Julián Nagelsmann, parado en el campo de su club de origen, FC Issing, sostiene todavía con una sonrisa la vieja licencia de jugador que conserva de aquellos tiempos. El permiso sigue vigente y, entre mate y anécdota, el entrenador suelta: “Podría jugar este fin de semana”. Aunque la idea provoque risas, lo cierto es que Nagelsmann no estará en el banco del FCI el domingo, cuando Issing visite a SG Lechsee por la Kreisklasse 4 Zugspitze. “Puede que mis músculos me compliquen un poco”, reconoce, y enseguida redirige el foco: quiénes están listos para saltar al césped… pero no para Issing, sino para Alemania en el Mundial.

Menos de un mes para la lista: quiénes suman y quiénes quedan afuera

Con menos de cuatro semanas para el anuncio de la convocatoria —la lista se define el 12 de mayo—, Nagelsmann volvió a ordenar el panorama y explicó, con nombres propios, a quiénes ve con chances reales de aportar al plan de la selección alemana para perseguir la quinta estrella en Estados Unidos, México y Canadá, y también a quiénes no. En el primer grupo aparece el “mágico” Jamal Musiala, figura que despierta expectativas por su capacidad de desequilibrio. En paralelo, el DT también marca el impacto de Deniz Undav, especialmente en los momentos en los que puede entrar como revulsivo y alterar el trámite.

El segundo bloque, en cambio, incluye a Manuel Neuer, el arquero que aparece como referencia dentro del esquema. Nagelsmann, al hablar del puesto y de la competencia interna, lo deja claro: Neuer sigue siendo una pieza con peso propio en el pensamiento del cuerpo técnico.

El mensaje para Neuer: “Nada cambió”

En el ambiente de la sede de FC Issing, Nagelsmann mira al trofeo del Mundial que tiene en una repisa frente a él y suelta un mensaje contundente sobre el arquero. “Manu sigue siendo un arquero excepcional”, remarca. Y agrega una imagen bien de él: “Siempre está con ganas de atajar y de tirarse al barro sin miedo”.

Luego, Nagelsmann intenta cerrar el tema de forma definitiva ante los rumores. Asegura que con el capitán del Bayern existe “una gran relación”, pero corta cualquier especulación con una frase directa: “No cambió nada”. En su lectura, Neuer “se bajó del foco” (en los términos que se venían comentando), y por eso “no tiene sentido seguir hablando del asunto”.

El Mundial como sueño de infancia: superstición, Lena y la clave personal

La charla en el programa “Bestbesetzung” de MagentaTV le queda a Nagelsmann como si fuera local. Antes de sentarse en el sillón turquesa del estudio, cuenta que pasó por el lugar donde vivió de chico y observa que muchos amigos todavía residen en la zona. “Acá todavía puedo ser el de antes”, dice, “y se siente muy bien”.

Pero el conductor Johannes B. Kerner lo pincha con una realidad más grande: en verano, Nagelsmann va a tener que hacerse cargo de la “responsabilidad” sobre el clima emocional de todo un país.

Entonces, ¿cómo encara el DT su “sueño de la infancia” con el Mundial? Con “una expectativa extrema”, admite. También le suma una cuota de superstición, aunque se encarga de aclarar que, en el fondo, sabe que eso es “nonsense”. Y, sobre todo, señala a Lena como su consejera con una sinceridad poco negociable. “Por suerte, Lena es muy honesta conmigo”, destaca. Y cuando hay errores o comentarios desafortunados —menciona un caso reciente vinculado a Undav— explica que termina recibiendo una “corrección” directa: “Me cae un sermón, que en realidad es algo bueno”.

Undav y el rol de todos: la competencia puede moverse

Luego, Nagelsmann cuenta que ya tuvo un mano a mano con Undav, con el objetivo de que el jugador pueda planificar el torneo con tranquilidad. En esa misma línea, advierte que el rol de un “super-sub” podría variar un poco: “Se puede mover un poco la función; eso aplica para todos, también para Deniz”.

El DT sostiene que el planteo de competencia no es solo para el que entra desde el banco. Incluso con una estrella como Musiala, la condición es clara: viajará al Mundial “si está en forma”.

Juventud con futuro y estrellas que aceptan el rol

En paralelo, Nagelsmann mira hacia el recambio con elogios para Lennart Karl, joven promesa de Munich. Lo define con una frase bien concreta: “fantástica evolución”, y lo proyecta como “un jugador espectacular” de cara a lo que viene.

Además, explica que varios futbolistas, incluso con nombre y jerarquía, aceptan sin quejas la idea de ser variantes o compañeros de rotación. Lo marca con ejemplos: Pascal Groß, por caso, “piensa como un entrenador”. Y también menciona a Waldemar Anton, quien cumple un rol particular dentro del grupo: “es como un pegamento” para “culturas bien distintas”, algo que Nagelsmann valora en la convivencia del plantel.

En el mismo marco aparecen capitanes y figuras ya instaladas, como Joshua Kimmich y Florian Wirtz, que forman parte del núcleo que Nagelsmann tiene en el radar.

A jugar en equipo: 8 o 9 semanas y un objetivo único

De cara al Mundial, Nagelsmann pone el énfasis en lo humano y en el funcionamiento interno. “En el Mundial vamos a estar juntos ocho o nueve semanas, como máximo”, señala, y por eso concluye: “Necesitamos llevarnos bien personalmente”. A la vez, reconoce que ya tiene “la mayor parte” de la nómina en mente.

Por último, el objetivo general no se mueve. El DT insiste con una idea central, sin vueltas: “Cada selección en el Mundial tiene que querer convertirse en campeón del mundo”.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.