Persiste la sensación de que Liverpool, en París, apenas consiguió una prórroga. PSG no debería ser tan ineficaz en la vuelta del martes, y además no parece que jugar en Anfield le imponga miedos a un equipo que ya el año pasado supo remontar en el estadio merengue de la Premier.

De todas formas, para los Reds la historia todavía no está cerrada. La fragilidad defensiva sigue siendo el gran punto de preocupación, pero Liverpool cuenta con calidad ofensiva suficiente como para incomodar al campeón europeo vigente. Ahora, el desafío para Arne Slot es claro: usar con valentía y con criterio sus armas, si quiere que el Kop vuelva a ser escenario de otra remontada.

Slot defendió con fuerza el planteo que utilizó el miércoles por la noche, aunque la lectura final es dura: el equipo fue castigado y también exhibido por no mostrar ambición en el Parque de los Príncipes. El entrenador eligió por primera vez una línea de cinco defensores desde que asumió hace 18 meses, y el resultado fue el esperado: consecuencias desprolijas.

Incluso Virgil van Dijk se mostró desubicado mientras Liverpool sufría para contener una línea de ataque de PSG que se mueve con una fluidez casi constante. Los delanteros del equipo francés tiraban de los marcadores una y otra vez, y eso terminaba rompiendo el posicionamiento visitante.

La vuelta: números y señales del primer partido

  • Liverpool completó apenas 190 pases, mientras PSG llegó a 685.
  • Los Reds tuvieron solo nueve toques en el área rival.
  • No generaron ninguna “gran oportunidad” durante el partido.
  • La estrategia habría buscado “sentarse” profundo y perder tiempo en jugadas a balón parado para evitar una goleada en Francia.

En ataque, Florian Wirtz dejó destellos de lo que puede hacer con la pelota en su poder, pero el problema central fue otro: Liverpool casi no conseguía sostener el balón. Dominik Szoboszlai y otros jugadores no lograron encontrar con claridad el rol que debían ocupar, y eso cortó cualquier intento de construcción.

El resultado de esa falta de control fue contundente: se vio una versión muy tímida del equipo, y la decisión de irse a un plan de repliegue y tiempo muerto en el primer choque dejó a Slot y a su plantel expuestos. En Anfield, ese tipo de postura no alcanza ni por actitud ni por lectura del partido.

El hincha, además, no lo toleraría. Slot sabe que está contra las cuerdas y que, como mínimo, deberá cambiar el dibujo para ir en busca del resultado. Eso, en la práctica, implica arrancar con dos futbolistas que permanecieron todo el primer partido en el banco.

La gran decisión ofensiva: Salah, ¿sí o no?

Se puede argumentar que Mohamed Salah pudo haber sido una opción para quedar afuera en el choque de ida. El egipcio no viene en su mejor versión esta temporada y, previo al duelo europeo, se lo vio sin confianza en la paliza que sufrió Liverpool en los cuartos de final de la FA Cup frente a Manchester City.

Pero los últimos meses enseñaron que sacar a Salah no resuelve problemas: en realidad, los amplifica, porque deja al equipo sin una de sus mayores amenazas. Más allá de las dificultades, el delantero sigue participando de 20 goles en todas las competiciones y fue clave en el contundente 4-0 sobre Galatasaray en el partido de vuelta de la ronda de dieciseisavos.

Además, no hay alternativa mejor en el carril derecho. Aunque esa afirmación diga más del mercado de Liverpool que del nivel continuo de Salah, el jugador de 33 años también recordó su capacidad de definición con un golazo de primera contra Fulham. Ese tanto le devolvió la sonrisa de cara a lo que, por ahora, es el partido más importante que le queda con la camiseta de Liverpool.

En definitiva, Slot necesita darle a Salah la posibilidad de escribir otro capítulo brillante en una historia que ya se volvió leyenda. Si Nuno Mendes lo tiene “marcado” en el duelo, igual el riesgo vale, porque obligaría al portugués a pensar dos veces antes de lanzarse constantemente al ataque.

Retaguardia: Gómez o Frimpong

Otra de las decisiones grandes pasa por quién acompañará el trabajo defensivo en la visita de PSG. Slot deberá escoger entre Joe Gomez y Jeremie Frimpong, aunque ambos hayan sido titulares en el primer partido. Para el duelo que define, uno quedará afuera y Liverpool, además, volvería a un esquema con cuatro defensores.

El entrenador ya da una pista: la inclusión de Gomez sería, en el papel, la alternativa más segura. El zaguero puede no aportar demasiado en lo ofensivo más allá de lanzamientos largos, pero cuando está en plenitud es un defensor sólido.

Si Slot decide que juegue Gomez, lo lógico sería ubicarlo en su posición preferida junto a van Dijk, en lugar del errático Ibrahima Konate. En París, el francés tuvo una suerte enorme: no concedió ni una penal, y encima evitó dos sanciones que pudieron cambiar por completo el partido.

Frimpong, en cambio, puede quedar expuesto en la espalda y suele frustrar con su último pase, aunque también es el más rápido del plantel por un perfil de velocidad que le permitiría responder a Desire Doue. A la vez, ofrece una salida excelente por el carril, útil para acompañar la escalada de Salah cuando el ritmo baje.

La dupla todavía no jugó demasiado junta en el curso, en gran parte por lesiones del holandés, pero funcionó con claridad contra Fulham. Y en esa misma línea, ningún otro jugador en el campo generó más chances que Frimpong: tres.

La conclusión es simple: la velocidad de Frimpong vuelve su presencia casi obligatoria ante un rival con extremos veloces y muy eléctricos por afuera.

