El duelo entre los dos primeros de la tabla tuvo un condimento especial: un mano a mano de alto voltaje entre Erling Haaland y el defensor de Arsenal, Gabriel Magalhaes. El noruego terminó imponiéndose en esa disputa y se encargó de inclinar la balanza con un gol en el minuto 65, tras aguantar la presión del brasileño y marcar un tanto que volvió a cargar la balanza del lado celeste de Manchester en la carrera por el título. Apenas terminado el partido, el capitán local, Silva, no tardó en poner en valor el esfuerzo de su compañero. “Erling fue increíble hoy, peleando cada pelota. No es sencillo cuando enfrentas a dos centrales duros. Hoy luchó como un animal”, afirmó.
El resultado dejó a los dirigidos por Pep Guardiola a solo tres puntos de los Gunners, aunque con un detalle clave: City todavía conserva un partido pendiente. Silva también remarcó el peso anímico de lo ocurrido, porque el panorama de la temporada cambió muy rápido para los campeones defensores. “Es muy grande porque, si ganamos el partido que nos queda, quedamos con los mismos puntos. Dos semanas atrás no parecía muy probable este escenario. Estoy contento de poder estar empatados en puntos”, sostuvo. Y agregó una lectura global del recorrido: “Es una temporada larga. Hay muchos detalles chicos que no nos salieron bien. Además, tuvimos mala suerte en algunas jugadas y fallamos un montón de chances. Hubo varios partidos que tendríamos que haber ganado. Hoy las cosas salieron a nuestro favor. Estoy realmente feliz”.
Más allá de que el foco estuvo en Haaland por el gol, el delantero quiso devolverle el reconocimiento a su capitán. Aunque Silva es más bajo que el noruego, Haaland se mostró particularmente impresionado por su trabajo defensivo, incluyendo un cabezazo clave para despejar un centro que tenía destino de Viktor Gyokeres. Esa acción, en un partido tan trabado, terminó siendo un recordatorio de que el aporte del mediocampista no se limita a la salida.
En su respuesta, Haaland aprovechó para sumar una cuota de humor y elogio. “Me acuerdo de ese centro. Cuando la cabeceó afuera, le dije que hoy era como Cannavaro”, bromeó. Y cerró con un reconocimiento directo a la regularidad del portugués: “No voy a ponerlo emocional, pero Bernie, estuviste realmente bien, como siempre”.
La tarde del atacante, sin embargo, no fue nada cómoda. Gabriel fue constante en los choques físicos contra Haaland y, en un momento, incluso llegó a romperle la camiseta interior. También hubo un episodio que generó discusión: cuando el defensor pareció mover la cabeza en dirección al delantero, se instaló el debate sobre si el brasileño debió haber sido expulsado. Mirando el duelo desde su lugar, Haaland dejó su lectura: “Creo que siempre es así: mucha pelea y cosas de ese estilo. Depende de otros decidir si gané o no esa disputa. Yo marqué el gol, entonces gané la batalla en ese momento. Fue un gran gol, fue un instante decisivo y terminamos ganando”.
