Wayne Rooney reclamó que Arne Slot adopte una postura firme y sin concesiones contra Mohamed Salah, con la idea de que el delantero quede afuera del último partido de Liverpool en la temporada, cuando enfrente a Brentford. El ex referente de Manchester United sostuvo que el futbolista egipcio ya cruzó un límite luego de usar las redes sociales para pedir un regreso al “fútbol heavy metal”, una expresión que en el ambiente se leyó como un dardo directo hacia la propuesta táctica que el DT neerlandés viene implementando en Anfield.

Datos clave

  • Rooney pidió que Salah sea excluido del juego final de Liverpool de la temporada ante Brentford.
  • Interpretó que el reclamo público de Salah por el “heavy metal” apuntaría, en la lectura general, al esquema de Slot.
  • Señaló que, por lo mostrado, Salah ya no estaría en condiciones de sostener ese estilo de alta exigencia física y de ritmo.
  • Recordó que Salah fue marginado en el tramo del torneo tras acusar a Slot y al club de “tirarlo debajo del bus” por la falta de titularidades.
  • Enmarcó la polémica en una caída mayor de rendimiento de Liverpool, afectando el clima y la intensidad en Anfield.

La crítica de Rooney a Salah y el “dardo” sobre Slot

En diálogo con The Wayne Rooney Show, el ex capitán de Inglaterra expresó su decepción por el modo en que Salah se está manejando en sus últimos días ligado a Merseyside. Rooney lamentó que, tras todo lo que el extremo hizo y logró vistiendo la camiseta de Liverpool, no debería salir a lanzar otra crítica pública hacia Slot. En esa línea, remarcó que si Salah quiere jugar al “heavy metal”, en realidad estaría pidiendo el estilo asociado históricamente a Jurgen Klopp.

Rooney consideró que Salah ya no podría responder a ese tipo de dinámica. Argumentó que las piernas del jugador no estarían a la altura del ritmo y la intensidad que exige un modelo de juego de esas características. Además, sostuvo que el gesto del futbolista funcionó como un “golpe” adicional: “casi como si tirara una granada” al marcar una desconfianza hacia Slot y, de paso, generar una carga para los compañeros que seguirán en el plantel durante la próxima temporada.

Marcador personal, caídas de rendimiento y el contexto deportivo

Rooney también ubicó el tema dentro de un momento difícil para el propio Salah. Recordó que el atacante fue dejado afuera en una etapa anterior del campeonato después de denunciar que Slot y Liverpool lo habían “puesto en el banquillo” de forma injusta, en medio de una etapa sin regularidad como titular. Aunque reconoció que Salah sigue siendo uno de los grandes nombres que pasaron por Liverpool —y destacó sus 257 goles con la camiseta del club—, entiende que su conducta reciente intenta apartar la atención de un bajón en lo individual.

El ex jugador comparó el presente con el rendimiento de la temporada pasada: tras ganar el título de Premier League y convertir 29 goles en el torneo local, esta campaña Salah apenas alcanzó 12 tantos en 40 partidos disputados en todas las competencias. En ese marco, Rooney afirmó que su lectura es que el futbolista busca “justificarse” y sentirse mejor por una campaña que calificó como muy pobre.

En esa misma línea, aseguró que lo visto en las dos ocasiones donde se expresó públicamente lo mostró como “muy egoísta” en sus decisiones. Aun así, dejó claro que entiende que puede haber respaldo de los hinchas. Pero insistió en que, mirando el fondo del asunto y habiendo vivido algo parecido dentro de un vestuario, Salah sabría exactamente lo que estaba haciendo al exponerse de esa manera.

Autoridad, disciplina y el precedente de Ferguson

Rooney trazó paralelismos con su propia etapa bajo la conducción de Sir Alex Ferguson. Dijo que, ante situaciones de este tipo, Slot debería marcar la autoridad para mantener la disciplina interna. Rememoró que Ferguson lo dejó fuera del último partido de su ciclo en Old Trafford tras una discusión, y con ese antecedente sugirió que en Anfield también hace falta un “tirón de rango” para que la posición del entrenador no termine siendo erosionada por la salida o el protagonismo de un jugador que se va.

Con contundencia, Rooney fue todavía más allá al plantear una medida drástica. Si él estuviera en el lugar de Slot, aseguró que no permitiría que Salah se acerque al estadio en el juego final: “yo tuve ese problema con Alex Ferguson”, recordó, y explicó que en el último partido del DT escocés lo dejó afuera del plantel por esa razón. Para Rooney, el punto central es que un entrenador no puede ser desobedecido o faltado el respeto de forma pública dos veces y luego pretender salir indemne. Por eso, insistió en que Slot debería imponer esa decisión, aunque admitió que duda de que el DT lo haga.

El adiós de Salah y la preocupación por el funcionamiento general del equipo

Sobre la salida inminente de Salah, Rooney sostuvo una postura firme pero matizada. Reconoció que el jugador merece un buen homenaje por lo que significó para la institución, aunque cuestionó si ese reconocimiento corresponde “solo por esto”. Remarcó que sería la segunda vez que se produce un episodio de este tipo, y le pareció triste que uno de los íconos históricos de la Premier League se vaya probablemente en un escenario tan complejo.

La polémica, además, aparece en medio de un derrumbe futbolístico más amplio de Liverpool, donde la defensa del título se desmoronó de forma contundente. Rooney opinó que la falta de intensidad no solo impacta en el resultado, sino también en la atmósfera del estadio: el “factor miedo” que antes generaba el equipo en Anfield se habría ido apagando. En ese sentido, añadió que ve frustración creciente en la gente y, aun más fuerte, se animó a sugerir que algunos integrantes del plantel habrían “bajado las herramientas” durante una racha complicada.

Rooney defendió que Slot necesita tiempo para revertir la situación. Sin embargo, remarcó que el cambio más grande que observa al llegar a Anfield es que, en teoría, el primer objetivo debería ser acallar a la grada. A su entender, Liverpool lo termina haciendo “solo”, porque al no presionar, el equipo genera menos tensión y termina frustrando a su propia gente. Por eso se mostró dividido entre si el entrenador debe irse o quedarse: consideró que el hecho de haber ganado la liga el ciclo pasado le da motivos para darle una oportunidad más, tomando en cuenta lo que el equipo mostró esta temporada. A la vez, admitió que no le resulta cómodo decir que ciertos jugadores parecen haber abandonado la intensidad, pero remarcó que sería un problema grave si efectivamente eso se percibe o si el entrenador lo siente en el día a día.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.