La selección de Países Bajos siempre tuvo una identidad futbolera muy marcada y, durante décadas, se la consideró un verdadero candidato por potencial. Sin embargo, cuando el objetivo fue levantar copas en el escenario más grande, el destino no siempre acompañó. Los neerlandeses llegaron a la final del Mundial en tres oportunidades: dos de forma consecutiva, en 1974 y 1978, y una tercera vez en 2010. Aun así, en las tres ocasiones se quedaron a las puertas del título.
Con el paso del tiempo, el equipo sí logró transformar una revancha en resultado: cuatro años después de caer ante España en la definición de 2010, Países Bajos se desquitó en Brasil 2014. En el partido inaugural de aquel Mundial, superó a su rival por 5-1. Desde ahí, el camino siguió con firmeza hasta las semifinales, aunque en esa instancia volvió a sufrir cuando la historia se definió desde el punto penal. Fue ante Argentina, en una tanda durísima, y el pase se lo llevó el conjunto albiceleste.
En Rusia 2018, en cambio, la historia cambió por completo: Países Bajos no llegó a la cita y quedó afuera del torneo. Terminó tercero en su grupo de clasificación, por detrás de Francia y Suecia, y se quedó sin el pasaporte que buscaba.
El Mundial más reciente, el de 2022, tampoco trajo alivio. Los neerlandeses volvieron a caer ante Argentina en una definición por penales, luego de empatar 2-2 en el tiempo reglamentario. De nuevo, la clasificación y el avance quedaron librados a la suerte desde los doce pasos.
De cara a la próxima edición del Mundial, la pregunta es si la “mala racha” podrá romperse. Para pensar ese escenario, vale la pena mirar la fortaleza del plantel y cómo se arma el equipo para competir en serio desde el arranque.
En el arco, Países Bajos cuenta con un abanico interesante de opciones. Bart Verbruggen, de Brighton, aparece como el principal candidato para ser el arquero titular en el torneo de 2026. A la vez, Mark Flekken, que el último verano completó su pase a Bayer Leverkusen, también podría ser una alternativa sólida. El tercer nombre que asoma con fuerza es Robin Roefs, de Sunderland, que se espera que logre ganarse un lugar.
En defensa, la selección neerlandesa se ubica entre las más competitivas del mundo. El equipo no suele carecer de centrales con jerarquía, y el liderazgo está marcado por el capitán Virgil van Dijk. El zaguero de Liverpool es una presencia dominante en la línea y, una vez más, tendrá como tarea principal sostener el bloque para que Países Bajos no se desordene. Además, Matthijs de Ligt suma experiencia y puede ser una alternativa más en el fondo. En Old Trafford atravesó un tramo complicado por lesiones durante 2026, pero la idea es que llegue en condiciones para el Mundial.
Ronald Koeman también tiene variantes de peso para el sistema defensivo: Stefan de Vrij, Nathan Aké, Jan Paul van Hecke y Lutsharel Geetruida completan un grupo con recursos para ajustar según el rival y el plan de partido. En las bandas, el plantel vuelve a mostrar calidad. Denzel Dumfries, Jeremie Frimpong y Devyne Rensch son opciones firmes para jugar por derecha, mientras que en el costado izquierdo aparecen Micky van de Ven, Ian Maatsen y el prometedor Jorrel Hato como alternativas con nivel. A esa lista se suma Jurrien Timber, que encara el torneo después de una campaña destacada con Arsenal.
Con Frimpong y Maatsen, Koeman incluso tendría la posibilidad de utilizarlos como carrileros o wing-backs, aprovechando la forma en que desempeñan ese rol en sus clubes. Esa flexibilidad permitiría variar la estructura sin perder intensidad ni proyección.
En el mediocampo, la profundidad numérica no luce tan grande como en defensa, pero la calidad para manejar el ritmo del juego es clara. Frenkie de Jong aparece como la pieza fundamental en el plan de Países Bajos: bajo las órdenes de Hansi Flick recuperó su mejor versión y se volvió uno de los protagonistas del ciclo. Su capacidad para conducir el balón, controlar la zona central y encaminar la progresión hacia el ataque será determinante para que el equipo llegue con claridad a las áreas rivales.
