Arsenal dio un paso poco habitual en la previa de un cruce europeo de altísima tensión en Madrid: pidió a UEFA una inspección formal del campo pocas horas antes del partido. La decisión dejó en evidencia el nivel de cautela con el que el equipo que conduce Mikel Arteta encaró la visita, en un contexto donde el Atlético de Diego Simeone suele ser asociado a maniobras para incomodar al rival en detalles que van más allá de lo futbolístico.
La “guerra del césped”: el reclamo y el motivo de la preocupación
En la cobertura previa, Guillem Balagué explicó que, durante el recorrido de reconocimiento, los responsables de Arsenal quedaron disconformes con el estado del terreno. La inquietud principal no fue solo visual: se vinculó con la altura del pasto, un factor que puede alterar la velocidad de la pelota y el rendimiento de los apoyos, sobre todo en equipos que sostienen el juego con pases y combinaciones.
Según lo narrado por Balagué en su programa para CBS Sports, la delegación de Arsenal ingresó al estadio con la sensación de que el césped estaba “demasiado alto” y que no cumplía con lo que ellos esperaban. Por eso, solicitaron que UEFA realizara mediciones físicas para verificar si la superficie respetaba la normativa oficial. El resultado de esa verificación, siempre de acuerdo a lo que se contó en la transmisión, no terminó de confirmar el malestar inicial: la sensación de “dark arts” (juego sucio encubierto) apareció como explicación posible, pero la medición marcó otra cosa.
- Arsenal pidió a UEFA medir la altura del pasto tras su inspección previa.
- La inquietud estuvo asociada a que el césped estaría por encima de lo permitido.
- El reclamo se enmarcó en un clima de desconfianza hacia lo que Atlético suele hacer para alterar el desarrollo del visitante.
Qué dijo UEFA tras el control y por qué el antecedente pesa
Balagué también detalló el desenlace del episodio: UEFA habría respondido que el pasto medía 26 milímetros, dentro del rango admitido. La regla que se mencionó en la transmisión establece un límite de 30 milímetros, y que entre 21 y 30 milímetros se computa precisamente como 26. Es decir: el dato técnico terminó ubicando al terreno dentro de parámetros normativos, aunque el reclamo original de Arsenal naciera de su lectura de las condiciones.
El capítulo adquiere mayor espesor por el antecedente que se remarcó: se recordó que Atlético ya había enfrentado acusaciones similares en ediciones previas de Champions League. Y, además, se mencionó que la medición habría sido comparable a la que se registró cuando el equipo jugó contra Barcelona en ese mismo escenario.
- UEFA indicó una altura de 26 milímetros.
- El tope citado fue 30 milímetros.
- Se remarcó que la situación sería similar a la ocurrida en el duelo ante Barcelona en ese estadio.
El historial de quejas por el Metropolitano y el impacto en el partido
Arsenal no apareció como el primer club en cuestionar el césped del Metropolitano. En el mismo certamen, Hansi Flick habría sido visto conversando el tema con el delegado de partido de UEFA durante la visita de Barcelona. En esa oportunidad, la lectura del conjunto catalán fue que la longitud del pasto se habría dispuesto con intención de frenar el ritmo del juego, particularmente perjudicial para un equipo que suele sostener y acelerar su circulación con precisión.
También Tottenham Hotspur vivió reclamos parecidos: desde el entorno del club se sugirió que el campo se habría regado con demasiada intensidad para volverlo más pesado y, por consecuencia, más lento. Aun así, más allá de la repetición de las denuncias, Atlético mantuvo su postura y las rechazó de forma sistemática: argumentó que la preparación del césped depende de las condiciones locales, especialmente de clima y temperaturas en la capital española, con el objetivo de conservar la superficie en el estado óptimo.
- Barcelona cuestionó la longitud del césped durante una visita con participación de Hansi Flick.
- Tottenham también señaló que el riego habría sido excesivo para enlentecer la cancha.
- Atlético negó reiteradamente las acusaciones y atribuyó la preparación al contexto climático.
Del reclamo al resultado: el 1-1 y cómo queda la serie
Con ese clima de control y sospecha como telón de fondo, el partido terminó siendo de roce, físico y cerrado. En el primer encuentro de la eliminatoria, el equipo de Arteta no pudo sacar ventaja: se quedó con un 1-1 trabajado.
El desarrollo tuvo un inicio con definición desde el punto penal: Viktor Gyokeres abrió la cuenta para el conjunto visitante, mientras que Julian Alvarez igualó para los locales con un penal propio en los primeros minutos de la segunda mitad. De ese modo, el conjunto de Simeone logró rescatar un empate que le dio aire, pero Arsenal dejó claro que el partido se podía disputar sin resignar competitividad.
Para Arsenal, la discusión sobre el césped puede haber sido parte del relato previo, pero lo concreto es que el empate no resuelve la eliminatoria. La revancha en el Emirates asoma como una oportunidad diferente: se anticipa una superficie mucho más rápida, un escenario que Arteta seguramente buscará que favorezca el estilo de su equipo, con la intención de llegar al partido decisivo.
- Primera leg: Arsenal y Atlético empataron 1-1.
- Gyokeres marcó desde el punto penal para Arsenal.
- Julian Alvarez igualó para Atlético desde otro penal, temprano en el segundo tiempo.
- La vuelta se jugará en el Emirates, donde se espera una cancha más veloz.
