El futuro de Kylian Mbappé volvió a quedar en el centro de la escena, esta vez por una crítica cultural y de vestuario que sacudió al entorno del Real Madrid. El ex mediocampista francés Emmanuel Petit apuntó con dureza contra el delantero, luego de la eliminación del conjunto español en los cuartos de final de la Champions League, donde cayó ante Bayern Munich en una serie que dejó al Santiago Bernabéu atravesando una etapa de intensas autocríticas.
Petit cargó contra Mbappé y marcó un quiebre en el vestuario
Petit, hoy dedicado al análisis televisivo como comentarista para la señal francesa RMC, no se guardó nada al evaluar a su compatriota. En su lectura, la llegada del campeón del mundo habría alterado para mal el clima interno del plantel, desplazando la dinámica hacia el individualismo. En esa línea, el ex Arsenal y Chelsea sostuvo que el problema no sería únicamente atribuible a Mbappé, pero sí que su desembarco habría “llenado” el vestuario merengue de conductas egoístas.
Además, remarcó que el escenario actual se transformó en un “desastre”, aunque su argumento principal se apoyó en el contraste entre el Madrid de antes y el Madrid posterior a ciertos cambios de perfil en el ataque.
PSG como ejemplo: el rol del entorno tras la salida de Mbappé
Para reforzar su postura, Petit puso como referencia a París Saint-Germain. Según su visión, el equipo parisino habría mejorado al dejar atrás la cultura individualista que él asocia al delantero. En ese sentido, remarcó que desde la salida de Mbappé en 2024, el PSG se mostró más compacto y con una cohesión que, desde el análisis del ex jugador, se habría notado con claridad en el funcionamiento general.
“Desde que juegan como equipo, son fenomenales”
Al comparar ambos contextos, Petit afirmó que el momento juega en contra del francés en Madrid. Subrayó que, mientras el PSG parece actuar como una unidad, el Real Madrid no estaría encontrando el mismo tipo de sincronía. En su metáfora, describió la diferencia como un conjunto “unido” y señaló que la imagen que ofrece el PSG se parece a “los dedos de una mano”.
Y no es la primera vez que Petit se expresa en términos similares: previamente ya había calificado al atacante como un “buscador de atención” y también había cuestionado su encaje en el rol de capitán de Francia.
El golpe táctico ante Bayern: el foco también estuvo en Camavinga
Si bien Mbappé fue el blanco principal de la crítica, Petit también colocó el peso del derrumbe táctico en otro nombre: Eduardo Camavinga. El volante, de 23 años, terminó siendo expulsado en el partido de vuelta tras recibir una segunda tarjeta amarilla por una falta y, además, por demorar el reinicio del juego.
Para Petit, esa acción fue determinante y terminó por cortar de raíz las posibilidades del Madrid de dar vuelta la eliminatoria en el Allianz Arena.
- Camavinga vio la roja tras un segundo amonestamiento: falta y demora en el reingreso.
- Petit consideró que esa expulsión “acabó” con cualquier esperanza de remontar.
- La eliminatoria quedó definida con un global de 6-4 a favor de Bayern Munich, dejando al Real Madrid fuera de la próxima instancia europea.
En su descargo, el ex mediocampista expresó que, si alguien tenía que cargar con la culpa, era Camavinga. Sostuvo que la falta fue “catastrófica” y reconoció que, en el minuto 86, la roja le pareció excesivamente severa; aun así, indicó que el árbitro solo estaba aplicando el reglamento. También apuntó que el Madrid suele ampararse en el desempeño arbitral cuando ocurren este tipo de situaciones.
Arbeloa explotó contra el árbitro: roja a Güler y tensión en la zona técnica
Tras el pitazo final, el entrenador Álvaro Arbeloa mostró una furia evidente. Su enojo se dirigió al árbitro Slavko Vincic, más que a las actuaciones individuales de los futbolistas. En el cierre del encuentro, el clima se volvió caótico: Arda Güler recibió una tarjeta roja por sus protestas, mientras que otros jugadores de jerarquía, entre ellos Vinícius Junior y Antonio Rüdiger, rodearon al cuerpo arbitral.
Arbeloa trasladó el malestar a la prensa con un mensaje contundente. Señaló que no se puede expulsar a un futbolista por una situación como esa, remarcó que el árbitro ni siquiera habría tenido claro que tenía una tarjeta y sostuvo que el juez arruinó una eliminatoria “muy emocionante” y pareja, planteada como una verdadera batalla. En su evaluación, la expulsión terminó de definirlo todo: “con la roja, todo terminó”.
Finalmente, el DT cerró con una idea de incredulidad y malestar colectivo: consideró que no es posible que un jugador sea enviado a las duchas por una acción así en un partido de esa intensidad y remarcó que el equipo se fue muy molesto, enojado y decepcionado, aunque también entendió que lo ocurrido fue, en su lectura, “un poco injusto”.
