ATLANTA. El seleccionado masculino de Estados Unidos volvió a la rutina en el National Training Center. Apenas dos días después de arrancar la preparación para la Copa del Mundo con una victoria 3-2 sobre Senegal, el plantel retomó los entrenamientos para encarar una nueva semana de trabajo.
El próximo objetivo inmediato es el amistoso de este fin de semana ante Alemania en Chicago. Antes de ese compromiso, el equipo deberá completar algunos días más de tareas en Atlanta.
Ausencias y novedades en la primera tanda del martes
Con 24 futbolistas del plantel, más algunos jugadores extra de práctica, trabajando desde temprano, hubo dos ausencias destacadas en el inicio de la sesión del martes.
Chris Richards y Tyler Adams permanecieron en el gimnasio durante los primeros ejercicios de activación en el National Training Center. En el caso de Adams, la explicación brindada por U.S. Soccer fue la gestión de carga física tras el partido de este fin de semana contra Senegal.
Adams no venía entrenando a la par de Bournemouth en parte de la primavera: en diciembre sufrió la rotura del MCL, y en abril arrastró una lesión en cuádriceps. Richards, en tanto, continúa con tareas individuales. De acuerdo con un portavoz de la federación, está “progresando” de su reciente molestia en el tobillo, con el objetivo de volver cuanto antes.
Brenden Aaronson: del “lifetime high” al foco en Alemania y el Mundial
Brenden Aaronson regresó al micro del seleccionado la semana pasada ya como marido. Para él, el proceso de organizar una boda fue complicado de por sí; pero hacerlo durante una preparación para la Copa del Mundo parecía todavía más difícil.
En un principio, la idea era que el campamento del Mundial arrancara el 1 de junio. Con ese calendario, la boda prevista para el 29 de mayo habría encajado perfecto como una especie de despedida previa al torneo.
Sin embargo, el plan cambió cuando se terminó de definir el cronograma previo. La fecha de incorporación del grupo pasó a ser el 26 de mayo. Los jugadores se enteraron en diciembre, y para ese momento los preparativos del casamiento ya estaban cerrados. Como comentó Aaronson, “la cuenta bancaria estaba un poco complicada”.
De repente, el día más importante de su vida personal quedó cruzado con el momento más relevante de su carrera profesional. Cuando Paxten, su hermano, le avisó el cambio de calendario, a Aaronson se le “bajó el corazón”.
“Cuando nos pasaron esos amistosos, cuando él se enteró de que teníamos que reportar entonces, cuando ella se enteró de que íbamos a tener que reportar en ese momento, vi su reacción”, contó Aaronson sobre ese instante con su hermano y su ahora esposa. “La cara de ella se puso roja. La mía también. Entramos en pánico porque invertiste tanto tiempo y tanto esfuerzo. Y ella hizo un montón de esfuerzo también para organizar la boda”.
Y agregó: “Fue un poco de miedo, pero pudimos tener esa charla con el entrenador, poder entrar a su oficina. Él es muy bueno en conversaciones de ese tipo. Es una persona también, así que entiende que no es fácil ser futbolista. Fue una charla realmente sencilla de tener con él”.
Al final, todo salió bien. Aunque no del todo: Aaronson entrenó el jueves, voló hacia Filadelfia y llegó con algunas horas de atraso a su propio día de ensayo. La boda, eso sí, se realizó como estaba prevista. Incluso cumplió con el plan de viajar de regreso a Atlanta en un vuelo programado para las 2 de la mañana, para estar con el equipo en las sesiones del sábado.
“Fue perfecto. Fue un día genial, genial”, resumió Aaronson.
Él mismo remarcó que era clave volver rápido al campamento porque, por más increíble que haya sido el casamiento, “también es tiempo de Copa del Mundo”.
Aaronson no tuvo minutos en la victoria 3-2 sobre Senegal. Fue uno de los tres futbolistas del plantel que no participaron: junto a él estuvieron Haji Wright y Matt Freese. El duelo de Alemania, entonces, toma un peso extra para él, ya que busca cerrar la semana anterior y marcar el rumbo de lo que venga.
“La temporada que me tocó vivir, creo que es la mejor de mi carrera. Jugar al nivel que estaba haciendo, ahora lo que quiero es poder mostrarme ante Alemania. Y si no se puede, entonces entrenar y mostrar lo que puedo, asegurándome de hacer todo lo que esté a mi alcance para volver a entrar en el campo. Si no, apoyar a los chicos de la mejor manera posible, que es el tipo de persona que soy. Quiero apoyarlos, pero también quiero salir y, cada vez que tenga una chance, hacer lo mío”, expresó.
Luego agregó: “Estoy muy agradecido de haber podido hacer eso. Y ahora estoy listo para prepararme para este Mundial, porque es un momento realmente, realmente emocionante”.
Miles Robinson: el error que costó el segundo y la respuesta del grupo
Miles Robinson, en cambio, no pudo escapar a la lectura más dura de lo ocurrido el último fin de semana. Su fallo en el control y la salida terminó derivando directamente en el segundo gol de Senegal. Y, más allá de eso, no hubo mucho margen para buscar otras interpretaciones: el error fue determinante.
A pocos días del partido, Robinson habló sobre esa jugada y también sobre el respaldo que recibió de sus compañeros luego del encuentro.
“Creo que eso mostró el carácter del grupo, la disposición para pelear por ese gol que nos dé la victoria. Obviamente, tenemos mucho talento ofensivo en el plantel, así que siento que tienen hambre por el tercer gol. Hubo momentos en los que pudieron haber hecho el cuarto o el quinto”, dijo.
Y continuó: “Obviamente, sí, hay errores. Yo también levanté la mano, seguro. Pero son situaciones que tenés que aprender, reconocer que lo mejor todavía está por venir con el grupo. Cada oportunidad es una oportunidad de crecimiento. Entonces es cuestión de sacárselo de encima, entender que estoy acá por una razón y seguir adelante”.
Robinson deberá sostener esa actitud si quiere pelear por un lugar en el torneo de verano.
La competencia en el fondo y el desafío de los sistemas
Con o sin el error, Robinson forma parte de una zona defensiva muy competitiva. Richards sigue tratando su lesión, pero en el campamento ya aparecen como centrales definidos Tim Ream, Mark McKenzie y Auston Trusty, además de Robinson.
Alex Freeman también tuvo su oportunidad: comenzó como tercer marcador central en el partido ante Senegal. Joe Scally, por su parte, sumó minutos en una línea de tres defensores, aportando otra alternativa para una posición clave.
En ese contexto, Robinson explicó cómo se siente competir por roles y cómo es adaptarse al cambio entre un fondo de dos y un fondo de tres, e incluso volver a ajustarse según el personal disponible.
“Creo que al final del día todos estamos tratando de competir. Cuando salimos a entrenar, cuando es 11 contra 11, hay muchas formaciones distintas, maneras distintas de presionar y de defender según cada situación”, señaló.
“Al final, siento que todos intentamos mantenernos concentrados en cada sesión y competir, para mostrarle al cuerpo técnico, para mostrarnos a nosotros y a nuestros compañeros de lo que somos capaces. La idea es seguir empujando al grupo hacia adelante de cualquier manera que podamos”, cerró.
