En el verano de 2026 se instaló el nombre de Zirkzee como posible objetivo de movimiento. El delantero neerlandés, que llegó a la Premier League con un salto importante, no la tuvo fácil en el fútbol inglés tras su transferencia de 36,5 millones de libras (49 millones de dólares) desde Bologna en 2024. Hasta el momento, registra nueve goles en 75 partidos, un rendimiento que abre interrogantes sobre su continuidad y sobre si buscará un nuevo destino cuando asome la ventana de pases.

En Manchester United, la idea ya empezó a tomar forma: el club estaría abierto a escuchar ofertas y, sobre todo, a identificar un refuerzo que encienda más chispa ofensiva en el plantel que conduce Michael Carrick. Mientras en el lado rojo de la ciudad comienzan a crecer los sueños de pelearle de lleno al título de la Premier League en 2026-27, la dirigencia entiende que sumar ataque es una pieza clave en el armado de ese objetivo.

La chance de un regreso: McTominay y la historia que seduce

Dentro de ese escenario, un nombre aparece con fuerza por historia y por impacto reciente: Scott McTominay. El mediocampista, formado en la cantera de Old Trafford, tuvo una etapa destacadísima en Nápoles luego de animarse a salir de su zona de confort. En la 2024-25 consiguió el título de Serie A y, además, fue distinguido como el jugador más valioso de la división.

En el plano estadístico, también dejó señales concretas: mejoró su marca personal en goles. En las últimas campañas, el número de anotaciones subió de 13 a 14, elevando su incidencia en el área y consolidando su rol. Y, de cara al próximo gran torneo, tendrá un protagonismo especial para Escocia en el Mundial de 2026.

“Si lo hace en el Mundial…”, el mensaje que deja Snodgrass

Consultado sobre si, con 29 años, McTominay todavía podría tener “una última” mudanza en su carrera, el ex jugador escocés Snodgrass dejó una idea bien marcada. En diálogo con Booker, sostuvo que si el volante logra hacerlo en la instancia mundialista, eso pondría a muchos clubes en una situación más cómoda para invertir fuerte, porque el pase adquiriría un valor de transferencia alto.

Luego, Snodgrass fue un paso más allá: planteó que, si United ya mira a futbolistas como Joshua Zirkzee en posiciones ofensivas, tal vez no sería mala señal que McTominay vuelva. A su entender, el punto no sería solo el talento, sino el encaje mental y la identidad. “Él conoce el club, estuvo afuera, aprendió en el camino y volvió con una mentalidad grande: la sensación de que merece estar y que puede ser uno de los pilares”, remarcó, y agregó que ese tipo de carácter también es algo que los equipos necesitan.

En cuanto a su utilización, Snodgrass recordó el recorrido reciente: en United, McTominay fue más bien un mediocampista de contención durante sus 255 apariciones con la camiseta. Sin embargo, según el enfoque actual, su potencial terminó de destrabarse cuando lo movieron un poco más arriba en el campo, permitiéndole aparecer en zonas decisivas.

¿Cuál es su lugar ideal? Snodgrass lo define con claridad

Cuando le preguntaron por su mejor posición, y teniendo en cuenta que tanto en clubes como con la selección vienen apareciendo goles y gestos de jerarquía, Snodgrass fue directo. Aseguró que McTominay es un “8 y un 10”. Lo ve especialmente cómodo en la zona avanzada, porque puede irse detrás, realizar carreras al espacio y aportar cosas que son vitales para un número 8.

El ex escocés explicó la diferencia entre ambos roles con un ejemplo simple: se puede hablar de que un 8 y un 10 están cerca, pero no son idénticos. En su lectura, el 10 no necesita volver tanto como el 8 a la hora de cubrir, aunque remarcó que McTominay tiene recursos para sostener ambos aspectos. “Puede jugar como 10 y también puede convertir”, afirmó.

Además, destacó un rasgo que considera determinante: la forma en que McTominay se mete en el área. “Siempre se genera oportunidades para marcar y ataca la pelota muy bien en esas zonas peligrosas”, sostuvo, y lo ubicó como una alternativa de primer nivel tanto para el 8 como para el 10.

Snodgrass también aportó un dato táctico sobre su origen: señaló que McTominay jugó de central para Escocia, y que probablemente ese paso fue lo que primero lo acercó al equipo. En esa línea, entendió que tuvo que construir bases y, con el tiempo, reconocer el peso real que puede tener para sus equipos.

Para cerrar, dejó una lectura personal sobre el momento del jugador. Remarcó que, cuando él empezó a abrirse camino, McTominay todavía no estaba en el equipo, pero que se trata de un chico excelente, con una actitud impecable. Y concluyó que el verano puede ser una gran oportunidad para que se muestre como corresponde.

Las condiciones del pase: contrato con Napoli y números que rondan

En lo contractual, McTominay sigue ligado a Nápoles hasta 2028, por lo que el club italiano no tendría necesidad urgente de vender. De hecho, Nápoles pagó 26 millones de libras (35 millones de dólares) para llevárselo desde Manchester, en un movimiento por un mediocampista de poderío y llegada.

En las últimas horas comenzaron a circular reportes que marcan el umbral para negociar: se habla de que una oferta de 65 millones de libras (87 millones de dólares) sería necesaria para abrir conversaciones durante las próximas semanas. En ese contexto, United podría considerar esa alternativa y avanzar con la idea de darle chance a una figura “formada en casa”, para que vuelva a lo que para él sigue siendo un hogar deportivo con un fuerte sentido de pertenencia.

Esta entrevista con Robert Snodgrass se realizó en nombre de Booker, en el marco de la campaña del mayorista británico para incentivar a los hinchas de Escocia a comprar localmente durante el Summer of Sport.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.