Toby Alderweireld encendió la alarma en Tottenham y apuntó, sin vueltas, al núcleo del problema: la calidad del plantel y la responsabilidad de los futbolistas en un momento crítico. Con los Spurs ubicados 18° en la tabla con 30 puntos, a solo dos unidades de West Ham (17°), el ex defensor belga sostuvo que el equipo no está alcanzando el nivel esperado durante toda la temporada, más allá de los cambios de entrenador.
La lectura de Alderweireld: “no es el DT, es el plantel”
El ex internacional de Bélgica señaló que, para competir en momentos decisivos, hace falta jerarquía individual y rendimiento sostenido. En ese sentido, cuestionó el calibre de la plantilla y marcó una diferencia clara entre “tener nombres” y “ser decisivo”. Su planteo fue directo: según su mirada, los jugadores de gran nivel deben hacerse cargo cuando el partido lo exige, y ese impacto no se está dando de forma constante.
Alderweireld remarcó que el problema no se limita a uno o dos encuentros, ni a una racha corta, sino que se repite a lo largo del campeonato. También puso el foco en incorporaciones que, por costo o expectativa, deberían rendir mucho más.
En palabras del ex defensor, la consecuencia lógica es que el grupo “no alcanza” para el nivel requerido:
- “Calidad” como variable central para definir partidos importantes.
- Falta de rendimiento sostenido: no es algo puntual.
- Jugadores que llegaron por mucha inversión pero no responden como se esperaba.
Crisis de resultados y rotación de entrenadores: el argumento de fondo
Tottenham viene atravesando una etapa inestable en el banco de suplentes para frenar la caída. En el tramo reciente del torneo, Roberto De Zerbi llegó como el tercer entrenador del ciclo tras Thomas Frank e Igor Tudor. Sin embargo, Alderweireld cree que ese “recambio” no alcanza si el problema real está en el rendimiento colectivo y en la respuesta individual.
El belga insistió en que mirar únicamente al entrenador es una manera de evitar el diagnóstico: a su entender, el techo del equipo está en la plantilla y en cómo asumen responsabilidades dentro del campo.
De esa forma, sostuvo que el entrenador puede cambiarse, pero el rendimiento que no aparece termina desenmascarando la falta de calidad. Su idea es que, si el equipo no “entrega” lo que necesita para competir, la explicación final cae sobre el nivel futbolístico y la capacidad de ejecución de los jugadores.
El foco defensivo: Romero y Van de Ven, señalados por no llegar al nivel
Uno de los puntos que más sorprendió a Alderweireld fue el desempeño defensivo. En particular, señaló la sociedad de zaga entre Cristian Romero y Micky van de Ven, a quienes describió como una pareja que no está llegando a su rendimiento esperado.
El ex jugador recordó su conocimiento de lo que exige el máximo nivel europeo, especialmente por su experiencia como figura en recorridos de Tottenham en la Champions League. Y, a partir de eso, comparó el presente con el estándar que deberían estar sosteniendo.
En la lectura del belga, no se trata de una cuestión de pocos partidos, sino de una caída que se mantiene por una temporada completa. Además, agregó un señalamiento puntual sobre Romero: considera que acumula demasiadas tarjetas rojas, toma decisiones que no son las correctas y, como consecuencia, termina perjudicando al equipo.
- Romero y Van de Ven no estarían alcanzando “su nivel”.
- El problema se mantendría durante todo el campeonato, no en un tramo corto.
- Romero, además, tendría un exceso de tarjetas rojas y fallas decisionales.
El próximo paso para Tottenham: seis partidos para evitar el descenso
El panorama inmediato para Tottenham es urgente. Con solo seis fechas restantes para intentar conservar la categoría, el equipo tiene por delante una misión enorme para recortar la distancia que hoy separa al club de la zona de seguridad. La brecha es de dos puntos respecto de West Ham, pero el riesgo de caer en una definición dura por la tabla es real.
El desafío arranca con el cruce ante Brighton, un partido que aparece como clave para sostener la ilusión y, sobre todo, empezar a traducir en resultados lo que Alderweireld considera una necesidad de “calidad” que todavía no aparece.
Si los futbolistas no atienden la advertencia y no corrigen las fallas que el ex defensor marcó —sobre todo en decisiones, nivel individual y funcionamiento defensivo—, el final de temporada podría derivar en un escenario indeseado: jugar Championship en lugar de continuar en Primera.