Además del creador del Barcelona, el centro del campo puede nutrirse con nombres como Tijjani Reijnders, que el último verano se sumó a Manchester City, y Teun Koopmeiners, de Juventus. También Ryan Gravenberch, de Liverpool, se muestra clave tanto en el club como en la selección, y podría ser una pieza decisiva en los esquemas que Koeman tenga en mente. Mats Wieffer, Joey Veerman y Quinten Timber aportan más opciones y alternativas para sostener el funcionamiento. Y en la carpeta aparecen, con aspiraciones, Kees Smit y Luciano Valente, jóvenes que sueñan con tener minutos en el gran evento.
Con una base defensiva sólida y un mediocampo con capacidad de control, el ataque también tiene recursos para competir de verdad. Memphis Depay ocupa un lugar central: superó a Robin van Persie como máximo goleador histórico de Países Bajos. Por eso, volverá a ser el referente en la zona ofensiva y tendrá la responsabilidad de empujar al equipo en el tramo decisivo del campo. Cody Gakpo, por su parte, viene mostrando un nivel alto con la selección y será clave para definir el rumbo del equipo en el Mundial.
En la ofensiva, también asoman con potencial Justin Kluivert, Donyell Malen, Brian Brobbey y Joshua Zirkzee, todos con capacidad para pelear por un lugar y sumar soluciones según cómo se plantee cada partido. En síntesis, la estructura de Países Bajos es competitiva en los tres sectores y lo ubica como candidato para avanzar a las fases decisivas del Mundial de 2026.
La idea general es clara: el equipo está bien armado con figuras de primer nivel en cada zona, con estrellas conocidas que vestirán la camiseta naranja característica. En ataque, como se mencionó, Memphis Depay tendrá un papel vital, acompañado por el talento de Cody Gakpo. En el mediocampo, el impacto de Frenkie de Jong se espera grande por su lectura del juego, su temple y su manera de mover la pelota con criterio. De Jong viene de aportar mucho con el Barcelona y fue protagonista en la recuperación del equipo en Europa. Tijjani Reijnders, en paralelo, tendrá la misión de sostener el funcionamiento del medio y ayudar a que Países Bajos no pierda el control.
Y en la retaguardia, Virgil van Dijk será el encargado de frenar los ataques rivales desde el centro de la defensa. Denzel Dumfries, por su lado, suma proyección y trabajo en los espacios amplios: su rendimiento con Inter lo ubica en un pico de forma, y también ha sido determinante por afuera con la selección. En la parte defensiva es un apoyo confiable y, además, suele aportar de forma regular en ataque.
En el arco, Bart Verbruggen se perfila para sostenerse como el arquero titular, mientras que Mark Flekken quedaría como alternativa de respaldo. En la línea de fondo, Koeman mantiene una preferencia por el esquema de cuatro defensores: Van Dijk aparece como eje, con Jurrien Timber, Matthijs de Ligt y Jan Paul van Hecke como posibles compañeros en el centro. Para el lateral izquierdo, Micky van de Ven suele ser utilizado con frecuencia y podría imponerse sobre Nathan Aké, dejando a Dumfries por el otro costado.
En el mediocampo, Ryan Gravenberch y Frenkie de Jong se esperan como un doble pivote, combinando calma y visión para marcar el ritmo del equipo. Tijjani Reijnders completaría el tridente de esa zona. Más adelante, Cody Gakpo se proyecta como el hombre principal junto a Memphis Depay, por su capacidad para definir y su serenidad en el último toque. En el ala derecha, la competencia por el lugar final incluye a Donyell Malen, entre otros.
XI inicial previsto de Países Bajos (4-3-3): Verbruggen; Dumfries, Van Hecke, Van Dijk, Van de Ven; De Jong, Reijnders, Gravenberch; Malen, Memphis, Gakpo.
