Pirlo elogió el trabajo de Mikel Arteta en el Arsenal de cara a la final de la Champions League y dejó en claro que los Gunners son mucho más que un equipo que vive de centros y jugadas de pelota parada. En los últimos tiempos, el conjunto inglés recibió críticas por su forma de planificar el juego, basada en una estructura clara y en la efectividad desde situaciones estáticas. Incluso hubo quienes llegaron a describir su fútbol como demasiado pragmático, casi “de laboratorio”. Sin embargo, para Pirlo, el Arsenal construyó una identidad propia con el entrenador español.
El ex mediocampista de Italia remarcó que el salto del equipo tiene como pilares la fortaleza colectiva y la solidez defensiva. Además, destacó el rol de Arteta en convertir al club en protagonista: lo señaló como el responsable de llevar al Arsenal a ser campeón de la Premier League y, también, a disputar esta instancia final de la Champions.
“Sí, me gusta porque no es solo cuestión de córners y centros para meterla al área. Desde hace unos años, él fue desarrollando su manera particular de jugar, incluida la forma específica de aprovechar los saques de esquina. Estudia todo con mucha profundidad y tiene mucho talento. Ganar la Premier League y llegar a esta final es un gran logro”, explicó Pirlo.
Mientras algunos cuestionan el valor desde lo futbolístico del sistema del Arsenal, el ex DT de Juventus considera que el equipo encontró un equilibrio efectivo entre orden y capacidad ofensiva.
“Es un fútbol muy colectivo, aunque PSG también tiene jugadores que, de manera individual, pueden inclinar los partidos con más determinación. Arsenal necesita ser muy sólido en conjunto y, después, aprovechar cualquier situación de pelota parada. Además, sus dos centrales son muy fuertes, y eso le da muchísima solidez al equipo”, agregó.
Ahora, Arteta afronta uno de los partidos más importantes de su carrera como entrenador, con el objetivo de coronar la evolución del Arsenal bajo su conducción con un éxito continental. La final también pondrá sobre la mesa otro desafío táctico de gran nivel frente al PSG de Luis Enrique, en Budapest.
