Arsenal le puso punto final a una espera de 22 años sin títulos de liga y aseguró el trofeo de cara a un cierre de temporada que tendrá un duelo final ante Crystal Palace. Jack Wilshere, que conoce el club desde su etapa de trabajo en la academia Hale End, sostuvo que la obsesión por la Premier League fue la brújula que ordenó el año en el Emirates Stadium.
El motor del proyecto: la Premier League como objetivo central
En diálogo con TNT Sports, Wilshere remarcó que todo el plan estuvo atravesado por la idea de alcanzar el título local. Según explicó, Mikel Arteta y el plantel sostuvieron esa meta como prioridad desde el trabajo formativo hasta el presente competitivo.
“Ahora que la Premier League ya está lograda, sé que la Premier League era lo que empujaba todo. Sé que Mikel lo quería. Y sé que los chicos también lo querían”, expresó el ex futbolista. “Yo estuve hace dos años con los sub-18 y todo el esfuerzo estaba alrededor de eso. Y por fin lo consiguieron. La Champions League seguramente era un objetivo, pero quizá más adelante. De todos modos, el equipo viene mostrando un nivel excelente”, agregó.
La previa de la final: Arsenal vs PSG y las lecciones del golpe anterior
El tramo final de la historia europea tendrá un rival conocido para Arsenal: Paris Saint-Germain. El Gunners llega a este sábado con la referencia reciente de la temporada pasada, cuando quedó eliminado en semifinales frente a los franceses, con un marcador global de 3-1. Wilshere entiende que esas heridas pueden funcionar como aprendizaje para un grupo que todavía está creciendo en una escena enorme como la Champions.
“Cuando miro esa competencia y el recorrido que hacen los equipos para ganarla, hay que fallar, hay que atravesar momentos duros y aprender de ellos”, señaló. “Ojalá Arsenal haya aprendido lo suficiente. Ojalá que esa semifinal del año pasado haya dolido lo necesario como para que ahora lo puedan usar y seguir adelante”, completó.
Europa: rendimiento impecable y el rol táctico de Arteta
En el plano continental, Arsenal sostuvo una regularidad notable en el formato de liga de la Champions, con números que hablan de solidez y eficacia. Wilshere confía en que la evolución táctica de Arteta, sumada a la capacidad de responder tras la frustración de 2025, será determinante en el cruce decisivo.
- Arsenal ganó los ocho partidos de la fase de liga en esta edición.
- En todo el torneo, el equipo recibió solo seis goles.
Sobre el impacto del entrenador, Wilshere fue contundente: “Hay entrenadores realmente, realmente buenos en lo táctico, pero para mí, Mikel está entre los mejores. Mikel va a seguir aprendiendo y, sobre todo, los jugadores”.
Además, el ex internacional inglés explicó por qué el conocimiento que se adquiere al enfrentar al rival en cancha puede marcar la diferencia: “Creo que cuando estás dentro del campo y te medís con tu rival directo, aprendés muchísimo sobre él. Y si te toca enfrentarlo al año siguiente, van a ser mejores por eso”.
De romper la sequía de liga a buscar la primera Champions
El título doméstico también cambió la percepción que pesaba sobre el club: Arsenal dejó atrás el mote de “bottlers” que se había instalado luego de tres subcampeonatos consecutivos. Para Wilshere, el salto psicológico es clave, porque libera al equipo para expresarse en un entorno donde el peso de décadas sin grandes conquistas ya no domina el ambiente.
En ese sentido, el desafío contra PSG aparece como una prueba distinta, pero también como una final que se define en un partido único. Wilshere remarcó que el rival llega con experiencia por lo vivido el año anterior, aunque confía en que la preparación y la forma de plantear el cruce por parte de Arteta pondrán al equipo “en juego”.
- PSG llega con experiencia tras haber estado en la instancia del año anterior.
- La Champions se juega como una final, sin margen por una serie larga.
“PSG es un test diferente, un test grande, pero es una final: es un partido único. PSG tiene experiencia de lo que pasó el año pasado, pero la manera en que Mikel arma al equipo, y la forma en que el plantel se va a preparar para esto, hará que estén dentro del partido. Y eso lo cambia todo para el club”, sostuvo.
Y cerró con una idea que mezcla emoción y alivio: “Se sentía como si a mucha gente no le importara que Arsenal lo lograra, y estoy feliz de que lo hayan hecho. Porque ahora se sacan esa presión de encima. Y el año que viene pueden volver a intentarlo otra vez, pero sin ese peso”.
