La gastroenteritis que afecta a Álvaro Asencio no aflojó y, tras haberlo marginado del partido de vuelta contra Bayern en Munich, el defensor debió ser atendido nuevamente: este sábado por la mañana fue internado para realizarse estudios y recibir tratamiento. El problema se agrava en un contexto complicado para el plantel, ya que en la Comunidad de Madrid circula con fuerza un virus que en los últimos días derivó en la detección de más casos.
El cuadro médico continúa y obliga a controles: qué se está haciendo
El futbolista es parte de un escenario que preocupa por su intensidad: se trata de una infección viral severa que está afectando a varias personas en la zona. En ese marco, Asencio no sería el único integrante del club que atraviesa la enfermedad, aunque sus síntomas, según se desprende de la información disponible, resultaron especialmente persistentes.
Desde el entorno del jugador se informó que permanece internado para continuar con el tratamiento. El plan incluye suero intravenoso y la atención necesaria para estabilizar el cuadro. La idea es que pueda volver a su domicilio cuando comience a ceder la sintomatología, algo que se considera clave por la fuerza con la que el virus impactó en su estado físico.
La consecuencia directa: caída de peso y casi descartada su presencia ante Alavés
El paso de los días con el proceso viral dejó una marca cuantificable. En un lapso breve, el defensor perdió seis kilos. Esa pérdida de peso, en términos futbolísticos, no es un dato menor: implica que necesitará tiempo para recuperar masa, energía y, sobre todo, el ritmo competitivo que exige una competencia de alta exigencia.
Con ese panorama, su participación en el próximo encuentro de La Liga del martes ante Alavés aparece prácticamente descartada. El motivo es claro: la recuperación de su fortaleza y su puesta a punto para competir al nivel requerido.
Antecedente inmediato: el aislamiento en el viaje a Múnich y el riesgo de contagios
El momento en que se le detectó el virus fue particularmente sensible para el club. Asencio cayó enfermo poco antes de que el plantel tuviera que desplazarse a Múnich para afrontar su cruce europeo decisivo. Con la posible crisis sobre la mesa, la gestión del plantel tomó una decisión preventiva: el jugador fue aislado del resto del grupo con el objetivo de reducir el riesgo de que el cuadro se extendiera dentro del campamento.
La medida se entiende como determinante: un brote entre futbolistas habría alterado la preparación y también la capacidad real de competir con todo el plantel disponible en un momento que, por contexto, suele ser clave para el rendimiento general.
Un semestre irregular: oportunidades por lesiones, rumores internos y números de la temporada
Más allá de lo estrictamente médico, el presente de Asencio llega tras una campaña con altibajos. Si bien tuvo chances de jugar en varias oportunidades, el motivo principal estuvo atado a las lesiones de Dean Huijsen, Antonio Rüdiger y, especialmente, Eder Militao. Aun así, no logró consolidarse del todo como una pieza fija en el once inicial.
Además, circularon versiones vinculadas a una supuesta discusión en el vestuario con Álvaro Arbeloa. Frente a esos señalamientos, el jugador respondió de inmediato con una negación mediante un comunicado publicado en redes sociales.
En lo estadístico, Asencio registró 31 apariciones con la camiseta de Real Madrid en todas las competiciones durante esta temporada. En ese total, convirtió dos goles y aportó una asistencia.
