La oferta por el Napoli llegó a pesar de la valuación reciente que había arrojado el Football Benchmark en mayo de 2025, cuando el club fue estimado en torno a los 1.100 millones de euros. Ese número, en la práctica, sugiere que el grupo inversor con base en Estados Unidos estaba dispuesto a abonar una prima importante para asegurarse la adquisición de los Partenopei.

En Nápoles, los rumores sobre una posible modificación en la propiedad venían circulando desde hacía semanas, pero Aurelio De Laurentiis sostuvo su postura con firmeza. El hombre fuerte del club, productor cinematográfico que rescató a la institución de la quiebra en 2004 y la condujo nuevamente a la cima del fútbol italiano, no mostró intención de bajarse del proyecto que viene construyendo desde hace más de dos décadas.

El consorcio que impulsaría la propuesta se cree que está encabezado por Matt Rizzetta, presidente italoestadounidense de Napoli Basket y de Campobasso. Además, Rizzetta es fundador y socio gerente de Underdog Global Partners, una firma especializada en la gestión de activos deportivos y en el desarrollo inmobiliario. La idea presentada para el proyecto apuntaba a levantar en Nápoles un polo multideportivo, integrando al club de fútbol con básicamente básquet y con grandes inversiones en infraestructura.

Tras meses de contactos y charlas directas, las negociaciones no llegaron a la instancia formal de diligencia debida. Rizzetta, consultado mientras viajaba por Filadelfia, mantuvo un perfil bajo a través de su oficina de prensa: aseguró que no tenía comentarios y que desconocía el asunto.

Sin embargo, Campobasso emitió un segundo comunicado que aclaró: “El presidente Matt Rizzetta, como suele ocurrir en el mundo del deporte y de las inversiones internacionales, es frecuentemente contactado por distintos sujetos y grupos interesados en desarrollar oportunidades en la escena del fútbol italiano y más allá. Además, algunas actividades y evaluaciones necesariamente quedan cubiertas por acuerdos de confidencialidad, como suele suceder en operaciones de este tipo”.

Para De Laurentiis, el rechazo a la oferta de 2.000 millones de euros refuerza su idea de mantenerse del lado del club de cara a las próximas celebraciones por su centenario. Tras hacerse cargo luego del colapso de 2004, impulsó una transformación que dejó a Napoli como protagonista sostenido de la Champions League y ganador de un Scudetto. En ese marco, hoy se percibe como “el corazón y el alma” de la organización y no está dispuesto a entregar las riendas.

Además, con 77 años recién cumplidos, el presidente prioriza el futuro estructural a largo plazo por encima de una salida rápida con cobro inmediato. Aunque se lo reconoce como alguien que escucha propuestas, sus movimientos vienen demostrando de manera constante que la puerta a una venta integral sigue cerrada.

Con el tema del traspaso enfriado, De Laurentiis ahora se enfoca en el horizonte deportivo más inmediato. El objetivo principal es encontrar al entrenador indicado para comandar al equipo después de la salida de Antonio Conte.

Maurizio Sarri aparece como el candidato con más fuerza para suceder a Conte. El club le ofreció al ex DT de Chelsea un contrato de dos años, con opción de un tercer ciclo, buscando cerrar un regreso histórico a Nápoles. No obstante, en las últimas horas se indicó que estaría encaminado a volver a Atalanta, una situación que obliga a De Laurentiis a buscar un reemplazante en otra dirección.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.