comparación con los Bulls y el peso de la historia
Luego, el alemán tuvo que poner en la balanza a su Liverpool campeón de la Champions League frente a uno de los grandes relatos deportivos de la historia: los Chicago Bulls liderados por Michael Jordan en los años 90. En particular, se hizo referencia al período en el que el equipo encadenó un segundo ciclo de tres títulos consecutivos, una marca que quedó grabada como sinónimo de dominio.
Con esa referencia sobre la mesa, Klopp mostró la misma seguridad que, en su momento, transformó al conjunto inglés en un equipo con una mentalidad difícil de quebrar. No dudó al momento de escoger: se quedó con el plantel que había construido y que llevó a Anfield la gloria continental.
La elección, en el fondo, dejó en evidencia el orgullo del técnico por el trabajo realizado desde las bases. Aunque los Bulls funcionan como símbolos globales de supremacía deportiva, el ex DT sostuvo su postura con firmeza, reafirmando que su confianza estaba puesta en el grupo que devolvió la Premier League y la Copa de Europa al escenario de Liverpool.
Messi vs. Jordan: respuesta diplomática y mezcla de nombres
La ronda siguió y el cuestionario derivó hacia el terreno inevitable del debate sobre el “GOAT”, donde aparecen dos nombres que dominan las conversaciones: Lionel Messi y Michael Jordan. Ahí, Klopp quedó atrapado entre dos gigantes de épocas distintas y, en lugar de inclinarse por uno con el riesgo de faltar el respeto al otro, optó por una salida diplomática.
En vez de tomar partido de forma directa, eligió un camino liviano y hasta humorístico, uniendo ambos apellidos en una respuesta breve: “Michael Messi. Lionel Jordan.” De esa manera, evitó la elección excluyente y dejó la frase como un cierre que, por tono, no buscó confrontar sino sumar en el juego.
