West Ham dejó atrás los últimos puestos con una actuación contundente en el London Stadium: le ganó 4-0 a Wolves y dio un golpe anímico directo en la pelea por la permanencia. Los goles fueron obra de Konstantinos Mavropanos y Taty Castellanos, quienes firmaron dos tantos cada uno (dobletes), para que los “Hammers” se quedaran con tres puntos vitales y quedaran en la 17.ª posición, con dos unidades de ventaja sobre la zona de descenso.
En el Este de Londres se respiró alivio, pero en el Norte de la capital el impacto fue duro para Tottenham. Los Spurs cayeron hasta el 18.º lugar, y esto marcó un dato especialmente preocupante: es la primera vez en 17 años que el club aparece en puestos de descenso dentro de la Premier League. La última vez que Tottenham había estado tan comprometido fue en enero de 2009, cuando Harry Redknapp era el entrenador, tras una derrota ante Wigan Athletic.
El momento del golpe también es clave para el nuevo ciclo en Tottenham: Roberto De Zerbi ya está programado para dirigir su primer partido este domingo, cuando enfrente a Sunderland.
Con De Zerbi, Tottenham se convierte en el tercer equipo que ocupa el banco de los Spurs esta temporada, luego de los pasos fallidos de Thomas Frank e Igor Tudor. La misión que se le impone al italiano es frenar una caída que ya dejó a la institución sin victorias en ninguno de sus últimos 13 partidos de liga.
El panorama numérico que deja la campaña es especialmente negativo para la gente de Tottenham. Dentro de esos 13 encuentros sin triunfos, ocho terminaron con derrota. Además, el equipo no consigue ganar en condición de local desde principios de diciembre.
El contexto de West Ham y la importancia del resultado
Para West Ham, el 4-0 sobre Wolves representa un paso grande hacia un objetivo mayor: sostenerse en la Premier League por una nueva temporada, con la meta de encadenar una 15.ª campaña consecutiva en la máxima categoría. El entrenador Nuno Espirito Santo, quien tomó el mando en el tramo inicial de la campaña en reemplazo de Graham Potter, logró encauzar al equipo en un 2026 complicado, sumando puntos decisivos ante rivales de peso como Manchester City y el propio Tottenham.
Ahora, los “Hammers” tienen un cierre exigente: en el calendario aparecen tres derbis londinenses y, además, una visita o choque de alto voltaje ante el líder del campeonato, Arsenal. Aun así, el viernes por la noche cambió el escenario: el colchón de cuatro goles no solo aseguró los puntos, sino que también aportó un empujón oportuno al mejoramiento del gol difference cuando la temporada se aproxima a su final.
Lo que viene para Tottenham y West Ham
Mientras West Ham mira hacia arriba, Tottenham tiene por delante una seguidilla que no deja margen para el error. Luego del viaje a Sunderland, el equipo de De Zerbi deberá afrontar partidos ante Brighton y Wolves antes de encarar un último mes con rivales duros.
En mayo, el calendario de Tottenham suma compromisos de máxima tensión: enfrentamientos contra Aston Villa y Chelsea, y una definición potencialmente determinante en la última fecha del campeonato ante Everton.
Con este panorama, la posibilidad de jugar en Championship empieza a instalarse como una realidad incómoda para la dimensión histórica de Tottenham. Restan solo siete partidos para terminar la campaña 2025-26, y la presión sobre el nuevo cuerpo técnico y sobre el plantel llegó a un punto máximo.