Robertson vs Kerkez y el rol de Rio Ngumoha

Con Milos Kerkez en el banco durante el partido ante Fulham, la lectura natural era que el húngaro quedaría reservado para el duelo ante PSG. La lógica tiene sentido: hay dudas sobre su capacidad para jugar tres veces en el lapso de una semana.

Aun así, puede aparecer un impulso para sostener a Andy Robertson. El escocés se pareció a sí mismo contra Fulham: se lanzó adelante cada vez que pudo y, al mismo tiempo, defendió con una determinación de las de siempre. Además, aunque es un personaje picante, es probable que frente a un partido de semejante magnitud se mantenga más frío que Kerkez, que a veces parece querer “demostrar” con insistencia.

Por encima de todo, también pesa otra cuestión: Rio Ngumoha podría beneficiarse más si a su lado tiene experiencia y respaldo. Robertson, con su temperamento más controlado, ayudaría a que el adolescente exprese su mejor versión. Slot, en ese sentido, debería priorizar que el talento salga a jugar.

Proteger a Ngumoha durante la temporada tiene total sentido: el riesgo de desgaste en el fútbol actual es alto y nadie quiere sobrecargar a un jugador con tanta proyección a tan corta edad. Sin embargo, desde el ingreso que tuvo en febrero en Nottingham Forest —un rato de impacto desde el banco— quedó claro que Liverpool necesita de Ngumoha.

Con el paso del tiempo dejando a Salah cerca del final de la temporada y con Luis Díaz ya fuera rumbo a Bayern Munich, el chico de 17 años aparece como el regateador más peligroso del plantel de Slot. Es un delantero joven, valiente y sin miedo a ir directo al mano a mano.

La palabra de Slot y el “uno contra uno” como diferencial

El entrenador lo describió con precisión: Ngumoha tiene una cualidad especial, algo que ya no se ve tanto en el fútbol moderno, la capacidad de dominar el uno contra uno. Y justamente eso fue lo que hizo cuando convirtió: liberó la pelota con giros y cambios de ritmo y después definió con una ejecución que Slot comparó con una finalización estilo Salah.

Ese gol en solitario también disparó comparaciones con un joven Raheem Sterling. No es solo por el impacto: Ngumoha pasó a Sterling como el goleador más joven de Liverpool en Premier League en Anfield, y eso parece haber despejado las dudas que el DT tenía sobre ponerlo ante PSG.

Slot habló de su preparación y de lo que viene: la pregunta no es solo si está listo, sino si puede repetir el mismo nivel dos días después. La respuesta, según su confianza, es que ahora ya forma parte del grupo de futbolistas que puede elegir para cualquier partido, incluido el del martes.

Alternativas en el ataque: Ekitike, Gakpo, Isak y Wirtz

Igual, hay otras variantes. Se espera que Hugo Ekitike regrese como referencia en el frente. Cody Gakpo, que tuvo un trabajo correcto como nueve ante Fulham, podría moverse hacia la izquierda para acompañar ese esquema. El problema es que el neerlandés no acumuló los números suficientes en esta temporada como para justificar que arranque en un partido tan decisivo.

De hecho, el argumento cobra fuerza si Ekitike se desplaza al carril izquierdo, un lugar donde se siente más cómodo, y así habilitar que Alexander Isak juegue en el centro. Con todo, Slot probablemente no se apure con Isak desde el inicio y lo deje para el segundo tiempo, algo razonable por el poco protagonismo que tuvo en minutos.

En esa misma lógica, el sueco quedaría para la parte final y Wirtz ocuparía el lado izquierdo de la línea de ataque.

La idea tiene mérito: Liverpool no quiere quedar descubierto en el medio, que es —en términos generales— el sector más fuerte de PSG. Por eso, podría verse a Szoboszlai como enganche, con Alexis Mac Allister y Ryan Gravenberch en el doble pivote.

De todos modos, aunque Liverpool no puede arriesgar sin control, sí necesita ser atrevido. Eso significa colocar a Wirtz en su mejor posición y, al mismo tiempo, dejar a Ngumoha suelto por la banda izquierda.

Wirtz, por su visión y su técnica, conecta el juego como pocos dentro del equipo de Slot. Y aunque el pase que terminó en el gol de Ngumoha ante Fulham no fue un “asist” perfecto, sí fue una intervención que mostró la influencia del jugador más creativo: la acción llegó después de una secuencia de amagues y cambios de dirección, un detalle que terminó abriendo el marcador.

Esos dos nombres, con ese perfil, deben disponer del máximo tiempo posible para generar daño. Si Liverpool quiere lastimar al campeón europeo, tendrá que atacarlo con todo desde el primer minuto.

No es momento para medias tintas ni para “esperar” el partido. Liverpool tiene que salir con intensidad desde el pitazo inicial y, en ese marco, sacrificar parte de la posesión y el control que Slot suele priorizar. Para eso, necesitará un poco de la vieja anarquía que impulsaba Jurgen Klopp.

La forma más directa de instalar ese caos sería sumar a Ngumoha. Es la carta distinta, el factor desconocido para PSG. Puede ser un jugador capaz de cambiar la eliminatoria, y además ya contribuyó a bajar la negatividad que rodeaba a Anfield con su actuación del fin de semana.

Tras el triunfo sobre Fulham, Steve Nicol remarcó algo que queda como mensaje para el martes: en una temporada cargada de críticas, Liverpool buscó “positivos”, y Ngumoha es uno. La esperanza es que Slot no le tenga miedo a ponerlo desde el inicio.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.