La situación deportiva en Chelsea sigue generando debate puertas adentro y también en el análisis público. Wayne Rooney, ex futbolista de Manchester United y figura histórica del fútbol inglés, sostuvo que parte de los problemas del equipo tiene un origen claro: el desbalance del plantel tras los movimientos recientes, y el impacto de ciertas decisiones en el mercado que terminaron beneficiando a un rival directo dentro de la Premier League.
Datos clave
- Rooney señaló que los cambios en el plantel, con incorporaciones discutidas, explican en gran medida las dificultades actuales de Chelsea en el plano local.
- Marcó un intercambio particular de extremos: la salida de Noni Madueke hacia Arsenal y la llegada de Jadon Gittens a Stamford Bridge.
- Madueke aprovechó mejor el salto en el Emirates, mientras que Gittens no logró aportar el impacto esperado.
- Rooney también cuestionó el fichaje de Alejandro Garnacho, por el que se pagaron 40 millones, y el rendimiento que todavía no termina de encajar.
- El ex delantero mostró optimismo por el arribo de Xabi Alonso, con contrato por cuatro años y con el rol de entrenador.
El argumento de Rooney y el “intercambio” que dejó saldo para Arsenal
Rooney habló en su podcast de la BBC y puso el foco en la forma en que Chelsea armó su plantel desde la llegada de Todd Boehly y Behdad Eghbali. En su lectura, la jerarquía y la estructura del equipo quedaron desacomodadas, lo que derivó en un presente irregular en el campeonato doméstico.
Dentro de ese diagnóstico, el detalle que más le llamó la atención fue el movimiento entre extremos. El ex Manchester United sostuvo que el club tuvo que “desprenderse” de jugadores debido al tamaño de la plantilla y, a la vez, le pareció incomprensible la lógica de algunos fichajes. En particular, mencionó la venta de Madueke a Arsenal y, en paralelo, el arribo de Gittens: “no lo entendí”, remarcó Rooney, y agregó que tampoco le terminó de cerrar la contratación de Garnacho.
Madueke en Arsenal, Gittens en Chelsea: números y sensaciones que pesan
La discusión no se queda en opiniones: Rooney encontró respaldo en los resultados que dejaron los jugadores en cuestión. Desde que Madueke cruzó la ciudad y pasó a formar parte del proyecto de Mikel Arteta en el Emirates, el extremo tuvo un rendimiento destacado y se transformó en una pieza importante para que Arsenal se acerque a la pelea por el título de la Premier League y, además, llegue hasta una final de la Champions League.
En contrapartida, la etapa de Gittens en Chelsea no terminó de justificar el desembolso ni las expectativas. Rooney remarcó que el futbolista no logra sumar la chispa ofensiva que se esperaba de un refuerzo de alto perfil, y que esa falta de impacto se nota especialmente en el momento de generar peligro en el área rival.
La falta de gol, el desequilibrio del plantel y el cuestionamiento al mercado
Rooney apuntó aún más fino con la cifra y el rendimiento de Gittens. El extremo, contratado para reemplazar el vacío dejado por Madueke, llegó a Stamford Bridge por 52 millones de libras y, hasta el momento, convirtió apenas un gol en 27 apariciones. Para el ex futbolista, esa producción insuficiente se volvió el centro de las críticas: argumentó que Chelsea priorizó el “potencial” por sobre el rendimiento ya probado, dejando al primer equipo desbalanceado y sin la definición necesaria en el último tramo de la jugada.
Garnacho: el debate por el encaje y el rendimiento que no termina de llegar
En el mismo sentido, Rooney manifestó perplejidad por el fichaje de Garnacho desde su club anterior, el que se instaló con mucha expectativa por tratarse de un internacional argentino. Aun así, para el ex United, la adaptación en el equipo londinense no fue la esperada: el joven extremo no pudo repetir la intensidad y el “desborde” que mostró en Old Trafford.
Con Garnacho, la frustración creció con el correr de los partidos. Rooney señaló que, con el cambio valuado en 40 millones, todavía no hay un retorno relevante en el rendimiento: en Premier League, el jugador apenas lleva un gol. Frente a ese escenario, el ex delantero insistió en que la solución pasa por depurar el plantel y sumar liderazgo con experiencia, para darles un marco mejor a los futbolistas jóvenes.
“Hay jugadores que tienen que irse para que entre más experiencia y ayude a los chicos”, dejó como idea Rooney, en línea con lo que considera que necesita el equipo para recuperar competitividad.
El giro en el banco: Xabi Alonso, un contrato de cuatro años y una oportunidad de rearmar el proyecto
Aunque fue crítico con el plantel actual, Rooney marcó un punto de alivio: se mostró optimista por la designación de Xabi Alonso como entrenador. El español firmó un vínculo de cuatro años y, sobre todo, asumió el rol con la denominación de “manager”. Para Rooney, ese matiz es clave porque indica un cambio en la responsabilidad real sobre el fútbol del equipo.
El ex futbolista cree que, si Alonso obtiene margen para reformular el modelo de contratación, Chelsea podría volver a pelear arriba en el fútbol inglés. Además, remarcó su preferencia por el modo de anuncio: “me gusta que lo hayan presentado como manager y no como head coach”, dijo, y sostuvo que el club tiene jugadores con talento. En su lectura, si el equipo acierta las incorporaciones durante el verano, el plantel puede estar otra vez desafiando por el título.
Por último, Rooney sumó una idea relacionada con el clima interno: afirmó que los futbolistas querrán jugar para Alonso por la “aura” que genera el entrenador, y que esa atracción puede ser determinante para encarar una etapa de reconstrucción con rumbo.
