Luego del cruce ante Bayern, el mediocampista turco Arda Güler recibió un mensaje que le dejó muy buen sabor: “Después del partido contra Bayern me escribió y me dijo que estaba muy orgulloso de mí. Me alegré muchísimo de recibir esa comunicación. Que Dios le allane el camino. Creo que es un entrenador realmente grande”, expresó en diálogo con TRT Sport.
Ese duelo, además, fue particularmente exigente para Güler en lo personal. En el marco de los cuartos de final de la Champions League, tras el 2-1 de Bayern en la ida en Múnich, la vuelta se jugó con una intensidad alta y final caliente. El Bayern terminó imponiéndose 4-3 en el Allianz Arena y se metió en semifinales con goles decisivos sobre el cierre: Luis Díaz (88′) y Michael Olise (90’+3).
El partido arrancó con un golpe anímico para el visitante: Güler, que había pasado por Fenerbahce, marcó primero apenas iniciado el encuentro. Le ganó la pulseada al arquero Manuel Neuer y lo sorprendió en un momento temprano para poner al equipo de visitante arriba. Apenas antes de completar la primera media hora, el volante estiró la ventaja con un remate de pelota quieta: ejecutó una falta con efecto y la colocó para el 1-2.
Pero el final fue de esos que se viven con el corazón a mil. En el tramo decisivo, su compañero Eduardo Camavinga fue expulsado de manera polémica y el equipo alemán terminó inclinando la balanza con el sprint final de Díaz y Olise. Cuando el partido concluyó, Güler perdió los estribos. Ya camino hacia el túnel, se vio involucrado en una discusión y un intercambio verbal con personal del cuerpo arbitral vinculado a Slavko Vincic (46, Eslovenia), y terminó recibiendo una segunda tarjeta amarilla.
Con todo, el recuerdo del trabajo de Alonso con Güler fue mucho más positivo que lo vivido en ese duelo. “En serio tuvimos una gran relación. Sentí como si me hubiera dado las llaves. Eso era exactamente lo que yo estaba buscando”, sostuvo el futbolista.
Alonso, por su parte, tuvo un paso relativamente corto por el Bernabéu: apenas alrededor de seis meses antes de ser despedido en enero. Y, de acuerdo con lo que se comentó en el entorno, varios jugadores habrían mostrado su incomodidad con el nivel de exigencia de sus sesiones tácticas, marcadas por una demanda constante.
Güler, en cambio, se mostró convencido. “Cuando te pide que vayas a su oficina y te explica una cuestión táctica, es difícil no quedar convencido”, manifestó. Luego sumó: “Era alguien que probablemente se levantaba cada día pensando en cómo hacer mejor a un jugador, en cómo comunicarse con él”.
El turco también recordó su etapa de arranque en Real Madrid como uno de los puntos altos del inicio de temporada, con un rol clave para sostener el medio. “Arda tiene que permanecer cerca del balón. Cuantas más veces toque la pelota, mejor van a rendir él y el equipo”, había explicado Alonso durante el último verano, en el marco del Mundial de Clubes. Güler tomó esa idea como una señal: “Antes de mi primer titular, me dijo esa mañana: ‘Quiero que tengas la pelota más seguido que cualquiera de tu banda derecha’. Cuando escuchás eso, ya estás convencido”.
Tras la salida de Alonso, el entrenador que tomó el mando de manera breve fue el ex lateral español Álvaro Arbeola (43). Sin embargo, ese cambio no alcanzó para cortar una racha que se extendió: Real volvió a encadenar una temporada más sin títulos por segunda campaña consecutiva. Ahora, Arbeola dejaría el cargo y, con el correr de las horas, los indicios apuntan a que José Mourinho (63, Benfica) estaría por regresar para hacerse cargo nuevamente de Güler y del plantel.
Mientras tanto, Alonso continuará su camino en Inglaterra: se sumó a Chelsea FC en la Premier League. Y Güler dejó claro que le guarda buenos deseos: “Ojalá todo le salga bien. Obviamente vamos a seguir mandándonos mensajes entre nosotros”.
