El Real Madrid, dueño de 15 títulos europeos, tuvo una de esas noches para olvidar en Alemania y quedó eliminado tras caer 4-3 en el resultado global de la serie, que terminó 6-4 en contra. Apenas finalizado el encuentro, el resto del plantel se subió al micro para regresar, pero Vinícius fue apartado para someterse a un control antidopaje aleatorio. Como el procedimiento demoró más de lo previsto, el equipo de logística decidió que el autobús principal se dirigiera directamente hacia el aeropuerto y que el atacante continuara el traslado luego por sus propios medios, en auto.

Sin que trascendieran declaraciones directas sobre el retraso, la lógica detrás del trámite está vinculada al carácter estricto de los reglamentos de FIFA para este tipo de controles: los futbolistas no pueden saltarse estas instancias. En caso de detectarse consumo de sustancias para mejorar el rendimiento, las sanciones van desde varios meses hasta un castigo que puede extenderse de por vida. Si se considera que la ingesta fue deliberada y con intención de hacer trampa, lo habitual es que la pena sea de cuatro años; incluso cuando se entiende que no hubo intención, igualmente puede terminar en una prohibición de dos años para participar en actividades vinculadas al fútbol.

El marco normativo de estos controles posteriores al partido no se limita únicamente a comprobar la presencia de sustancias prohibidas dentro del organismo del deportista. Las sanciones también pueden activarse si el jugador no sigue las indicaciones de un oficial de antidopaje, si rehúsa someterse al control o si no brinda información correcta sobre su localización. FIFA, además, contempla y persigue el tráfico de sustancias y la instigación a terceros para violar las reglas; en esos escenarios, el accionar fraudulento o la interferencia administrativa suelen derivar en castigos máximos, con prohibiciones de carácter vitalicio.

Ahora, Vinícius deberá reencaminar el foco hacia LaLiga, donde el Real Madrid recibirá a Deportivo Alavés el próximo martes. Con siete partidos por delante y una brecha de nueve puntos para recortar con la cima, su incidencia sigue siendo clave para sostener las aspiraciones del club en el plano local. Después del golpe en Múnich, su capacidad para levantar rápido la cabeza y volver a marcar diferencias sobre el césped será determinante para que Los Blancos no cierre la temporada sin levantar ningún trofeo.

Por Miguel Herrera

Miguel Herrera es periodista deportivo especializado en la actualidad del fútbol argentino e internacional. Cubre el día a día de la Liga Profesional, los torneos de la CONMEBOL y el mercado de pases con un enfoque ágil y preciso. Sus notas combinan información de último momento con análisis claro y directo para el hincha.