El festejo de Wharton en Leipzig tuvo que frenarse a medias: apenas terminaba el partido, lo pararon para un control antidopaje aleatorio de la UEFA, y el mediocampista tuvo que interrumpir la celebración en pleno contexto europeo. En paralelo, Crystal Palace cerró una noche histórica en el Red Bull Arena para quedarse con su primer trofeo continental. Fue victoria 1-0 ante Rayo Vallecano, el equipo de La Liga, con el gol en el complemento de Jean-Philippe Mateta, que definió el encuentro cuando el partido ya se encaminaba hacia una diferencia mínima.

El gol que abrió la puerta al primer trofeo europeo

El partido tuvo un arranque trabado, con dificultades para romper líneas y mucho respeto mutuo. Palace tardó en acomodarse, pero con el correr de los minutos fue encontrando espacios y aprovechando el momento justo para inclinar la balanza. La pelota le terminó cayendo a Mateta tras una situación previa: Wharton remató, el rechazo quedó servido y el delantero no perdonó para sellar el 1-0 que le dio a los Eagles su primer título en el plano continental.

Wharton y el ida y vuelta de emociones: del FA Cup a la “fiesta” interrumpida

Con la planilla ya cerrada, Wharton habló con el corazón en la mano. Primero, explicó el motivo de su urgencia por festejar: “El año pasado me perdí las celebraciones del FA Cup por lesión, así que esta vez definitivamente voy a recuperarlo. No se puede poner en palabras lo que siento, pero se ve en la cara de la gente: es increíble, es una locura”. En su relato aparecieron la emoción por el logro y, a la vez, el peso de lo que se había quedado afuera el curso anterior.

Luego, se metió en el análisis del partido y en cómo lo vivió el equipo: “Sabíamos que iba a ser difícil de quebrar porque son un plantel muy trabajado, muy disciplinado. Laburan fuerte y tienen mucha intensidad; son de los equipos más intensos de La Liga. Arrancamos medio cerrados al principio, pero después fuimos creciendo, encontramos espacios y supimos aprovecharlos”. Y añadió un detalle que deja sensaciones encontradas: “Deberíamos haber convertido otro tanto y haberlo hecho más simple para nosotros y para nuestra gente, pero el objetivo estaba claro: lo cumplimos y fue una gran actuación”.

El control antidopaje y la manera de “brindar” por el título

Cuando le preguntaron cómo planeaban cerrar esta conquista histórica, el mediocampista se tomó el momento con humor y sinceridad. En la previa de lo que sería la fiesta, deslizó el obstáculo inmediato: “Va a ser enorme. Como te dije, el año pasado me perdí el FA Cup así que tengo dos celebraciones para ponernos al día. Y ahora tengo el control antidopaje, que me arruina un poco la fiesta… pero ojalá lo pueda resolver rápido y volver a lo nuestro, a las cervezas y al alcohol”. Entre la euforia y la logística del post-partido, quedó claro que el premio continental llegó para tapar frustraciones, aunque el festejo debiera esperar unos minutos.

Oliver Glasner, despedida con plata y la revancha emocional de Wharton

El triunfo europeo también funcionó como un cierre perfecto para el ciclo de Oliver Glasner. El entrenador se fue tras una etapa histórica con un tercer trofeo: la conquista continental coronó un recorrido que incluyó dos piezas más de plata, y colocó a Palace en un lugar especial en la historia del club, con su primer título europeo. En ese marco, Wharton tuvo un rol clave: además de estar en el origen de la jugada determinante, venía de otra frustración reciente, al quedar afuera de la lista de Inglaterra para el Mundial.

Con el cariño del vestuario y el reconocimiento al trabajo del DT, Wharton no escatimó elogios: “La diferencia que marcó es increíble. Fueron tres trofeos: los primeros tres en la historia del club, y ahora también el primero a nivel europeo. Para mí, tiene que ser uno de los mejores entrenadores que tuvo Crystal Palace. Cambió muchísimo el rumbo del equipo”. La despedida de Glasner quedó marcada por la idea de continuidad ganadora, aunque la estructura de cara al futuro obligue a reorganizarse.

Qué cambia para Crystal Palace: Europa League y un verano de decisiones

Tras una campaña larga y exigente —60 partidos entre todas las competencias—, Palace entra ahora en un período de cambios grandes. La victoria continental no solo dejó un hito deportivo: también asegura la participación del club en la fase de grupos de la Europa League para la próxima temporada. Ese boleto, además, eclipsa por completo un tramo doméstico que no fue tan ordenado: en la Premier League, los de Londres terminaron 15°, en un torneo que estuvo atravesado por altibajos.

En ese contexto, la dirigencia deberá moverse con rapidez en el mercado de pases de verano. La prioridad será encontrar un entrenador que pueda sostener el impulso europeo y construir sobre este nivel, mientras el club atraviesa la transición que deja la salida de Glasner. La consigna está clara: convertir el orgullo continental en un nuevo ciclo competitivo, y que la historia que empezó en Leipzig no quede solo como un capítulo aislado.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.